Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Piden elección popular de alcaldes locales

El debate apenas comienza y la idea ya genera dudas incluso en los mismos mandatarios menores.

El Espectador

04 de noviembre de 2010 - 05:08 p. m.
PUBLICIDAD

Los 20 alcaldes locales de la ciudad podrían ser elegidos popularmente, en vez de ser designados por el Alcalde Mayor, de acuerdo con un proyecto de acto legislativo que está para discusión en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes y que modificaría el artículo 323 de la Constitución.

La iniciativa tiene como fin, según el representante liberal por Bogotá Pablo Enrique Salamanca Cortés (autor del proyecto), profundizar en el tema de la descentralización del gobierno en la capital. “La descentralización implica tener personería jurídica e independencia administrativa y de patrimonio. No hay nada de esto en las alcaldías locales. Ellos son empleados de la Secretaría de Gobierno y, desde luego, esta situación no les permite tener ninguna autonomía”.

El tema no es desdeñable, si se tiene en cuenta que en varios casos (Suba, Kennedy, Ciudad Bolívar) el alcalde local es la figura de autoridad en territorios con más presupuesto y población que buena parte de los municipios de Colombia. En abril de este año, el alcalde Samuel Moreno firmó el Decreto 101, con el cual les devolvió a los mandatarios locales la capacidad para contratar, una decisión que, entre las 20 localidades, suma poco más de $800 mil millones.

En su momento, Moreno afirmó que con este decreto los ciudadanos podrían monitorear mejor cómo se invierten los recursos de su propia localidad. La elección de alcaldes populares tendría un espíritu similar, según el representante Salamanca: “Se trata de acercar el Estado al ciudadano, para que éste se haga partícipe de los asuntos y las decisiones públicas. Lo que hay ahora es una caricatura de descentralización, no hay ninguna democracia de participación local”.

Hoy en día, el aspirante a alcalde local debe presentar un examen de conocimientos. Quienes pasan esta prueba son entonces evaluados por las juntas administradoras locales, que a su vez envían una terna al Alcalde Mayor, quien elige al funcionario. Según Salamanca, las ternas enviadas por las juntas pueden ser rechazadas tantas veces como se quiera. El representante cree que este sistema deriva en que la autonomía de las alcaldías locales queda supeditada a la del Alcalde Mayor y que, en ocasiones, el elegido sea una ficha política del Palacio Liévano y no un funcionario con liderazgo en su comunidad.

Read more!

El proyecto genera varias dudas. La primera de ellas es qué tan viable sea su aprobación, lo cual depende de la voluntad política (en principio no hay consenso sobre la idea) y del manejo de tiempos en los debates en el Congreso. Por tratarse de una reforma constitucional, debe surtir con éxito ocho debates y, ad portas del final del presente período legislativo, resulta difícil que supere los cuatro primeros de aquí al 16 de diciembre.

Por otro lado, el ex alcalde Jaime Castro cree que no tiene viabilidad: “Es una idea descabellada, sin pies ni cabeza. Eso descuaderna la ciudad, es dejarla en manos de 20 alcaldes. Lo que se busca con este tipo de iniciativas es figuración mediática”.

De acuerdo con Rubén Darío Bohórquez, alcalde local de Suba, “hay una cosa que preocupa del proyecto y es la conciliación entre los planes de desarrollo de los alcaldes locales y el del Alcalde Mayor. El punto es cómo encontrar una dirección para la inversión y el desarrollo en la ciudad en vez de tener 21 alcaldes andando por su cuenta”.

Read more!

Elegir alcaldes populares supone el endurecimiento de los mecanismos de control: a mayor autonomía, mayor vigilancia. En esto, Carlos Galán, concejal de Cambio Radical, advierte que “sería un error fortalecer la descentralización sin también hacerlo con los controles y las veedurías locales”.

No ad for you

En entrevista con este diario con motivo de la devolución de las facultades de contratación a las alcaldías locales, Juan Ricardo Ortega, anterior secretario de Hacienda, dijo que “la discusión de la descentralización es legítima. La pregunta no es si sí o si no, sino el cómo. Las entidades generalmente no tienen por qué gerenciar todo. Lo triste es que la ciudad no vea el dinero bien gastado y que no se castigue al que gaste mal. Ese es el debate sustantivo del tema de descentralización. Las sociedades que mejor funcionan son las que lo hacen a nivel local, pero sólo cuando lo local es capaz y competente”.

La elección popular de los alcaldes menores pondría a prueba de fuego la madurez administrativa de las localidades, la funcionalidad de los entes de control y la capacidad de gerenciamiento y liderazgo de la administración central, además de la responsabilidad electoral de los ciudadanos. Sin embargo, según Bohórquez, alcalde de Suba, las alcaldías han superado muchas de sus fallas y se han puesto al día tecnológicamente para realizar sus propios proyectos. “Toda iniciativa que se haga en el marco de darles autonomía a las localidades es válida, porque éstas son demasiado grandes y tienen un desarrollo propio”. El debate está abierto.

No ad for you

Por El Espectador

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.