
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Calvo les aseguró a las autoridades que envió a su hijo en la mañana acompañado por un trabajador de su negocio de asadero, para que alimentaran los animales y arreglaran el lugar. Andrés estaba realizando estas actividades, porque no asistía a clases por el paro de maestros. Agregó que sólo sospecha de su empleado, pues fue el último que estuvo con el menor. Resaltó que el hombre es un reinsertado del Eln.
Vecinos del sector le contaron a El Espectador que en el momento de los hechos escucharon ruidos, como si hubieran golpeado a alguien con una varilla. Según narran quienes acompañaban al padre cuando llegó a la bodega, el niño estaba en el piso con sangre en la cabeza, a diferencia de lo que declaró Calvo, quien dijo que estaba dentro de la caneca, de cabeza.
Todo el barrio conoce la historia . Aunque algunos no descartan que algún familiar del menor esté involucrado en el crimen, otros creen que posiblemente se trate de una represalia contra Calvo. La investigación está en manos de la Fiscalía, que espera los resultados de Medicina Legal que determinarán cómo sucedieron los hechos.