Bogotá

28 Jul 2015 - 3:04 a. m.

¿Mentira por un cambio de turno?

La Policía dijo que hubo falsa denuncia y hubo inconsistencias entre la versión que entregó la mujer sobre la ruta del bus y lo que verificaron los investigadores, por medio de grabaciones y el sistema GPS.

Redacción Bogotá

La historia de la conductora del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), que denunció el pasado viernes que tres sujetos habían abordado su vehículo, y que luego de intimidarla con armas blancas la violaron dentro del bus que conducía, al parecer, resultó ser una gran mentira. Todo, supuestamente, para que la empresa le cambiaran de turno. Al menos eso fue lo que reveló ayer la Policía, luego de que el propio director de la institución, el general Rodolfo Palomino López, reveló que tras una rigurosa investigación, en la que descubrieron inconsistencias en el relato de la mujer, llevaron a que ella finalmente confesara que todo lo había inventado. Pero, ¿cuáles fueron dichas inconsistencias que encontró la Policía ?

1. Las grabaciones. Un primer punto que señala la institución es que luego del relato de la mujer, de 35 años, los investigadores empezaron a recorrer la ruta por la que, según la mujer, la llevaron los delincuentes que la violaron. En el recorrido buscaron las cámaras de seguridad en el sector. Al contrastar la versión con lo que vieron en las cámaras, se dieron cuenta de que el bus no pasó por algunos puntos que señaló la supuesta víctima.

Además, los investigadores tampoco identificaron en las grabaciones a nadie diferente manejando el vehículo. Lo que inicialmente afirmó la conductora fue que tres hombres abordaron el bus y uno de ellos tomó el volante, mientras los otros dos la llevaron a la parte trasera para violarla.

2. El GPS. Por medio del sistema de posicionamiento global (o GPS) , los investigadores también verificaron cuál fue el recorrido que hizo el bus en el que supuestamente llevaban secuestrada a la conductora. De nuevo, hallaron inconsistencias en su versión.

3. Sensores en las puertas. El bus tiene una especie de sensor en las puertas que registran la hora en que se abren o se cierran. Este registro no coincidió con los puntos ni las horas donde, según la historia de la conductora, se subieron los delincuentes y luego, se bajaron.

4. Inspección al vehículo. De acuerdo con investigadores de la Policía, el bus lo inspeccionaron con luces forenses y no encontraron rastros de fluidos o elementos que permitieran identificar algún signo de violencia sexual.

¿Qué pasó con el examen de Medicina Legal?

El director de Medicina Legal, Carlos Valdés, explicó a este diario que efectivamente el instituto realizó el examen a la conductora del SITP tres horas después de la supuesta violación y encontró evidencias que, de cierta manera, verificaba la versión. “En temas de violencia sexual nos encontramos con algo muy particular. A veces se pueden hallar signos de aparente violencia física, sin que ello corresponda realmente a un caso de violencia sexual. Por ejemplo, encontrar un edema o algunos desgarros, pueden corresponder a un juego erótico previo o un preludio sexual, sin que constituya violencia. Así que es difícil interpretar los signos. Por eso, el instituto dice que los hallazgos fueron compatibles con el relato de ella”, explicó el director de la entidad.

Hasta el momento no hay un perfil sicológico hecho por Medicina Legal a la mujer. En esa tarea está la Fiscalía, que aclaró que toda la investigación que hizo la policía judicial ha estado coordinada por fiscales. Una de las primeras versiones acerca de por qué la conductora pudo haber mentido es que probablemente buscaba una reubicación laboral. Esto lo mencionó ayer Claudia Piedad González, fiscal coordinadora del CAPIV - GEDES (Grupo Élite de Delitos Especiales). En entrevista con BLU Radio, dijo que probablemente la conductora denunció haber sido víctima de abuso sexual para buscar un cambio de turno. “Al parecer, estaba buscando una reubicación, pero, reitero, eso será objeto de la investigación. Supuestamente, esa fue la motivación que tuvo y no existió el asalto sexual del que dijo haber sido víctima”, añadió González.

La coordinadora del grupo CAPPIV - GEDES aclaró que el procedimiento de esta unidad de la Fiscalía es el mismo siempre en todos los casos de acceso carnal violento: en un lapso de 72 horas siempre empieza la investigación. Agregó, que la mujer, en principio, será investigada por falsa denuncia, pero en el transcurso de este proceso se determinará exactamente en qué conducta habría incurrido la señora.

En cuanto a los agresores señalados de ser responsables de la supuesta violación, el sábado la Policía aclaró que no había capturado a nadie por este caso. “La Policía Metropolitana de Bogotá informa que hasta el momento no se ha realizado captura relacionada con los lamentables hechos, en los que la víctima fue una mujer conductora del SITP, de igual forma, tampoco fueron suministradas fotografías de individualizados o presuntos responsables. La Policía Nacional continúa la investigación y por sus canales de información, comunicará oportunamente sobre avances o el resultado de las indagaciones", fue el mensaje que envió a través de un comunicado.

A pesar de toda esta novela, el caso deja más preguntas que respuestas. Por esta razón, la Fiscalía sigue investigando los detalles para tener resultados más precisos sobre, por ejemplo, el perfil de la mujer y establecer lo que realmente sucedió ese día.

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