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La semana pasada el presidente Juan Manuel Santos convocó para hoy martes una reunión en la casa de Nariño con el gremio de los taxistas, para tratar el tema de seguridad que aqueja a este medio de transporte. habló con Hugo Ospina representante de la Asociación Nacional de taxistas, quien dice que aquí el problema son las empresas que se están enriqueciendo sin adquirir ninguna responsabilidad.
Después de lo que pasó con el agente de la DEA, los taxistas han protestado por las repercusiones en su imagen. ¿Qué sintieron cuando conocieron la noticia?
Le pedimos disculpas públicas a la comunidad internacional y a la familia del agente de la DEA por este bochornoso hecho. Además le decimos al señor embajador de los Estados Unidos que el gremio está trabajando, para que este tipo de hechos no vuelvan a suceder.
¿Quién debe asumir la responsabilidad de lo sucedido?
Aquí hubo responsabilidad del establecimiento de donde salió el agente norteamericano. En el parque de la 93, todo es carísimo. Cómo es posible que no haya un monitoreo, una cámara o un servicio de taxi seguro. No nos vayamos tan lejos: hace 20 días violaron a una muchacha unos supuestos taxistas, y nadie puso el grito en el cielo. Aquí debe haber responsabilidad de toda la cadena: propietario de taxi, conductor y establecimiento de comercio.
¿Qué es lo que está pasando dentro del gremio, pues el taxi en el que se montó el agente de la DEA era legal?
En los últimos 10 años, hemos visto una degradación tanto en el gremio de taxis como en las mismas empresas. Mientras no haya contratación laboral y no se haga un estudio concienzudo de quién es el taxista que está operando un vehículo, nunca vamos a salir adelante con nuestro gremio. Por eso, es importante que el presidente tome las riendas de esto y saque un decreto urgente en el que se establezca que para ser taxista en Colombia se debe tener como mínimo el bachillerato y una capacitación del Sena.
¿Por qué no ha habido hasta ahora contratación formal de los taxistas?
Porque a pesar de lo que dice la ley y la Corte Constitucional, las empresas han hecho caso omiso y se han dedicado simplemente a conformarse con que el taxista vaya mensualmente y le pague $40.000 o $100.000 a las empresas, que no se están dedicando sino a hacer plata.
Los dueños de empresa, como el señor Uldarico Peña, afirman todo lo contrario, que ellos sólo tienen la responsabilidad expedir tarjetas de operación y afiliar taxistas…
Eso es lo que él dice, sin embargo, la ley obliga a todos esos gerentes a que cumplan el objeto social, para las cuales fueron creadas y autorizadas por el Estado: para operar en Colombia. No puede ser posible que una empresa nos venga a salir de manera olímpica a decir que sólo afilian, cuando la norma no le dice que afilie, la norma le dice que opere el servicio y para operarlo necesita de unas condiciones mínimas de dignidad. Hoy en día a ningún taxista se le paga seguridad social, ni pensión ni salud ni ninguna prestación que debe tener un trabajador. Hoy cualquier delincuente se nos puede camuflar manejando un taxi.
¿Entonces el problema aquí es que las empresas se están lavando las manos?
¡Es así! ¡Así lo dice la ley! A mí que no me vengan con la irresponsabilidad de que ellos son los que afilian. Aquí lo que pasa es que las Secretarías de Movilidad nunca, a los que dicen llamarse transportadores, que son los gerentes de las empresas, les han metido el diente.
¿Por qué nunca, según usted, les han metido la mano?
Los últimos diez paros que yo he hecho en el país ha sido por eso. Me tocó demandar constitucionalmente a los ministerios de Transporte y de Protección Social, porque no puede ser posible que a los taxistas los estén asesinando; llevamos más de 490 taxistas asesinados en los últimos 7 años en Colombia, y por no tener seguridad social y pensión, quedan sus familias desprotegidas. El mismo Estado ha sido partícipe de no hacer una resolución específica en la que se obligue a esas empresas a que cumplan la labor para la que fueron creadas.
¿Cuál cree que es la razón que hay detrás, para que los gobiernos no hayan obligado a estas empresas a ejercer su función como lo dice la ley?
Porque todos creen que, por ejemplo, el señor Uldarico tiene los 20.000 carros que son de él y que de pronto le hacen un paro a la ciudad. Y no es así, una empresa de taxi funciona como una de celular: usted compra un teléfono y ese es suyo, usted verá dónde lo afilia, pero el teléfono sigue siendo suyo. Así pasa en Colombia con los taxis, elegimos cualquier porquería, y han hecho lo que han querido con nosotros.
¿En Colombia se dice que nadie es capaz de meterse con los transportadores, pues ponerles costo tiene un costo político enorme?
No ha habido ningún presidente en 30 años que llevo de taxista que convoque a una reunión de gremios a la Casa de Nariño, sólo hasta ahora. Y, ¿sabe por qué la convocó? Porque fue un ciudadano americano el muerto, porque de resto, nunca se han preocupado por el pueblo colombiano. Esta no es la primera vez en la historia de Colombia que a una persona por robarla en un taxi la asesinan. Además, yo le puedo demostrar a usted que 495 pasajeros que se nos subieron a los taxis, nos asesinaron al mismo número de compañeros, y nadie se ha preocupado por eso.
¿Cuál es la propuesta que llevan ustedes a la reunión en la Casa de Nariño?
Enérgicamente, le voy a decir al señor presidente que acabe con esas empresas y que nos permita a nosotros los propietarios de taxi hacer nuestras empresas unipersonales en la Cámara de Comercio y nosotros los propietarios sí le vamos a responder al taxista y le vamos a responder a los usuarios. Así como hizo con las empresas de celular cuando permitió, debido al mal servicio que prestaban, que el usuario pudiera cambiarse en cualquier momento. Que así nos dejen a nosotros con las empresas de taxi. Además, que profesionalise al gremio de taxistas, pues yo me niego a creer que aquí le suelten a un conductor 800 vidas sin ninguna capacitación.
¿En la propuesta que ustedes llevan esas empresas qué deben hacer? ¿desaparecer?
Que compren taxis y que los operen. Que aquí haya una competencia entre empresas y vamos a ver quien gana, nosotros que somos los dueños de los taxis o ellos que no son dueños de nada. Yo puedo ser vocero de los taxistas, o que ellos digan quién quiere que los represente. Al señor Uldarico Peña nadie lo ha nombrado vocero nuestro, y él se cree vocero de todos nosotros.
¿Cuántas empresas de taxis hay en el país?
Sólo en Bogotá hay 60 empresas, y casi ninguna cumple con el objeto social para el que fueron creadas.
¿Cómo es el modelo que ahora ustedes quieren implantar?
Como era anteriormente. Que la persona compraba el taxi, la Secretaría de Tránsito le daba el permiso, se inscribía a la Cámara de Comercio y se constituía como empresa unipersonal. El usuario tenía contacto directo con el propietario del vehículo y cualquier inconveniente que tenía sabía con detalle los datos del responsable. No como ahora que llegaron unos genios, dijeron que iban a operar el transporte, les dieron unas habilitaciones y no asumen ningún tipo de responsabilidad escudándose en que es el propietario el responsable. A ellos no les importa nada, sino que los 20.000 taxistas que tiene afiliados don Uldarico le paguemos 130.000 pesos mensuales cada uno. Multiplique cuánto es eso. Aquí lo que estamos haciendo es ser alcahuetas y sinvergüenzas con unas empresas que no han hecho sino daño al país con la forma en que están prestando el servicio.
Habla usted de formalizar la carrera de taxista, ¿cómo hacerlo?
El que quiera trabajar en esto, primero debe pasar por los claustros de una universidad o del Sena y que los que estén trabajando hoy no los saquemos, sino que les pedimos que se capaciten en los días de pico y placa. Esto no puede pasar como una noticia que hace bulla quince días y se acabó el problema y seguimos igual. Tenemos la oportunidad de exigirle al presidente que acabe con esas empresas que no han hecho más que daño a los transportadores.
Ustedes se quejan de la proliferación de taxis en las ciudades. Por ejemplo en Bogotá, ¿qué responsabilidad han tenido las autoridades sobre ese tema?
Fueron totalmente irresponsables, matricularon a diestra y siniestra taxis de manera ilegal. Hoy, en Bogotá, los taxistas están descansando dos meses al año. Yo quiero saber si cualquier colombiano puede sobrevivir si le quitan su salario y trabajo dos meses al año. Todo por cuenta de la irresponsabilidad y corrupción de las administraciones.
¿Por qué dice usted que se matricularon de manera ilegal?
Porque había congelamiento del parque automotor desde 1993, había unos 32.000 taxis y hoy resulta que hay 52.000. Yo quisiera que nos dijeran quién es el responsable de la matrícula de todos esos taxis de manera ilegal.
¿Esto es sólo en Bogotá o en otras ciudades?
En todas es igual, ya he visitado 22 ciudades y la situación es similar a la de la capital.
Algún compromiso debe haber de parte de ustedes. ¿A qué se comprometen como gremio?
A mediados de julio de este año va a haber una gran asamblea de taxistas en el coliseo cubierto El Campín. Vamos a pronunciarnos sobre el tema y esperamos, con el trabajo que allí hagamos, proponer algo serio. Yo me quiero comprometer a que ese tipo de episodios como el del agente de la DEA no volverán a pasar. Además, vamos a definir si queremos que el señor Uldarico Peña siga siendo el representante de los taxistas como dice serlo.
Quejas de los ciudadanos
¿Qué dicen sobre los taxímetros adulterados?
Le hemos pedido Movilidad que haga los operativos pertinentes. De hecho un empresario propuso que pongan taxímetro con impresora. Estamos de acuerdo pero que no sea otro negocio. Todo el mundo quiere hacer negocio con los taxistas.
Y sobre la pregunta ‘¿a dónde va?’
y si le conviene lo lleva y si no, no…
Hoy en día el taxista está cerca de llegar a la línea de mendicidad porque el producido de los vehículos está muy costoso. El taxista pregunta para dónde va, porque tiene un tiempo de doce horas para hacer $ 60.000 para el dueño, $40.000 de gasolina o $25.000 de gas y tiene que mandar a lavar el carro y el resto es para él. Además de eso deben competir con taxis de otras ciudades, bicitaxis o camionetas blancas.
¿Qué pasa con los sitios donde toman tinto haciendo trancón y dejando suciedad?
Yo voy a siete sitios donde venden tintico y me consta que el señor que lo vende cuando termina hace aseo. Muchas veces usted pasa y ve todo el reguero de pocillos, pero cuando la señora o el señor termina la jornada, dejan impecable el sitio.
Aplicaciones móviles
¿Cómo se han venido relacionando con la tecnología?
En el momento tenemos aplicaciones como Digitax, Tappsi y otras que están prestándole un muy buen servicio a la ciudad. El miércoles salió la aplicación para personas extranjeras que pisen el territorio colombiano, se va a llamar Digitax Internacional. Vamos a ver cómo le va.
¿Quién desarrolla y financia esas aplicaciones?
Nuestra aplicación, que es Digitax, la desarrolló un compañero taxista que es ingeniero y dueño de una flota de vehículos. Es muy buena.