Publicidad

Opinión: Las bandas delincuenciales que identifica la ciudadanía en los barrios de Bogotá

Bogotá sabe cuántos homicidios, hurtos y extorsiones se denuncian cada año, pero hoy no cuenta con un mapa actualizado que permita responder una pregunta clave: ¿qué bandas delincuenciales controlan los barrios y cómo han cambiado sus formas de operar? Sin ese diagnóstico, la ciudad pierde una herramienta fundamental para anticiparse al crimen.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Andrés Nieto Ramírez
23 de julio de 2026 - 12:23 a. m.
Conocer qué bandas operan en cada barrio es el primer paso para diseñar estrategias de prevención e intervención más efectivas.
Conocer qué bandas operan en cada barrio es el primer paso para diseñar estrategias de prevención e intervención más efectivas.
Foto: Policía de Bogotá
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

La última vez que Bogotá construyó un inventario criminal de esta magnitud fue en 2015. A partir del cruce de información de diferentes entidades, la ciudad identificó 323 bandas organizadas y logró entender cómo se distribuían las rentas criminales, qué estructuras operaban en cada territorio y cuáles eran los factores sociales, económicos e históricos que explicaban su presencia. Once años después, reactivar ese ejercicio resulta indispensable para tener una radiografía real de la delincuencia que hoy enfrentan los barrios.

El estudio de la seguridad y la convivencia siempre debería ser detallado y basado en cifras pero sobre todo en modelos estadísticos que permitan más que la predicción del crimen, la prevención del mismo. Los análisis deberían siempre apuntarle a la intervención de factores que dinamizan las rentas y actos delincuenciales. En resumen, una mirada menos reactiva y más experta/preventiva.

Bogotá ya había avanzado fuertemente en el estudio de la seguridad, incluso llegó a tener el Centro de Estudios y Análisis en Convivencia y Seguridad, que siendo anexo a la Secretaría de Gobierno (antes de que existiera la Secretaría de Seguridad), contaba con un equipo interdisciplinario de personas que trabajaban de la mano con Policía, Fiscalía y Medicina Legal, generando planes de acción con metas y reales indicadores a partir de cifras. Lastimosamente, en la reestructuración del sector seguridad, el CEASC pasó a ser una oficina de análisis reduciendo en más del 70% la capacidad operativa, investigativa y de publicación.

Así, para el 2015, Bogotá contó con el primer inventario criminal de la ciudad consolidado y con cifras cruzadas de diferentes entidades para entender los panoramas sociales, barriales, económicos e históricos de los barrios. Ese ejercicio arrojó que en la ciudad, en ese entonces había 323 bandas organizadas, es decir delincuencia que ya no estababasada en bandidos buscando individualmente el factor de oportunidad, sino en estructuras especializadas con rentas criminales y en barrios específicos.

Para el año 2022 se retomaron las mesas con las entidades para rehacer el inventario criminal y para el 2023 recibió incluso un reconocimiento internacional por tener no solo el mapa de las bandas sino sus integrantes, cuáles eran sus rentas y cuáles golpes se habían dado; fue así, en suma a otras acciones como el Plan Bogotá 60 y las redes de CUIDAdanas, que Bogotá logró contener el homicidio de sicariato y el ajuste de cuentas entre los mismos bandidos.

Lastimosamente este ejercicio se terminó con el cambio de administración pero lo que cierto es que hoy las mismas comunidades saben quiénes son las bandas que las están extorsionando, las ollas del microtráfico en los parques y las estructuras que venden armas o los elementos hurtados como celulares.

En diferentes mesas, charlas y trabajo en los barrios, las comunidades han identificado que hoy en Bogotá al menos están presentes las siguientes bandas: Los Paisas, Los Caparros, Los Buhos, Los Morochos, Los Costeños, Los Pelaos, Los Prestamistas, Divisas, Espartanos, Fenix , Los del Sanber, Satanás II, Los Aprovechados, EntreNubes, La Ollada II, Los Ganchos, los Lanister II, Tren de Aragua, Los Padrinos, Los Cachorros, los Garaje, Pedro Pablo, Chontaduro, los Bicicleteros, los Puentelargo, Los Erizos, Los Maracay , Los Veloces, Los Lucky, Los Park, Las Tías, Futbolitos, Los Cuchos, Los Plumas, Los del Chorro, Los de Arriba , Los de la 38 y los Pereiranos.

De esa manera, dejo algunos nombres de las estructuras, recomendando reactivar el inventario y volver a hablar con las comunidades.

Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.

Andrés Nieto Ramírez

Por Andrés Nieto Ramírez

Comunicador social y Periodista, especialista en gerencia en Gobierno y Gestión Pública; magister en investigación social interdisciplinaria, y doctor en estudios sociales. Es asesor de organismos internacionales de cooperación y consultor de empresas y entidades públicas para seguridad.@AndresCNietoRanietor1@ucentral.edu.co
Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.