El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Martha Ordóñez: madre, concejala y periodista

Calificada como uno de los mejores concejales de Bogotá según el informe del proyecto ‘Concejo cómo Vamos’, muestra su papel de mamá.

Redacción Especiales

08 de mayo de 2009 - 11:00 p. m.
PUBLICIDAD

Después de haber estado casi dos décadas en los medios de comunicación, esta periodista que hoy lucha desde el Concejo de Bogotá por un mejor trato a los niños y niñas, desde hace 10 años empezó su labor de madre, oficio que define como “lo más importante que me ha pasado en la vida”.

María Camila, de 10 años, y Juan Pablo, de 8, son el motor en la vida de esta mujer cabeza de hogar, quien como millones en este país toman las riendas de la crianza y con esfuerzo sacan adelante a sus hijos, haciendo malabares con su tiempo y peripecias con su energía.

En su labor como concejala, Martha siente que tiene más tiempo para sus hijos, pues puede alistarlos para mandarlos al colegio y llegar más temprano a su casa. Además, su horario le permite tomarse unas horas para reunirse con mujeres cabeza de familia o madres que están viviendo situaciones de violencia intrafamiliar y problemas con los hijos.

Ir a cine, pasear, comer pizza y róbalo a la plancha (plato preferido de María Camila y Juan Pablo), y jugar con Choco Chabela, la mascota de la casa, son algunos de los planes que más realiza con sus pequeños.

“Soy hija única y vengo de un hogar de una mamá que nunca me maltrató, fue muy responsable, sincera y quien abordó conmigo desde muy pequeña todos los temas. He tratado de apropiarme un poco de esas vivencias y las he mezclado con lo que se vive actualmente: dialogo mucho con ellos, comparto momentos, conozco sus amigos y los invito a que conozcan los míos”, dice Martha cuando habla de la forma como imparte crianza a sus dos hijos.

Esta mujer, que no le ve nada difícil a la labor de ser madre porque “toca responder siempre al 100%”, considera que el respeto por los hijos en cuanto a sus derechos, gustos, caracteres y temperamentos, además de hacer uso de una buena dosis de paciencia, control mental y emocional, dar buen ejemplo en todo, brindar mucho cariño y generar confianza, reflejada en el hecho de que los niños nunca tengan miedo de decir algo por más terrible y complicado que parezca, es la clave para conseguir el tan trabajoso título de buena mamá.

Por Redacción Especiales

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.