
Yenifer García Valencia murió durante una sesión de tatuaje realizada en su vivienda, en la localidad de Rafael Uribe Uribe.
Foto: Archivo de la familia de Yenifer
Yenifer García cumplió un sueño al contratar a un tatuador a domicilio para que le plasmara en la espalda y parte de los glúteos la imagen de un dragón y una joven. Por el formato, se requerían tres sesiones y en las primeras soportó el dolor de las agujas marcando su piel. Pero al llegar a la parte baja de la espalda, el dolor aumentó. Para soportar la última sesión, una amiga la contactó con un conocido, a quien le pagó $600.000 para que le aplicaran medicamentos. Y fue una fatal decisión: al parecer, esto la llevó a la muerte.
La tragedia...

Por Ana Rodríguez Novoa
Periodista y profesional en Opinión Pública desde 2021, formada en la Universidad del Rosario. Con especial interés en temas sociales y culturales de Bogotá. Ha trabajado en redacciones universitarias y proyectos editoriales, con experiencia en reportería y escritura narrativa. Actualmente hace parte del equipo de Bogotá en El Espectador.amrodriguez@elespectador.com
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