Fachadas de casas, apartamentos y otro tipo de edificaciones.
Foto: El Espectador - José Vargas
María Urbina está a pocas semanas de concretar la venta de un apartamento. Mientras se finiquita el negocio, debe pagar juiciosamente las cuotas de administración del conjunto para cumplir con los requisitos de paz y salvo en la compraventa. A pocos meses de finalizar 2025, cuando se disponía a pagar la última cuota antes de cerrar la venta, se encontró con la sorpresa de que el valor de la obligación había aumentado un 23 %, en atención al entonces recién decretado incremento del salario mínimo. Si bien los COP 246.000 que pagó por el alza...

Por Miguel Ángel Vivas Tróchez
Periodista egresado de la Universidad Externado de Colombia interesado en Economía, política y coyuntura internacional.juvenalurbino97 mvivas@elespectador.com
Conoce más