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20 Sep 2013 - 10:00 p. m.

La resurrección de Las Cruces

El tradicional barrio obrero será uno de los primeros en los que se construirá vivienda de interés prioritario y en los que se aplicará el plan para el mejoramiento de 680 viviendas.

Santiago Valenzuela

La resurrección de Las Cruces

Desde el siglo XVIII el barrio Las Cruces ha sido visto como un sector aislado de la ciudad, olvidado. Aunque con el paso del tiempo dejó de ser el límite de Bogotá en el sur, su estigma como “barrio peligroso” y “arruinado” permaneció. Si bien este lugar mantiene las tradiciones obreras y artesanales que lo consolidaron como un bastión de la clase trabajadora a mediados del siglo XX, las viviendas, las calles y los monumentos están deteriorados.

El espacio público aparece deteriorado, hay invasión de inmuebles y “no existe una oferta institucional que atienda las necesidades habitacionales”.

Quizá fue por su historia, su cercanía a La Candelaria (está ubicado justo en la calle segunda entre carreras cuarta y décima) o su carácter simbólico por lo que el alcalde Gustavo Petro escogió a Las Cruces como uno de los primeros barrios de la ciudad que serán revitalizados.

En los últimos meses, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) ha recorrido las calles de Las Cruces para implementar un proyecto de renovación en el que ha participado la comunidad. Hoy, la entidad ya tiene resultados y un cronograma de actividades para que, a finales de 2015, Las Cruces esté recuperado.

Dentro de lo que encontró el IDPC en su estudio aparecen signos de segregación social y espacial por la relación entre los inquilinatos, los arrendatarios y los poseedores. El sector, además, fue catalogado como inseguro y de difícil acceso y débil en cuanto a competitividad de las actividades productivas (según un estudio del Distrito, el 70% de las microempresas ubicadas en Las Cruces y San Bernardo tienen un activo inferior a los $2 millones).

Precisamente el IDPC y la Caja de Vivienda Popular hicieron un convenio para remodelar 680 predios de las Cruces. La primera intervención será el enlucimiento de las fachadas de 138 predios (costará $90 millones). Esto contempla también la siembra de vegetación, la iluminación y una estrategia de recolección de basura. Ya existe un mapa parcial sobre los lotes a intervenir (ver infografía). La idea es incluir 200 predios en 2013 y 480 en 2014 para que sean restaurados. En lo que se refiere a construcción de vivienda nueva, se tiene planeado que las obras comiencen en 2015.

Sin embargo, en el mapa ya aparecen espacios baldíos (hay 41 lotes sin matrícula inmobiliaria) que podrían ser utilizados para construir nuevas viviendas de interés prioritario. Además, según el plan de revitalización, antes de 2015 el parque de Las Cruces será renovado y de paso restaurado el monumento Fuente de la Garza (adquirido por el Estado en 1890). Esta restauración costará aproximadamente $9’000.000. En cuanto a la restauración de otros bienes culturales, el IDPC encontró 36 en riesgo medio y 21 en alto.

En lo que tiene que ver con espacio público, el Instituto de Desarrollo Urbano invertirá $1.380’546.648 en el mantenimiento de andenes de la calle segunda (8.600 m²).

La directora del IDPC, María Eugenia Martínez, aseguró que “para recuperar un barrio que se está perdiendo es necesario darle otra mirada al patrimonio y no sólo intervenir en monumentos específicos”. De acuerdo con Martínez, el proyecto de revitalización integró un plan de desarrollo local en el que participan diferentes entidades del Distrito, como el IPES (Instituto para la Economía Social), el IDU y la Uaesp. Además de restaurar algunos predios, la idea consiste en integrar a la población vulnerable en los programas del Distrito. Algo en lo que Martínez es enfática es en que el plan “no pretende acabar con los valores culturales. De hecho, en el plan de desarrollo local queremos recuperar valores como la orfebrería, la mueblería, la danza, el teatro, el hip-hop”.

Esta intervención, sin embargo, ha generado la resistencia en algunos sectores de la comunidad por los problemas que generó la Avenida Los Comuneros, entregada por la anterior administración.

Esta avenida, que atraviesa los barrios Lourdes, Las Cruces, La Candelaria y Belén fue criticada  por los habitantes del sector porque entre las calles 3A y 4 se generaron problemas de inseguridad, corte constante del servicio de agua y desaparecieron  pequeñas industrias. En un principio, se tenía presupuestado cerca  $8 mil millones para concretar la avenida (de 1,2 kilómetros de longitud). Al final, la inversión ascendió a $24 mil 752 millones. En ese entonces el IDU firmó siete prórrogas y la vía estuvo tres años en construcción. En 2010, cuando la obra  entró en funcionamiento, el alcalde Samuel Moreno admitió algunos problemas: " En el presupuesto estaba un movimiento de tierras de 21 mil metros cuadrados y al final de la obra fueron más de 91 mil, lo que generó mayor demora en las obras”.   A raíz de esta experiencia, el IDPC ha señalado que por eso el proyecto de revitalización de realizarse “con lupa y con la aprobación de la comunidad”.

 

 

svalenzuela@elespectador.com

@santiagov72

 

 

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