26 May 2016 - 12:18 a. m.

Las alternativas para la EPS Capital Salud

El lío para entregar medicamentos refleja la crisis en la EPS de la Alcaldía. Aunque en principio, la idea era vender las acciones que tiene el Distrito en la entidad, hoy contemplan inyección de capital y un préstamo para salvarla.

Redacción Bogotá

El lío con la entrega de medicamentos que se vive en la EPS Capital Salud, es apenas un reflejo de la crisis que atraviesa la entidad. El multimillonario déficit cercano a los $600.000 millones, que ha llevado a plantear la opción de su liquidación, tiene a la administración buscando soluciones y estrategias para salvarla.

En el caso de los medicamentos, las dificultades se agudizaron el mes pasado cuando el proveedor dejó de entregarlos, argumentando incumplimientos de la EPS en el pago de una deuda por casi $13.000 millones. A finales de ese mes, la Superintendencia de Salud intervino y le dio un plazo de 10 días a la EPS para cumplir con su obligación. Y aunque la entidad empezó a hacerlo, la queja de esta semana fue que solo habilitó dos puntos en la ciudad: la calle 134 con carrera 17 y la calle 53 con carrera séptima.

La situación obligó a los usuarios a madrugar, a hacer largos desplazamientos desde los barrios del sur para reclamar su medicina y a hacer filas interminables. Esto, sin contar el riesgo de que en el punto de distribución no tenga la droga recetada. Ayer, luego de una serie de denuncias, finalmente la EPS habilitó siete puntos nuevos.

Y es que la situación con estos pacientes es especial. La EPS Capital Salud, en la que el Distrito tiene una participación mayoritaria, tiene 985.000 afiliados en la ciudad y otros 202.600 en el departamento del Meta. La mayoría son afiliados del régimen subsidiado. Es decir, población de bajos recursos que, en buena parte, ha ido a parar a ella después de que otras EPS abandonaran la ciudad o fueran liquidadas, como Caprecom.

Según datos de la Superintendencia de Salud, las quejas contra esta EPS en el primer trimestre del año 2016 aumentaron casi 300%, al contabilizar casi 3.000 casos. Los principales motivos han sido tanto la demora como la negación de medicamentos POS y No POS.

Capital Salud fue creada con Salud Total como socio minoritario (49 %) al final de la alcaldía de Samuel Moreno, siendo Clara López alcaldesa encargada. El objetivo era mejorar la atención en salud de los más pobres de Bogotá. Sin embargo, numerosas dificultades han llevado a que la Contraloría y la propia Salud Total pidan liquidarla, mientras que la Superintendencia de Salud le hace seguimiento especial por sus dificultades económicas y para prestar el servicio.

Las salidas a la crisis

A pesar del multimillonario déficit de la EPS y a que el Distrito estaba pidiendo autorización al Concejo para poder vender las acciones que tiene en la entidad, la idea de la administración ahora es hacer lo posible para salvarla. El plan contempla reducir costos de operación, inyectarle más recursos y pedir un millonario préstamo para reducir el déficit.

El secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales, ha dicho que liquidarla no es una opción, pues significaría dejar a la deriva a 1’187.600 afiliados. Segundo, porque Capital Salud es el principal deudor de los hospitales públicos de Bogotá: $200.000 millones. “Si la liquidamos, de todas formas nosotros, como Distrito, tendríamos que asumir esa obligación”, precisa Morales.

El plan para salvar la entidad es el siguiente:

1. Reducir costos de operación:

Dado que, como lo aprobó el Concejo, la operación de los 22 hospitales públicos se agrupará en cuatro redes (cada una con su propia gerencia), Capital Salud no seguirá contratando los servicios hospitalarios con cada centro asistencial, sino con cada red. Esto podrá generar ahorro a partir de una facturación más sencilla, ya que el paciente, para ser atendido integralmente en la red, no requerirá de varias autorizaciones, sino una.

2. Capitalizarla:

El Distrito le inyectará $70.000 millones de presupuesto propio en los próximos cuatro años. Por último, harán un crédito a 15 años con Findeter (Financiera de Desarrollo de la Nación) por $120.000 millones, que servirán para pagarles a los hospitales. Lo otro será negociar con los demás acreedores.

3. Cambiar la forma de su administración: 

En el gobierno Petro, su secretario de Salud, Aldo Cadena, admitió que el déficit crecía debido a una política de no restringir el acceso de los pacientes a los servicios de salud, por más que eso implicara gastarse más dinero del presupuestado (los informes de la Supersalud dan cuenta de que esto no mejoró el servicio). En la era Peñalosa la idea es ajustar contratación y tarifas a lo que indique el mercado.

4. Participación en el nuevo esquema de salud:

Capital Salud, de un modo u otro, tiene que estar bien para que Peñalosa pueda aplicar a cabalidad el nuevo modelo de administración de la salud que propone para Bogotá, en el cual se prevé la creación de una empresa logística que gestione, por ejemplo, la adquisición de medicamentos e insumos para las cuatro redes hospitalarias, y la idea es que la EPS, sin mayores complicaciones a cuestas. La EPS sería uno de los socios de la nueva entidad y aportaría recursos para su operación.

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