Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Un estudio reciente, realizado por la Secretaría Distrital de Salud, evidenció que en la capital el 30% de los escolares entre 13 y 15 años consumen tabaco, tercera sustancia de inicio en personas atendidas en centros especializados de tratamiento de farmacodependencia con un total de 1.119 casos.
Y es precisamente ésta una de las situaciones que más alerta a las autoridades del Distrito: el comienzo temprano de niños y niñas en el consumo de cigarrillo que, de paso sea dicho, se convierte en la puerta de entrada para el empleo de otras sustancias psicoactivas. En 2007 la edad promedio de uso de cigarrillo se estableció en 12,6 años. Después de ingerir alcohol y cigarrillo los jóvenes pasan a las drogas, como la marihuana y la cocaína.
Más preocupante resulta saber que el humo de cigarrillo no afecta solamente a quien lo inhala directamente. Se ha demostrado que la exposición al aire contaminado por humo de tabaco afecta hasta 10 personas que no fuman. De allí radica la importancia de contar con espacios libres de humo teniendo en cuenta el riesgo que representa la inhalación en una persona no fumadora.
Espacios libres de humo
Bogotá, en el marco de la protección de la vida de todos y todas, desde la Secretaría Distrital de Salud, busca proteger a los no fumadores y combatir el tabaquismo con el programa “Espacios libres de humo” que promovemos a través de diferentes eventos de salud pública. Los espacios libres de humo prohíben fumar en aeropuertos, terminales de transporte, centros comerciales, colegios, empresas, universidades, transporte público, entidades de salud y, en general, en ningún sitio cerrado público.
La norma obliga a la habilitación de zonas para fumadores y deja claro que éstas sólo podrán funcionar en sitios abiertos. Otra de las medidas tomadas en búsqueda de disminuir el consumo de cigarrillo está en la prohibición de la publicidad directa e indirecta del consumo, así como aumentar los impuestos a las tabacaleras, para contrarrestar el expendio masivo de este producto. En esto tenemos que ser cada día más estrictos, menos temerosos.
Como autoridad en salud tenemos claro que los espacios cerrados designados para fumadores “no” funcionan. Es como si se dijera que la tercera parte de una piscina contiene cloro y la otra no.
Y precisamente las tabacaleras están haciendo lobby en el Congreso de la República para que se modifique la normatividad vigente y se vuelva a permitir la separación de espacios, la ventilación y los aparatos purificadores, los cuales no garantizan la protección de las personas contra el humo del tabaco ajeno, ni protege a los fumadores del daño.
Todos tenemos derecho a respirar aire libre de cigarrillo. El humo propio o ajeno mata y causa graves enfermedades. Por eso el Gobierno de la ciudad ratifica su compromiso en la protección de la salud de las personas que no fuman, a propósito de la conmemoración de la semana mundial contra las tabacaleras que culmina este domingo.
*Secretario Distrital de Salud.