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La Corte Internacional de Justicia escucha este lunes los argumentos de una demanda que interpuso Managua contra Bogotá por supuestas violaciones a sus derechos sobre el espacio marítimo que le otorgó esa misma corte en 2012.
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8 Jun 2018 - 6:13 a. m.

¿Otra falsedad del ganador de la licitación de semáforos en Bogotá?

Andrés Saavedra Camerano, expresidente de la empresa hasta abril de 2016, se defiende de los señalamientos de los dueños de la compañía, que lo vinculan con un fraude. Dice que hoy circulan documentos a su nombre, que él no firmó.

Alexánder Marín Correa - jamarin@elespectador.com

“No firmé los balances de Sutec de 2015. No tuve nada que ver con la licitación de semáforos. Quiero que quede limpio mi nombre”. Estas son las palabras de Andrés Saavedra Camerano, expresidente de Sutec hasta abril de 2016, firma que hoy está envuelta en un escándalo luego de una denuncia, que señala que ganó la licitación de semáforos de Bogotá, usando documentos aparentemente adulterados y puntualmente los balances financieros presentados ante la Cámara de Comercio de Bogotá para renovar su Registro Único de Proponentes (RUP) en 2017. (LEA: Así fue como Sutec armó sus balances para el contrato de semáforos en Bogotá)

El nombre de Saavedra Camerano salió a relucir cuando los dueños de la cuestionada empresa, en un intento por explicar la posible irregularidad que cometió en la licitación, a través de un oficio le relataron a la Secretaría de Movilidad que su empresa había sido víctima de un fraude en 2015 y que uno de los posibles responsables era el expresidente de la firma. 

Sin embargo, hoy Saavedra rechaza las acusaciones y cuestiona que usen su nombre para desviar la atención frente a una flagrante irregularidad cometida por los actuales representantes legales de la firma. Pero hay más, en sus declaraciones hace una revelación que podría complicar un poco más la situación de Sutec: Los balances del año 2015, que presentó la empresa para renovar su RUP en 2016 y en los que aparece su firma, al parecer también fueron adulterados. “Vi las firmas y no concuerdan con las originales”.

(Forenses analizarán documentos del contrato de semáforos en Bogotá)

¿Cómo llega a la empresa?

En diciembre de 2011, al señor José Villalba se le presenta una oportunidad para comprar parte de Sutec. Él me invita a una reunión y me pregunta que qué pensaba de ese negocio. Le expresé que era interesante, pero que era necesario analizar bien la empresa. A finales de enero me cuenta que había comprado el 51% de la empresa junto a Remberto Merlano. En marzo, el señor Villalba me ofrece el cargo de director financiero de la compañía en Argentina, ya que la empresa tenía un panorama económico complicado y necesitaba a alguien para poner todo en orden. En ese cargo estuve hasta diciembre de 2012, cuando pedí una licencia, porque fue una labor desgastante, y regreso a Colombia. En junio de 2013 me ofrecen regresar, pero como presidente. Finalmente, se concretó en abril de 2014, cargo que ocupé hasta abril de 2016.

Según eso, la situación financiera de la compañía siempre ha sido crítica

Pues puedo decirle que desde 2009 sí era delicada. 

¿Quiénes son los dueños de Sutec?

La empresa la crea Siemens y luego la compra José Guerra. En 2011 él le vende a Villalba y a Merlano el 51%. Luego Merlano le compra el resto de las acciones a Guerra, quien se desvincula administrativamente desde entonces de la empresa. Sin embargo, hasta donde tengo entendido, ese proceso de compra no se ha cerrado. En 2014 se presentó el episodio en el que Merlano y Villalba intentaron venderle a un señor Carlos Mendoza, a quien le dan poder sobre la compañía y es cuando comete un fraude contra Sutec. Eso lo denuncié yo y no ellos como ahora lo quieren mostrar.

Pero ellos lo denunciaron a usted como uno de los que participó en el supuesto fraude

La denuncia se la hice yo a los accionistas, primero en privado y luego en reuniones. Tengo 63.000 correos para demostrar que les advertí desde julio de 2015 sobre todas las fechorías de ese señor. Incluso, la dejé registrada en el informede gestión el 28 de abril de 2016 cuando renuncié. Sobre la denuncia, mis abogados en Argentina dicen que es un proceso que lleva más de un año sin avances.

¿Cuál era la realidad de la empresa?

La compañía venía con problema financieros fuertes desde 2009. A partir de 2012 se logra dar un pequeño salvavidas y empezamos a trabajar para recuperarla, con varios contratos en Argentina, que le dieron estabilidad: el de semaforización y alumbrado público en Buenos Aires. Sin embargo, tenía problemas fiscales sin resolver. En 2014 los dueños deciden conseguir un socio local que los ayudara en los procesos, tanto económicos como de comercialización de la empresa, pero fue cuando llegó el señor Mendoza.

(Las alertas sobre el ganador del contrato para modernizar los semáforos de Bogotá)

¿Qué pasó en 2015?

En 2015 se dio algo particular: era año electoral y era el momento de renovar los dos contratos grandes, que representaban el 60% de los ingresos de Sutec. En ese momento la cartera se disparó, lo que generó una falta de pago. En medio de eso fue que descubrimos las fechorías del señor Mendoza, cuando unas empresas empezaron a cobrar servicios que no generamos. En junio de 2015 empecé a citar a los dueños para hablar de la situación financiera y para presentar mi renuncia. Lo hice personalmente y luego por edicto. Solo hasta abril de 2016, es que se logra hacer la reunión. En ese momento renuncié y llegó el actual presidente, Andrés Cufiño.

Según los balances 2014-2015, que presentó Sutec en la Cámara de Comercio de Bogotá en mayo de 2016 para renovar el RUP, aparece su firma y dicen que la empresa está bien

Los únicos balances que firmé fueron los de 2014. Los balances de 2015 no se pudieron expedir, porque el contador Severo di Giogio había renunciado. Tengo el acta de abril de 2016 donde advierto la situación y sugiero que contraten un nuevo contador para elaborar los balances de 2015 antes de agosto, para poderlos registrar ante las autoridades argentinas.

¿La firma que aparece en ese documento no es suya?

Vi las tres firmas que aparecen en el documento y no son acordes con las originales. Los únicos balances que firmé fueron los de 2014. Incluso a comienzo de 2016 me pidieron desde Colombia los estados financieros de 2015, pero señalé lo mismo. En los correos respondo que solo teníamos los de 2014 certificados. 

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El Espectador Bogotá

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