Bogotá

12 Nov 2014 - 2:34 a. m.

Los Olivos: ¿por fuera del centro ampliado?

Fiduciaria Davivienda pide intervención de la Personería ante posible irregularidad: el barrio que se intervendría no está en los planos de la revitalización. Administración dice que el límite es un indicativo.

Redacción Bogotá

Crece la lucha entre constructores privados (representados en Fiduciaria Davivienda) y la Alcaldía de Bogotá (representada en Metrovivienda) por los predios del barrio Los Olivos (entre las calles 61 y 63 con carrera 1ª de Chapinero), para adelantar proyectos de vivienda. Mientras los primeros dicen que el Distrito estaría violando los límites que él mismo definió en su proyecto del centro ampliado, la administración resalta que la delimitación es indicativa y que puede incluir esta zona en el proyecto. A esto se suman las denuncias de algunos habitantes contra el constructor privado, por posibles presiones para obligarlos a vender.

Esta disputa comenzó en 2012, cuando el alcalde Gustavo Petro dio a conocer el proyecto de revitalización del centro ampliado. A pesar de que el constructor estaba comprando predios en el barrio para su proyecto inmobiliario estrato 6, la administración lo frenó al incluir el sector en la revitalización para construir viviendas de interés prioritario (VIP). Desde entonces, Metrovivienda ha buscado una solución negociada con los habitantes para comprarles sus predios.

En la puja por los predios, el privado ha comprado 58 inmuebles en los últimos dos años, a precios que superan incluso los del mercado. Por su parte, Metrovivienda está en el proceso de adquirir 18 para densificar el centro y, como en el caso de Santa Bárbara y Chicó, acercar estratos altos y bajos.

Sin embargo, ante la ventaja que le llevaba el privado, el Distrito tomó una decisión que inclinó la balanza: expidió un decreto con el que declaró “condiciones de urgencia” para expropiar los predios que no ha podido comprar. A pesar de que la fiduciaria pidió que se revocara la medida, el Distrito rechazó la petición.

Ante la decisión, los abogados de la fiduciaria pidieron la intervención de la Personería y solicitaron una audiencia para exponer lo que consideran una maniobra irregular de la administración para frenar su proyecto. Para la fiduciaria, hay inconsistencias en la forma como el Distrito incluyó en sus planes el barrio Los Olivos. “Al revisar los límites del centro ampliado definidos en el Plan de Desarrollo se evidencia que los inmuebles de propiedad de la Fiduciaria Davivienda S.A. no están en dicha delimitación”. En otras palabras, el barrio aparece por fuera del plan de revitalización y por ende no se deberían construir VIP en el lugar.

En cuanto a los límites del centro ampliado definidos por la Alcaldía, por el norte está la avenida calle 80, desde la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) hasta la avenida 68; la avenida calle 100, desde la avenida 68 hasta la autopista norte, y la calle 64, desde la avenida Caracas hasta el límite urbano contra los cerros orientales subiendo por la carrera primera. Según la fiduciaria, los predios que compró están más allá de los límites del centro ampliado.

Otro argumento que presentará a su favor es que el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) con el que el alcalde Gustavo Petro formuló el proyecto de revitalización está suspendido. Desde entonces quedó vigente el POT de 2004, en donde no existe ningún programa de revitalización para el centro ampliado. De hecho, así el POT de Petro estuviera vigente, los predios de Los Olivos que compró el constructor privado no aparecen en el área de renovación urbana. Sin embargo, en junio el alcalde expidió el decreto para expropiar los predios.

Ante estos cuestionamientos, el Distrito, a través de Metrovivienda, le dijo a este diario que el límite del centro ampliado consignado en el Plan de Desarrollo es “un indicativo”, y que la renovación “debe ser integral, no en algunas zonas específicas del barrio. Sería injusto que sólo una parte de los habitantes se beneficiaran”.

Más allá de la discusión sobre los límites de Los Olivos y si están o no dentro de plan de revitalización del centro ampliado, hay elementos adicionales que agudizan la lucha. Primero, el Distrito prepara una demanda por supuestas “inconsistencias” en el proceso de compra que hizo el constructor privado. Se habla de documentos falsos, posibles amenazas y hasta supuesto lavado de activos.

A esto se suman tres denuncias penales contra Edmundo Castro, el constructor detrás de la fiduciaria, en las que se lo acusa de ejercer presiones para la venta de los lotes en los cerros orientales, falsedad en documento público y un atentado a una de las residencias. Todas siguen en etapa preliminar. Por ahora, la lucha por los predios de Los Olivos continúa. Lo único claro es que, sea cual sea el final, el barrio se transformará en un conjunto VIP o en edificios estrato seis..

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