24 Sep 2020 - 1:08 p. m.

Nueva realidad en Bogotá: los protocolos y retos de una mayor reapertura económica

La secretaria de Desarrollo Económico, Carolina Durán, habló para El Espectador sobre las reglas del juego para los nuevos sectores reactivados, así como de los aciertos y los factores que se deben mejorar en esta fase. Su estrategia estrella es la de a cielo abierto y busca que la pandemia acerque más la idea de Bogotá 24 horas.

Con nuevas medidas arrancó esta semana en la ciudad una nueva fase de reactivación gradual. La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, explicó que en el denominado cupo epidemiológico se le había asignado un espacio a colegios privados y públicos, pero la mayoría de instituciones decidieron no aceptar esa oferta. Con este panorama, se abrió la posibilidad de ampliar los tiempos de operación de renglones de la economía, que ya se han reactivado, así como la inclusión de nuevas actividades.

Así las cosas, el Distrito autorizó la reapertura de gimnasios, casinos, cines, teatros e iglesias. El Espectador habló con la secretaria de Desarrollo Económico, Carolina Durán, con el fin de dejar claridad en la ciudadanía sobre cuáles son los protocolos individuales de cada sector, las reglas del juego y los planes del Distrito para equilibrar la reactivación económica con la salud de los bogotanos.

¿Cuáles son los protocolos específicos de cada sector que se reactivó esta semana?

Gimnasios: Entendimos que no se pueden meter a 30 personas juntas, una pegada de la otra, sudando. Tenemos que ofrecer otras alternativas. Hicimos pilotos a cielo abierto un fin de semana y les ha ido muy bien a quienes pueden implementarlo.

Por ahora, no están permitidas las clases grupales, solo están habilitadas las máquinas y las pesas, que sirve mucho. Para respetar el distanciamiento, se habilitan las máquinas de manera alternada. Una sí y una no, con su espectiva señalización.

Muchos de ellos están manejando un sistema de reserva, se les permite estar máximo una hora, se les entrega a los usuarios un alcohol personal y deben portar su tapabocas.

La apertura de los gimnasios era importante, aunque hubo mucho debate de si se podía hacer o no. Sin embargo, debemos cuidar nuestra salud física, además de la mental.

Cine: Todavía el ingreso es limitado y un poco chistoso, porque así seamos de un mismo círculo social, si voy contigo a cine, tendré que respetar dos puestos entre tú y yo. En este caso, cobra mucho valor el autocine, que se creó como una actividad productiva. El cine al aire libre es un reto, pero cada vez toma más fuerza.

Estos espacios como todos, deben cumplir los protocolos de bioseguridad, así como con la garantía de medidas de auto y mutuo cuidado. Se deben garantizar los espacios para la desinfección e higiene. Los que vayan deben portar tapabocas, y los trabajadores, además de las demás medidas, deben usar caretas de protección.

Casinos: Para el caso de los casinos, se propone el paso a lo digital, la modalidad denominada “alta tecnología, bajo contagio”, con la que se busca digitalizar los juegos. Sin embargo, deben haber también protocolos para el manejo de fichas y cartas.

Quiero resaltar que los parques temáticos, que esperaban su turno hace rato, lo harán muy bien. Están preparándose muy bien y lo que más necesitábamos, era la implementación de protocolos en los aparatos, sobre todo para los niños, que ya están listos.

¿Cómo se determinó que estos nuevos sectores ya estaban listos para una reactivación?

Literalmente, cuando estuvieron listos. Lo más importante y bonito de este proceso es que los mismos gremios y empresarios nos dan los insumos. Nosotros no nos hemos inventado los protocolos, han sido ellos los que nos proponen las ideas, las evaluamos, esperamos el aval del sector de salud para saber si funciona y arrancamos con el funcionamiento de sus iniciativas.

Claramente no podíamos dar luz verde antes, siendo conscientes que este grupo es uno de los que atravesaba por momentos más difíciles al ser el primero que cerró y el último que abrió, pero se tenía que hacer después del pico y manera gradual y paulatina. No queríamos que se nos ocupara el Transmilenio y las UCI no debían sobrepasar el 70 % de su ocupación.

Esperamos que con esta experiencia nos queden nuevos aprendizajes para que haya un cambio en los modelos de negocios, que se apele al emprendedor que llevan dentro para innovar, y que no solo sean protocolos de bioseguridad, sino que se pongan a repensar en nuevas estrategias de crecimiento.

Entre ellas, que la de cielo abierto se convierta en su mejor aliada y habilitar horarios nocturnos para que poco a poco dejemos de limitarnos a operar en ocho o nueve horas del día y que hagamos uso de los activos fijos de la ciudad para que podamos convertirla en una capital 24 horas.

¿Cómo es el paso para que los negocios entren en funcionamiento? ¿Hay una inscripción como el caso de los restaurantes?

Tenemos una plataforma que se creó desde muy temprano, que está en el portal web reactivacioneconomomica.gov.co . La información que allí recogemos es importante para tener una trazabilidad epidemiológica, la plataforma tiene un sentido y garantiza que la empresas que abren, pasen primero por esa plataforma. Siempre y cuando las condiciones sean las requeridas, nosotros en un plazo de 48 horas generamos el certificado.

Lo que evaluamos allí es su plan de movilidad para los empleados, con el fin de que no colapse el sistema de transporte público; el cumplimiento de protocolos, y en caso de que aplique para cielo abierto, deberán recibir las capacitaciones gratuitas gratuitas que ofrecemos.

Esta plataforma nos permite tener seguimiento y control de la enfermedad y brindar seguridad, sobre todo a los clientes.

¿Cómo se trabaja para recobrar la confianza de las personas y que visiten estos lugares?

Necesitamos generar confianza, pero con responsabilidad, que no nos olvidemos de la enfermedad, pero que convivamos con ella de manera responsable. ¿Cómo podemos hacer esto? haciendo visible lo invisible, que las personas sepan qué es lo que la empresa está haciendo bien para atender y cuidar a sus clientes.

En este sentido, que me digan que está desinfectado el lugar que voy a ocupar, que me limpien todo nuevamente cuando me voy, eso me da tranquilidad.

En el caso de los gimnasios, hay maquinas que sí se pueden usar y otras que no, pero que no me pongan una cinta amarilla como una escena del crimen, sino un letrero positivo, que me diga que sí se puede.

A medida que se va reactivando el empleo, entra también la confianza en el gasto. Si seguimos como vamos, en diciembre habrá una conciencia de consumidor más alta.

Con la experiencia de lo que va de la “nueva realidad”, ¿Cuáles son los aciertos y errores que se han evidenciado?

Tenemos errores grandes en el tema de la pedagogía en concreto con las autoridades, que son las encargadas de hacer cumplir la norma. Pero con los cambios de decretos y de reglamentación tan seguidos que hemos tenido, ha pasado que abusan de eso y otros solo hacen su trabajo sin saber.

El error es la pedagogía, que va de la mano de la señal ética. Deben haber señales, como las de tránsito, en todas partes, sobre lo que sí se puede hacer y en qué horarios. Eso es importante fortalecerlo y que se lo recordemos a la gente.

El mayor acierto que destaco es el manejo del abastecimiento. Aunque en un inicio hubo miedo y pánico que hizo que la gente comprara papel higiénico y productos del hogar como loca, la comida nunca se acabó ni se sacó provecho para el alza de precios. Cuando detectamos eso con la cebolla, judicializamos a la persona y se puso como ejemplo

Con la nueva realidad, la estrategia de a cielo abierto nos permite literalmente ver el cielo, reflexionar y creer que sí podemos. Es momento de dejar atrás el miedo y generar belleza, productividad, arte, color, sabores ricos y salir adelante.

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