19 Dec 2019 - 3:00 a. m.

Las trampas a la rumba extendida en Bogotá

Pese a que se establecieron condiciones para permitir a los bares abrir hasta las 5:00 de la mañana, algunos, bajo la figura de fundaciones y asociaciones, han encontrado la forma de incumplir la norma y la del uso del suelo.

-Redacción Bogotá - bogota@elespectador.com

En lo corrido del año se han cerrado temporalmente 734 establecimientos y se han sellado definitivamente 33.  / Cristian Garavito - El Espectador
En lo corrido del año se han cerrado temporalmente 734 establecimientos y se han sellado definitivamente 33. / Cristian Garavito - El Espectador

En Bogotá la rumba tiene límites. Mientras que los bares, discotecas y tabernas pueden funcionar hasta las 3:00 a.m., hay algunos que, bajo determinadas condiciones, lo pueden hacer hasta las 5:00 a.m. Sin embargo, hay “amanecederos” que han encontrado la forma de violar la norma, haciéndose pasar por fundaciones, asociaciones y hasta sindicatos.

La regulación es clara. El decreto 667 de 2017 establece que los almacenes de cadena, licoreras, tiendas de barrio y cigarrerías pueden vender licor entre las 7:00 a.m. y las 11:00 p.m.; los bares y karaokes, desde las 10:00 a.m. hasta las 3:00 a.m., y los negocios en zonas residenciales o a menos de 200 metros de centros educativos solo lo pueden hacer desde las 3:00 p.m.

Paralelo a esto, la Secretaría de Gobierno reglamentó el año pasado una norma que fija condiciones para permitir que algunos establecimientos puedan operar hasta las 5:00 a.m. Son 16 puntos, entre los que están insonorizar el lugar; tener convenio con un parqueadero, para que los clientes puedan estacionar hasta el día siguiente; certificar a los trabajadores en primeros auxilios, y aumentar el personal de logística, para reforzar la seguridad. Todas las exigencias se deben acreditar ante las secretarías de Gobierno, Ambiente y Planeación, para obtener el visto bueno.

A pesar de que en los primeros meses de vigencia de la norma ningún establecimiento cumplió los requisitos, a la fecha ya están acreditados 23 bares y siete más se encuentran en proceso, la mayoría ubicados en los sectores de la calle 85 y la calle 93. “Esto ha permitido mejorar las condiciones de movilidad en la noche y reducir los conflictos que ocurren afuera de los bares. Además, han mejorado las condiciones de diálogo entre los ciudadanos, los taxistas y las personas que se dedican a otro tipo de actividades”, señaló Iván Casas, secretario de Gobierno.

Pese al positivo balance, los propietarios de algunos sitios han encontrado la forma de evadir los controles. Según el concejal Rolando González (Cambio Radical), en operativos adelantados en la ciudad se han identificado 107 establecimientos de rumba, la mayoría en Chapinero (67) y Tunjuelito (37), que funcionan bajo la fachada de asociaciones, corporaciones o fundaciones, constituidas en los últimos dos años. Esto no solo les ha permitido operar ilegalmente con horario extendido (argumentando que están en reunión de afiliados), sino también las normas que determinan su ubicación, pues al funcionar bajo fachadas se complica su identificación en medio de los operativos de control.

Las inspecciones están a cargo de la Policía y las alcaldías locales, autoridades que, de acuerdo con la Secretaría de Gobierno, entre enero y noviembre de este año han realizado 1.838 visitas a establecimientos. Producto de esa labor se ha ordenado la suspensión temporal de 734 negocios y el cierre definitivo de 33. A pesar de que las operaciones se han duplicado, frente a lo hecho el año anterior, y a que se siguen sellando establecimientos como tiendas, casas de lenocinio, canchas de tejo, billares y “amanecederos”, cada día se presentan nuevos casos, que el Distrito dice ya tener en la mira.

Asobares, organización que agrupa a los establecimientos nocturnos, dice ser el más interesado en que la norma se cumpla a cabalidad, para que más negocios puedan aplicarla. Por eso ha expresado su preocupación no solo por los establecimientos que operan de forma ilegal, sino por las cifras de hurtos y riñas en inmediaciones de los lugares de entretenimiento.

Con el fin de contrarrestarlo vienen trabajando de la mano con las autoridades para reforzar las cámaras en el espacio público y el apoyo logístico en las calles, mejorar la vigilancia, contrarrestar la percepción de inseguridad y dejar sin argumentos a quienes se oponen al horario de rumba extendida.

Desde el Concejo se ha advertido la recurrencia de casos en que los dueños de los establecimientos obtienen dos registros ante la Cámara de Comercio para evadir los controles, por lo que se ha pedido una respuesta más fuerte, contundente y vehemente de los entes públicos, para evitar que esto se repita.

Al respecto, el cabildante González considera que la solución está en aumentar los controles en todas localidades, especialmente en Chapinero, que es donde se concentra la mayoría de los casos. Además, le plantea a la nueva administración retomar la implementación de la gerencia nocturna, que pese a que se aprobó el año pasado y contaba con una comisión especial en el Concejo, no avanzó.

Ahora, con la problemática identificada, queda en manos de la nueva administración determinar si continúa con el programa de sellos seguros (que permite rumba extendida) y establecer cómo se seguirán haciendo los controles, pues la norma la siguen violando “amanecederos” ilegales y a la fecha el Distrito no ha encontrado la forma de evitarlo.

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