La desaparición de Yulixa Consuelo Toloza después de practicarse una lipólisis láser en un centro estético del sur de Bogotá volvió a poner bajo la lupa los riesgos de este tipo de procedimientos y las condiciones en las que se están realizando en algunos establecimientos de la ciudad.
Mientras las autoridades mantienen la búsqueda de la mujer de 52 años y avanzan las investigaciones sobre el funcionamiento de Beauty Láser, especialistas comenzaron a advertir que la lipólisis láser está lejos de ser un procedimiento “menor”, como muchas veces se promociona en redes sociales y centros estéticos informales.
“El paciente debe entender que se trata de un procedimiento médico y no de algo simple o meramente cosmético”, explicó Juan Carlos Zambrano, médico cirujano y especialista en cirugía plástica de la Universidad Javeriana. Según el profesional, aunque la lipólisis láser es mínimamente invasiva, trabaja directamente con calor dentro de los tejidos y puede generar complicaciones importantes si no existe una adecuada valoración médica, protocolos de seguridad y personal entrenado.
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¿Qué es realmente la lipólisis láser?
La lipólisis láser es una técnica de contorno corporal en la que se introduce una fibra delgada bajo la piel para transmitir energía térmica sobre depósitos de grasa localizada. El calor facilita la ruptura del tejido adiposo y, en algunos casos, su posterior extracción mediante aspiración.
Además de actuar sobre la grasa, el procedimiento también puede producir cierto grado de retracción de la piel. Sin embargo, Zambrano insiste en que los resultados dependen de las condiciones físicas de cada paciente y de una indicación médica adecuada. “No todos los pacientes son candidatos y no todos los casos se benefician realmente de esta tecnología”, explicó el especialista.
Los riesgos que advierten los especialistas
El médico señaló que, aunque muchas veces se ofrece como una intervención rápida y de baja complejidad, la lipólisis láser tiene riesgos específicos asociados al uso de calor dentro del cuerpo. Entre ellos aparecen quemaduras, fibrosis, dolor persistente, alteraciones de sensibilidad, irregularidades en la piel y asimetrías corporales.
También existen riesgos generales compartidos con otros procedimientos quirúrgicos, como infecciones, sangrado, hematomas, acumulación de líquidos y complicaciones relacionadas con anestesia.
Las advertencias aparecen justo cuando el caso de Yulixa mantiene abiertas múltiples preguntas alrededor de Beauty Láser, el establecimiento del barrio Venecia donde la mujer fue atendida antes de desaparecer. Videos conocidos durante la investigación muestran a la paciente con dificultades respiratorias, desorientación y visibles complicaciones físicas después del procedimiento.
Un centro estético sin permisos
La investigación alrededor del centro estético escaló después de que familiares y amigas denunciaran que Yulixa nunca volvió a aparecer tras permanecer en recuperación dentro del establecimiento. Durante operativos posteriores, las autoridades encontraron a otra mujer encerrada dentro del mismo lugar, recuperándose de otro procedimiento estético.
La Secretaría Distrital de Salud confirmó además que Beauty Láser no contaba con habilitación sanitaria para realizar este tipo de procedimientos y estaría operando de manera ilegal.
El caso también abrió dudas sobre los controles a centros estéticos clandestinos en Bogotá. Según cifras oficiales, la Secretaría de Salud realizó en lo corrido de 2026 más de 129 operativos y 173 visitas de inspección, vigilancia y control a establecimientos bajo seguimiento sanitario.
En este sentido, Zambrano insistió en que uno de los principales problemas alrededor de estos procedimientos es la percepción de bajo riesgo que existe entre algunos pacientes. “La tecnología no reemplaza la experiencia médica ni una adecuada valoración previa”, explicó.
Según el especialista, actualmente las técnicas más consolidadas para lipoescultura son la liposucción asistida por ultrasonido (UAL) y la liposucción asistida por poder (PAL), siempre que sean realizadas por cirujanos plásticos entrenados y en instituciones habilitadas.
Por eso, recomendó que cualquier procedimiento de contorno corporal se realice únicamente con profesionales certificados y en clínicas o instituciones que cuenten con protocolos de esterilidad, anestesia segura, capacidad de respuesta ante emergencias y seguimiento postoperatorio.
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