Bogotá

Se promoverá moción de censura contra secretario de Movilidad

30 Sep 2020 - 10:51 p. m.

Las dudas que deja el parqueo en vía y otras herramientas para gestionar el tráfico de Bogotá

Desde todas las corrientes y bancadas, en el Concejo se plantearon varios reparos sobre el proyecto de estacionamiento en vía que anunció esta semana el Distrito. Según evidencias que presentaron concejales del Centro Democrático y Cambio Radical, se habría intentado favorecer a una empresa mexicana en el proceso. Por otro lado, expertos en movilidad hicieron reparos a la implementación de otros instrumentos para agilizar el tráfico de la capital.

Está claro que el pico y placa es una medida insuficiente para gestionar el tráfico de Bogotá, una ciudad en la que, según cifras del Registro Único Nacional de Transito (RUNT), confluyen 2.503.165 vehículos (2.021.380 vehículos entre automóviles, camionetas y buses, 479.141 motocicletas y 2.644 vehículos pesados). Desde hace muchos años lo vienen alertando expertos en movilidad, quienes han dicho que esa herramienta era algo temporal que a mediano y largo plazo se debía complementar con otras medidas. y no se hizo También es algo que tienen claro las administraciones, que han intentado por varias vías implementar nuevos instrumentos para regular la cantidad de vehículos en las vías, pero muchos de esos proyectos se han caído por licitaciones fallidas, porque se estancan en el Concejo o por rechazo de la ciudadanía.

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Además del pico y placa, algunas de las propuestas encaminadas a gestionar el volumen vehicular en las grandes ciudades son medidas como el estacionamiento en vía, los cobros por congestión o por contaminación, los horarios de circulación del transporte de carga y las restricciones a taxis, entre otras. La que más ha avanzado es el parqueo en vía, que se viene intentando implementar desde la segunda administración de Enrique Peñalosa.

Mediante lo que denominó Sistema Inteligente de Estacionamientos (SIE) en vía pública, que se creó luego de que el Concejo de Bogotá aprobó el Acuerdo 695 de 2017, la anterior administración distrital buscó un operador para poner en marcha ese servicio, que en esencia autoriza el cobro de una tasa por el derecho de parqueo sobre vías públicas. Es una modernización pues el sistema se basa en un sistema de parquímetros inteligentes con pago automatizado. No obstante, después de tres intentos, el proceso no se logró poner en marcha por diferentes motivos.

Las dos primeras licitaciones se declararon desiertas: la primera recibió 1.044 observaciones y eso la hizo inviable y a la segunda licitación no se presentó ningún oferente. Hubo un tercer proceso, por selección abreviada, al que solo se presentó un proponente, que además no cumplía los requisitos, así que también fue declarado desierto.

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Así las cosas, el tema quedó en manos de la administración de Claudia López, que mediante la Secretaría de Movilidad presentó esta semana un proyecto para regular el parqueo en vía, y que tenía como novedad que será administrado por entidades públicas de Bogotá. Según anunció Movilidad, se trata de un esquema de operación que pretende organizar el espacio público, mejorar la movilidad con un parqueo regulado y recaudar recursos para financiar el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).

Para esto, Movilidad firmó un convenio interadministrativo con la Terminal de Transporte que tenía como objetivo realizar una prueba piloto que permitiera recopilar información durante 27 meses (cinco entre implementación, socialización y pedagogía y 22 para el piloto).

De acuerdo con la cartera de movilidad distrital, esto se hizo con el fin de recoger datos y saber cómo se podía implementar el parque en vía, y se hizo con la Terminal teniendo en cuenta que era una entidad del sector movilidad que tenía conocimiento en temas de parqueo. Asimismo, en su momento señalaron que no se abrió una licitación, sino que se pensó primero en un piloto, debido a que el proyecto no había funcionado en varias ocasiones así que era necesario hacer un trabajo de recopilación de datos.

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Choque entre Distrito y Concejo por el parqueo en vía

A pesar del cambio de planes, para muchos miembros del Concejo persistían las dudas sobre la forma en que se estructuró tanto el piloto como la operación pública del estacionamiento en vía, por lo que este miércoles se adelantó un extenso debate en el que cabildantes de todas las corrientes y partidos expusieron sus dudas sobre el proceso.

El insumo principal del debate lo aportaron los concejales del Centro Democrático (CD), con el liderazgo del cabildante Andrés Forero quien ha sido el más activo al cuestionar el proyecto. Según el cabildante, que interpuso 34 derechos de petición a la Secretaría de Movilidad, al responderlo le mintieron en muchas de las respuestas. Asimismo, para el cabildante es extraña la injerencia de una empresa mexicana, Jajomar S.A., que presentó ante Movilidad una propuesta de Asociación Público-Privada (APP) para operar el sistema de estacionamiento en vía.

“Dijeron que habían tenido cuatro reuniones con los mexicanos de Jajomar y miembros de la Terminal y fue información que ocultaron porque hay correos que evidencian que fueron 27”, manifestó Forero durante el debate, en el que planteó otras dudas como la “competencia injusta” que hubo con otros oferentes y que el proceso pareció no solo “hecho a la medida” de la empresa mexicana, sino más bien “en conjunto con ellos”.

Su soporte de esa afirmación es que la propuesta que presentó el consorcio en el que participó Jajomar es muy parecida, a veces idéntica en extranjerismos, tiempos, especificaciones y requisitos técnicos y hasta colores y gráficos, a los términos que fueron planteados por la Terminal en la APP.

“Pusimos de presente las serias irregularidades de los convenios entre Movilidad y Terminal. Lo que ocurrió ayer al presentar el esquema público fue una cortina de humo y mostramos que todo estaba hecho a la medida de una empresa mexicana, tuvieron muchas reuniones y beneficios que no tuvieron otras empresas, incluso colombianas. Suscribieron términos de confidencialidad con esa empresa y dicen que supieron del piloto no por la Terminal así que la otra posibilidad es que fuera por la Secretaría de Movilidad”, afirmó Forero a este diario.

Humberto Amín, otro concejal del CD, apoyó las pruebas y sugirió que tras el debate se tomen decisiones contundentes porque considera que la Secretaría de Movilidad no ha manejado el tema de forma transparente. “Me llama la atención este reversazo a última hora, demuestra que este proceso se ha venido desarrollando de manera sospechosa o por debajo de la mesa, o por lo menos esa es la sensación que queda”, dijo.

Su colega de bancada, Diana Diago, coincidió en que hay muchas sombras y dudas y planteó que “causa curiosidad cómo el secretario se contradice. Han dicho que los estudios que se hicieron no sirven y luego que los estudios son parte de la estructuración del proyecto. No está bien que utilicen esta herramienta para evadir la licitación”.

Por todo esto, Jorge Colmenares, otro de los cabildantes de la bancada, propuso que el Concejo adelante una moción de censura contra el secretario de Movilidad, ante las posibles irregularidades que se expusieron. Al respecto, el concejal Forero detalló que en principio se buscaría avanzar en una moción de observación, que es una especie de moción simbólica para la que se requieren 15 votos, para luego dar trámite a la moción de censura, que requiere de la aprobación de 23 cabildantes.

Las denuncias que hizo Forero tuvieron eco entre concejales de otras bancadas, que no solo apoyaron las evidencias sino que plantearon sus propios cuestionamientos. Yefer Vega, concejal de Cambio Radical, también de oposición al gobierno distrital, expresó que “hay situaciones jurídicas, técnicas y hay que revisar cómo se filtra esa información que en buena hora trajo el concejal Forero. Esta administración no está cumpliendo con la ley de transparencia. Fueron varias las licitaciones que el Distrito intentó hacer y vale la pena que nos expliquen qué pasó en esos procesos”.

Su copartidaria Carolina Arbeláez indicó que así como a la presentación del esquema público de parqueo en vía asistió el veedor distrital Guillermo Rivera, en el debate también era necesaria su presencia. “¿Cuantas propuestas se presentaron previamente? ¿Cuándo se definió la prueba piloto del parqueo en vía? ¿Por que a la fecha no se pensó en una licitación? ¿Cuáles fueron las causas que no permitieron adjudicar la licitación el año anterior? ¿Por qué se cambian las condiciones ajustadas al cumplimiento de la empresa mexicana?”, cuestionó la concejal.

Pero no solo la oposición planteó sus múltiples dudas sobre el proyecto. Incluso cabildantes de corrientes independientes y hasta de la bancada de gobierno, evidenciaron que el proceso tendría alguno problemas. Por ejemplo, para Samir Abisambra, concejal del Partido Liberal que en términos generales ha acompañado la gestión del Distrito, hay varias preguntas sobre el estacionamiento en vía. “¿Cómo la empresa mexicana se entera del proyecto? ¿Quién le informa a la empresa la intención de la Terminal de adelantar una prueba piloto?”

De acuerdo con Abisambra, al parecer la empresa mexicana se contactó en abril con la Terminal y habrían manifestado en la carta de confidencialidad suscrita con la Terminal que conocía la prueba piloto por sus propios medios. “Si eso es así, ¿por cuáles medios se enteró? En ese momento solo conocían sobre el plan piloto la Terminal y la Secretaría”, añadió.

El proceso también levantó sospechas entre las concejales de Colombia Humana. Dos de ellas, Ana Teresa Bernal y Susana Muhamad, incluso felicitaron a Forero por las pruebas que mostró sobre las irregularidades de contratación. Para Bernal, lo expuesto se parece mucho al tema del metro elevado y el estudio de prefactibilidad del metro. “Es otro convenio interadministrativo para evadir la licitación y así es como se van realizando inconsistencias en la contratación".

Por su parte, a Muhamad no le quedó clara la política pública de la administración frente a ese tema, a pesar de manifestar que está de acuerdo con que el estacionamiento en vía se maneje de forma pública. “Se está hablando de un socio que pretendía obtener rentas de una prueba piloto. No es un tema de un proveedor cualquiera y parecería ser una concesión, pero las concesiones tienen ciertos requisitos de ley. ¿Cuál es el modelo público de operación? ¿Se hará un piloto público para luego concesionar las áreas? ¿Por qué no hacerlo a través de una modelación?”, preguntó.

Hasta Carlos Fernando Galán, presidente del Concejo y vocero de su bancada (Bogotá para la Gente), si bien expresó su agrado por que se saque adelante el parqueo en vía, para recuperar recursos e incluso financiar el transporte público, advirtió que los documentos presentados generan preguntas adicionales que deben ser respondidas. Según dijo, "parecería que se buscó a la Terminal básicamente como el vehículo para concretar algo que ya estaba definido. ¿Cuándo fue el contacto con la empresa mexicana para hacer el piloto? ".

Otros cuestionamientos igualmente interesantes provinieron de la propia bancada de gobierno (Alianza Verde y Polo Democrático). Diego Laserna, de los verdes, llegó a felicitar al concejal Forero por su investigación, pero contradijo varios de los postulados. En principio, defendió que la Secretaría de Movilidad está en todo su derecho de hacer un contrato interadministrativo y el número de reuniones no es algo violatorio de la ley. “También hay libertad de escoger a los proveedores y en ese sentido estoy de acuerdo con algunas afirmaciones de Forero y nos tienen que explicar cómo todo está de acuerdo a su manual de contratación. En lo que sí no veo muchos argumentos es en que hubo una presión del secretario de movilidad para la selección de la empresa mexicana como aliada estratégica”.

A pesar de eso, Laserna planteó varias dudas: “¿Cómo dice el manual de contratación que debe escoger el aliado la Terminal? ¿Por qué Movilidad tiene un acuerdo de confidencialidad con un potencial contratista de la Terminal? ¿Por qué estuvo presente tantas veces en esas reuniones y con este potencial proveedor?”.

Con mayor ímpetu discutió el tema la también concejal verde Lucía Bastidas. Para la cabildante, el tema tiene un manto de duda y a pesar de ello ve terquedad en la administración. “¿Se echaron para atrás porque escucharon los argumentos del Concejo? ¿Solo reaccionan cuando hay presión? Defiendo el parqueo en vía porque nos costó sangre a concejales que estuvimos en el anterior, nos satanizaron y nos llamaban la ‘aplanadora peñalosista’, pero hacer un vestido a la medida, tener miles de reuniones y filtrar información no habla bien de nadie, ni en esto ni en ningún tema”, aseguró.

Sobre esa particularidad, de que algunos de los concejales que aprobaron el proyecto en 2019 ahora se estén oponiendo, Carlos Carrillo (Polo) comentó que “la política es muy dinámica y acá quedan claras esas contradicciones políticas del Concejo anterior que le aceptó todo a la administración Peñalosa y ahora critica esas mismas medidas". Más allá de eso, para Carrillo es claro que este proyecto viene mal desde su génesis, es decir el acuerdo que avaló el Concejo que para él era con el fin de hacer negocio con el tema de los parqueaderos.

“Hay algo mal desde ese inicio y esta administración no se preocupó por arreglar esas fallas e incluso hizo cosas que ni el mismo Peñalosa se atrevió. ¿Cómo se demoran casi un año en darse cuenta de lo que estaba pasando? Dieron un timonazo para evitar el escándalo porque lo que denunció el concejal Forero es muy grave”, finalizó Carrillo.

Lea acá la respuesta del secretario de Movilidad a críticas del Concejo sobre estacionamiento en vía

Dudas sobre otras herramientas para gestionar el tráfico

Suficiente material se expuso en el debate sobre posibles irregularidades en la estructuración del parqueo en vía. Sin embargo, hay más dudas respecto a las otras herramientas que está implementando la Secretaría de Movilidad para gestionar el tráfico en Bogotá. Una de esas es el “pico y placa solidario”, que se trata un ajuste al pico y placa tradicional pero enfocado no solo en disminuir la congestión sino en promover el uso eficiente de los vehículos privados.

Los cambios que plantea el nuevo esquema son exenciones al carro compartido, al personal de salud y a los vehículos híbridos. Sin embargo, plantea también el pago de una contraprestación para evitar el pico y placa, de $2.066.200 por un permiso de seis meses de duración, o de $4 millones por un año, que para el Distrito es una forma de avanzar en un cobro por congestión.

Para José Stalin Rojas, director del Observatorio de Movilidad de la U. Nacional, a pesar de que esta debería ser una medida orientadas a quitar la cantidad de autos y camiones en algunos horarios y distribuirlos mejor, esta medida es más fiscal que de gestión de tráfico.

“El cobro por congestión, antes de ser una medida para facilitar tráfico, es una medida para recoger recursos para financiar el transporte. No es una medida que contribuya a mejorar la velocidad promedio, el pico y placa solidario está orientado a poner más carros en la vía y a los hogares que puedan pagarlo, pero no es una medida para gestionar el tráfico”, señaló.

Para el analista, el estacionamiento en vía es una medida interesante, pero hay otras que se tienen que empezar a mover pronto en las instancias necesarias, como cobros por contaminación y los horarios nocturnos de circulación del transporte de carga. “Es más, hace un tiempo se evaluaron cobros para motocicletas y se implementaron restricciones a taxis, como las ‘zonas amarillas’ y los taxis por localidades, pero ninguna avanzó”.

Por su parte, Luis Angel, profesor de ingeniería civil de la U. de los Andes y exdirector del Grupo de Estudios en Sostenibilidad Urbana y Regional (SUR) de esa universidad, aunque considera que Bogotá va en la vía correcta al tratar de cobrar por congestionar, menciona que hay otras herramientas que ni siquiera se han considerado por temor a choques políticos. Asimismo, cree que la gran estrategia para gestionar el tráfico es mejorar el transporte público, algo para lo que se necesita mucho dinero, que en parte puede provenir de esas medidas. Todo un círculo vicioso.

“Es buena la concepción que quien haga un daño lo pague, porque no podemos seguir pensando que conducir es barato. Lo que no entiendo es de dónde salen las cifras, pero más allá de eso es clave saber que herramientas hay muchas para prohibir o inducir cambios en el comportamiento. Ya tenemos muy vistas y apropiadas las prohibiciones y hay instrumentos más técnicos orientados a bajar la congestión, pero son temas que causan muchos choques políticos. Al final, todo deriva en que se debe mejorar el transporte público, pero para mejorarlo se necesita el dinero de las herramientas que no se implementan porque no hay buen transporte público”, concluyó.

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