Los datos que revela Medicina Legal en su informe anual Forensis 2009 —que contiene las cifras de todos los fenómenos violentos en el país—, presentado esta semana, evidencian que la situación de inseguridad en la capital es una cuestión que va más allá de la percepción. Aunque en reiteradas ocasiones la administración ha asegurado que se trata de un asunto de apreciación, lo cierto es que los números hablan por sí solos.
Según el Forensis, Bogotá pasó de 1.466 homicidios cometidos en 2008 a los 1.649 asesinatos que se presentaron el año pasado. El incremento fue de 183 casos. Asimismo, se registra un aumento en las denuncias por desaparición. De 3.279 reportes a 3.769 en el mismo período. Pero quizás uno de los datos más impresionantes, por el alza que demuestra el estudio, es el de las presuntas desapariciones forzadas: de 60 a 137 en 2009.
El panorama no es nada prometedor en materia de violencia para la ciudad si se tiene en cuenta que también aumentaron las cifras de maltrato infantil —de 3.183 casos a 3.559—, agresiones entre parejas —de 16.759 a 17.368—, entre otros familiares —de 4.220 a 4.299— y violaciones sexuales —de 4.271 a 4.293—.
Andrés Restrepo, secretario (e) de Gobierno, declara no obstante que la capital fue la ciudad "más favorecida" en el documento. "En Medellín se duplicó la tasa de homicidios. En Cali se multiplicó".
El funcionario afirma que la violencia se debe a nuevos fenómenos delincuenciales que se están dando en las grandes urbes. "Lo denunciamos en 2008: hay un reacomodamiento de los poderes mafiosos".
En concepto del analista Juan Carlos Flórez, la sensación que deja el informe es que "estamos ante la ausencia de una política pública de seguridad urbana, tanto en Bogotá como en toda Colombia". El periodista y ex concejal cree que los números deben ser "un llamado de alerta para que las autoridades locales se bajen de la nube en la que están y reconozcan los hechos". Dice además que hace falta una directriz nacional "para que los alcaldes no se queden solos en su lucha por la seguridad".
Por su parte, el cabildante Antonio Sanguino, quien ha realizado varias investigaciones sobre bandas emergentes en los barrios, asegura que la situación es mucho más preocupante debido a que existen indicios de la presencia de este tipo de organizaciones criminales en ocho localidades. El Concejal observa con otro matiz el incremento de la violencia familiar, pues éste podría significar que la gente ahora está denunciando más.
"Los cadáveres no son una percepción… Hay que hacer una evaluación a la política de seguridad y convivencia de la ciudad. No es descabellado asociar estas muertes a estructuras criminales más complejas", manifiesta Sanguino.
Al respecto, el coronel Esteban Arias, subjefe de la Sijín en Bogotá, explica que la Policía está adelantando "arduas labores" para prevenir la violencia. Cuenta que el Plan Desarme ha permitido la incautación de muchas armas de fuego y que "lamentablemente, el 70% de los homicidios son por intolerancia". Revela que las autoridades han esclarecido este año 67 asesinatos. "El año pasado aclaramos 108 y por esos hechos capturamos a 93 personas".