30 Jan 2021 - 9:32 p. m.

Mejorar su infraestructura e incrementar la cultura ciudadana, los retos que afronta la CAR al cumplir 60 años

La autoridad ambiental cumplirá este 31 de enero otro año de existencia. ¿Qué han logrado? y ¿en qué está trabajando? Conozca aquí lo que Luis Fernando Sanabria, director de la entidad le dijo a El Espectador.
Nicolás Díaz Roldán

Nicolás Díaz Roldán

Periodista Bogotá
Retirar los sedimentos de distintos ríos y lagunas ha sido una de las prioridades de la entidad.
Retirar los sedimentos de distintos ríos y lagunas ha sido una de las prioridades de la entidad.

Serán 60 años los que cumplirá la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR). En su recorrido ha tenido que superar varios retos con el fin de ampliar su capacidad e implementar un control estricto como autoridad ambiental. Por supuesto, la pandemia ha sido uno de los más grandes obstáculos que ha tenido que enfrentar.

Hasta el momento según su director Luis Fernando Sanabria, uno de los más grandes proyectos en los que han trabajado y en el que aún continúan, es en la recuperación del río Bogotá. Para lograrlo, se han hecho obras con el fin de retirar los sedimentos acumulados por varios años y ampliar su cauce, además de haber construido más de 25 plantas de tratamiento de aguas residuales como la de El Salitre en Bogotá y en municipios como Zipaquirá y Cajicá.

No obstante, Sanabria resalta que el papel de la ciudadanía es fundamental para que estas obras tengan un mejor impacto, ya que es a partir del mismo comportamiento de las personas que la situación del río Bogotá podría mejorar. Según él, cosas tan simples como evitar arrojar colillas de cigarrillo al suelo, verter aceite usado por los sifones, o botar papel higiénico por la cisterna, podrían ayudar más de lo que se cree.

“La cultura ciudadana es el factor más importante. La plata se podrá conseguir con el Banco Mundial, con el Gobierno Nacional, o con los recursos de la CAR, pero la cultura ciudadana juega un papel trascendental”, agregó.

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Siguiendo con la línea de implementar los buenos comportamientos y hábitos en la ciudad y en las regiones, la entidad ha buscado adelantar programas de educación ambiental como “Jóvenes pregoneros”, “Ciclo-reciclo”, “Niños defensores del agua” y “Lluvia para la vida”. Esta última, consta de enseñar a recoger el agua lluvia en las veredas para que posteriormente pueda ser reutilizada, ya sea con el ganado, las mascotas, la limpieza de andenes o en las cisternas.

Agregado a esto, la corporación ha trabajado en la recuperación de la laguna de Fúquene, pues según ellos, en 2020 retiraron un millón 19 mil metros cúbicos de sedimento, con lo que se recuperaron 71 hectáreas de espejo de agua.

Según Sanabria, actualmente la Corporación recupera alrededor de 10 hectáreas mensuales de la laguna, gracias a que retira en promedio 197.000 metros cúbicos de sedimentos, para lo cual el año pasado fortaleció el banco de maquinaria.

“Hoy ya tenemos un parque automotor de aproximadamente cien equipos: retroexcavadoras, buldóceres, orugas, volquetas y demás. Tal vez nos demoraremos para cuando la recuperación sea una realidad, pero hoy estamos dejando herramientas físicas para que quienes lleguen continúen con ese compromiso”, manifestó.

Sin embargo, no todo es color de rosa. El director de la CAR reconoció que hay debilidades que tienen que corregir, como por ejemplo el control que se hacen en los humedales. Según él, hay mucho por trabajar, pues, aunque cuentan con equipos en distintos lugares de la región, necesitan de más herramientas y personal para hacer un seguimiento más estricto. La razón de esto se basaría en la gran amplitud del territorio del que está cargo la entidad, ya que ejercen control en 104 municipios: 98 de Cundinamarca y 6 de Boyacá, es decir más de 18.700 kilómetros cuadrados; que como lo destaca la entidad, serían más de lo que países como Bahamas, Katar, Líbano, Jamaica o Puerto Rico tienen de territorio.

La corporación espera mejorar en este aspecto con la implementación de nuevas tecnologías como drones o radares satelitales, además de abrir nuevos convenios como los que ya tienen con la Policía, para identificar a quienes afectan estos ecosistemas.

A seguir trabajando

Como muchos otros sectores y entidades del país, la CAR también se vio afectada por la crisis sanitaria generada por el coronavirus. La pandemia los afectó teniendo en cuenta que no pudieron trabajar de la misma manera, sus operaciones tuvieron que reducirse debido a la imposibilidad de poder salir y visitar a los territorios para evaluarlos e identificar los problemas que se pudieran presentar. Para recuperar el tiempo que se pudo haber perdido, Sanabria considera que deberían hacer un plan de choque, en el que (empezando por él) tendrían que trabajar con horarios más extensos, y aumentar la logística y tecnología para cubrir más territorios en menos tiempo.

No obstante, la corporación reportó la sanción de cerca de 295 empresas durante el 2020, superando los $9.400 millones en multas, por haber incurrido en actividades como tala, ocupación ilegal de cauces, minería ilegal e incumplimiento de obligaciones en permisos y licencias otorgadas.

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Igualmente, Luis Fernando Sanabria, destacó que durante el año pasado la entidad realizó más de 100 operativos contra la tenencia ilegal y el tráfico de fauna silvestre con los que rescató cerca de 600 ejemplares. “Alguien tiene que hablar por los que no tienen voz. Alguien tiene que hablar por un mico, por un guacamayo, por un bloque de madera que ya está en un camión. Por tanto, lo que nos corresponde es judicializar y hacer parte de los procesos penales”, mencionó.

Para la CAR el reto para el 2021 y para lo que queda del cuatrienio, será aumentar su personal y aprovechar más el tiempo, y claro, fortalecer la inversión y la ejecución de proyectos en las regiones, con las que se podrían generar más empleos y beneficios ambientales para estos lugares. Eso sí, sin olvidar la implementación de cultura ambiental y ciudadana para todos los habitantes.

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