En un foro de Seguridad Democrática convocado por la bancada de La U, el Concejal Javier Palacio Mejía pidió “hacer una reflexión profunda de cómo hacer posible que las políticas que son exitosas a nivel nacional puedan generar los mismos beneficios a nivel local. Es necesario profundizar en una articulación de las estrategias nacionales y distritales que permita obtener resultados a partir de políticas aplicadas en diversas esferas territoriales”.
“La ciudad atraviesa uno de sus peores momentos en materia de seguridad. Nuestras calles se están convirtiendo en constantes trampas en donde nuestra integridad no puede ser garantizada. La actual administración no ha encontrado el camino para enfrentar estos problemas y ha enfrascado el debate en el contraste de cifras, en desmentir un porcentaje frente a otro, o en mostrar una mejoría sobre el papel, en comparación con la realidad palpable que se vive en las calles capitalinas”, dijo Palacio Mejía.
El cabildante distrital denunció “la debilidad en la ejecución de los recursos por parte de las entidades distritales, es evidente y citó como ejemplo el Fondo de Vigilancia y Seguridad, que en el 2007 tuvo un presupuesto para inversión directa de $111 Mil millones de pesos, según estudio de la Veeduría Distrital. Sin embargo sólo ejecutó el 55.7% y realizó giros por el 23.5%”.
Este programa contiene proyectos con bajo nivel de ejecución, entre los que se destacan:
1. Fortalecimiento del sistema de seguridad y vigilancia tan solo el 28.6%.
2. Cooperación interinstitucional para incrementar la seguridad en Bogotá de las entidades del Distrito solo 0.76%.
3. Capacitación y bienestar para el personal de la Policía Metropolitana de Bogotá, el 18.9%.
4. Operación, mantenimiento sostenimiento de Infraestructura para mantener la presencia policial 17.3%.
5. Adecuación logística e informática de la policía y el Fondo de Vigilancia y Seguridad para mejorar la eficiencia administrativa un 25.3%.
6. Adquisición de equipo técnico y desarrollo de actividades de inteligencia policial 12.3%
“Con estas cifras de ejecución es contradictorio que la administración pretenda decir que los índices de seguridad han mejorado, de ser así, entonces Bogotá es un caso milagroso en donde sin ejecución de recursos de forma eficiente se han mejorado los indicadores, lo cual ha sido refutado contundentemente tanto por este Concejo de Bogotá como por los recientes informes de la Cámara de Comercio de Bogotá y la Contraloría”, concluyó Palacio.