Publicidad
7 Dec 2021 - 2:00 a. m.

La puja por la presidencia del Concejo de Bogotá

Esta semana en el Concejo de Bogotá no solo se define el futuro del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y del presupuesto de 2022, sino también la elección de la mesa directiva del próximo año.
El Concejo tenía plazo hasta este domingo 31 de mayo para tomar una determinación.
El Concejo tenía plazo hasta este domingo 31 de mayo para tomar una determinación.
Foto: Concejo de Bogotá - Concejo de Bogotá

En principio se había dicho que sería Samir Abisambra, pero hace más de un mes se empezó a hablar del interés de Sara Castellanos en el cargo, quien tendría el apoyo de las otras dos mujeres del partido (María Victoria Vargas y Luz Marina Gordillo) para conseguirlo.

Pero no cala mucho la idea de que nuevamente quede una mujer a la cabeza del Concejo. Por eso, desde la semana pasada, a la puja también entraron los otros tres hombres del partido (Álvaro Acevedo, Armando Gutiérrez y Germán García). De estos, el más opcionado sería Acevedo, pero no parece tener mucho apoyo en el cabildo. El segundo sería García, quien aprovechó la visibilidad como uno de los ponentes del POT. A pesar de todo, esta no será una decisión de los concejales, sino del mando mayor del partido, porque en juego estarían las confrontaciones que vienen desde el Congreso.

Lo cierto es que los liberales deben tomar una decisión ya, pues la nueva mesa directiva se debe definir este miércoles en la plenaria programada para la votación. De no tener un nombre y dejar la elección al cabildo, corren el riesgo de que se rompa el acuerdo y se queden sin la presidencia.

Por lo pronto, está claro que por la primera vicepresidencia iría Humberto Papo Amín (Centro Democrático), puesto que se le entrega a la oposición, mientras que la segunda estaría en manos de partidos minoritarios.

Los retos no serán menores, pues como prioridad el Concejo tendrá que resolver los problemas con los impedimentos y las recusaciones que terminaron obstruyendo la votación del POT y del presupuesto, porque ambos proyectos están a punto de aprobarse por decreto. Por ello, se habla de modificar el reglamento interno del Concejo.

Por otro lado, viene la elección del nuevo contralor de Bogotá, que ahora debe elegirse cada dos años, pero cuyo trámite se vio retrasado por un impedimento que presentó la presidenta del Concejo para realizar el proceso y los retrasos en la elección de la nueva institución educativa, que se encargará de la elección, dado que la Universidad Nacional declinó su interés por participar. Precisamente resolver este asunto será una de las tareas que tendrá que asumir con celeridad la próxima mesa directiva.

Redacción Bogotá

Por Redacción Bogotá

Todas las noticias de Bogotá están aquí. El Espectador, el valor de la información.@bogotaEEbogota@elespectador.com
Síguenos en Google Noticias