Zona para alimentar caballos y vacas, basurero, escombrera y refugio de drogadictos y delincuentes. Estos son algunos de los usos que se le está dando al humedal de Jaboque, en Engativá, uno de los 13 de la ciudad que hace muchos años fue centro de reproducción de aves y hoy es lugar de proliferación de roedores y mosquitos. Las imágenes así lo confirman. Es notable el deterioro de la fauna y la flora, especialmente por el barrio Unir y el parque La Florida.
Al respecto, el representante a la Cámara por Bogotá David Luna denunció que el Jaboque no está dentro de los planes de manejo ambiental de humedales que tiene el Distrito. “Es vital que la empresa Atesa, que presta sus servicios de aseo a la localidad de Engativá, haga el corte de césped respectivo en la zona de ronda del humedal, ya que los roedores y mosquitos son transmisores de enfermedades, y están ingresando a las viviendas aledañas”.
Curiosamente, el pasado 2 de febrero, cuando se conmemoró el Día Internacional de los Humedales, el alcalde Samuel Moreno anunció una inversión por $17.000 millones para los de la capital. En lo que concierne al Jaboque, la administración distrital dijo que su plan de manejo ambiental se encuentra “en ajuste en la Empresa de Acueducto”.