Bogotá y Cundinamarca crearon una Región Metropolitana, figura asociativa consagrada en el artículo 325 de la Constitución Política, que mediante la Ley Orgánica 2199 de 2022 se reglamenta y pone en marcha.
Este modelo permite articular la toma de decisiones territoriales en temas como servicios públicos, movilidad, ambientales, sociales y económicos. Es un esquema de coordinación y complementariedad que facilita mejorar la prestación de servicios y que permite, entre otras cosas, hacer obras de interés regional.
Leer: Opinión: Bogotá, en manos de la delincuencia
Aunque no se mencionaron de manera explícita los servicios de salud, al ser estos “un servicio público a cargo del Estado” (Art. 48 y 49, Constitución 1991), podría decirse que sí podrían ser objeto de trabajo conjunto bajo la mención genérica que se hace a los “servicios públicos”.
Surge, por lo tanto, la posibilidad de crear la -Región Metropolitana de Salud Bogotá Cundinamarca-, para abordar conjuntamente el problema de los servicios de salud, caracterizados hoy por su excesiva fragmentación.
Como resultado, hay una débil coordinación entre los distintos niveles y sitios de atención, duplicación de servicios e infraestructura, capacidad instalada ociosa y atenciones en los sitios menos indicados. Esto se traduce en dificultades de acceso, baja calidad e insatisfacción, uso ineficiente de los recursos e incremento de los costos.
Podría interesarle: Opinión: ¿nueva hoja de ruta para la seguridad en Bogotá?
Esta idea se sustenta en lo que la Organización Mundial de la Salud, define como “Redes Integradas de Servicios de Salud”. Además, es un mandato de la Ley 1751 de 2015, Ley Estatutaria de Salud, que establece en el articulo13: “El sistema de salud estará organizado en redes integrales de servicios de salud, las cuales podrán ser públicas, privadas o mixtas.”
La OMS la define como “una red de organizaciones que presta, o hace los arreglos para prestar, servicios de salud equitativos e integrales a una población definida, y que está dispuesta a rendir cuentas por sus resultados clínicos y económicos y por el estado de salud de la población”.
Además, este organismo internacional propone las que serían sus características esenciales: “a) articulación funcional de unidades prestadoras de distinta naturaleza; b) organización jerárquica según niveles de complejidad; c) un referente geográfico común; d) el comando de un operador único; e) normas operacionales, sistemas de información y otros recursos logísticos compartidos; y f) un propósito común”.
Lea también: Opinión: ¿Qué pasaría con el sector salud en Bogotá con la reforma del gobierno?
Bogotá y Cundinamarca podrían ser ejemplo para el país en la conformación de la primera red regional integrada de servicios de salud. Con ella se podrían abordar iniciativas tales como un centro regulador de urgencias y ambulancias unificado, una plataforma conjunta para la historia clínica electrónica, una red integrada de laboratorios o una estrategia para la negociación y compra conjunta de insumos, entre otras.
En estos aspectos Bogotá abrió el camino en 2016 con la creación de las cuatro Subredes de Salud y de otras estrategias como las mencionadas, experiencia que podría enriquecer y facilitar este proceso a nivel a regional y aun nacional.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.