El crecimiento no planificado de Bogotá resulta ser un problema para muchos sectores de la ciudad. Desde el ambiente hasta la vivienda, terminan siendo afectados por la ausencia de un plan urbanización hace unos años. Las secuelas, ahora, son evidentes, y uno de los sectores más afectados es el de la construcción. Según un informe del Instituto Distrital de Gestión del Riesgo y Cambio Climático (Idiger), en Bogotá hay 2.363 edificaciones diagnosticadas técnicamente en riesgo estructural.
Por ello, la Universidad de La Salle, mediante una iniciativa educativa sobre patología estructural, propuso acciones para evaluar, reforzar y rehabilitar las estructuras para evitar una tragedia. "Las edificaciones al igual que las personas pueden ser diagnosticadas a tiempo de las enfermedades que padecen, con lo cual se determina exactamente que está ocasionando la debilidad y se proponen las medidas para solucionarlas", sostuvo la institución.
(Lea: En Bogotá hay 2.363 edificaciones con riesgo estructural)
De acuerdo con el informe del Idiger, el 16 % (378) de las estructuras en riesgo han sido catalogadas como en amenaza de ruina. De acuerdo con la entidad de gestión del riesgo distrital, 378 de los inmuebles están clasificados como en amenaza de ruina. Suba, Usaquén, Teusaquillo, Ciudad Bolívar y San Cristóbal son las localidades más afectadas.
Así mismo, las fallas estructurales afectan de igual forma a toda clase de inmuebles. En 957 zonas de la capital hay estructuras que presentan serios problemas y que, en algunos casos, puede escalar hasta el riesgo de colapso de no adoptarse medidas de forma oportuna.
No obstante, Bogotá no es la única afectada por la problemática. En Cartagena 16 edificios están en riesgo inminente de colapso y en Medellín, por ejemplo, el edificio conocido como Bernavento, tuvo que ser demolido por los evidentes deterioros en la mampostería de la estructura.
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