1 Dec 2021 - 12:21 a. m.

POT de Bogotá aprobado a finales de 2021, el gran reto de la Secretaría de Planeación

La saliente secretaria de Planeación, Adriana Córdoba, hizo un balance positivo de su año de gestión al frente de la entidad. Resaltó la aprobación unánime del Plan de Desarrollo y la estructuración del 80 % del Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Ahora la tarea es para su sucesora, María Mercedes Jaramillo, quien deberá concluir el proyecto y ponerlo a consideración del Concejo, que decidirá si se aprueba o no.

El 2020 finalizó para el sector planeación con un cambio de dirección, en medio de la estructuración de uno de los proyectos más importantes de Bogotá: el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). La sorpresiva renuncia de Adriana Córdoba, quien fue hasta la última semana de este año la secretaría distrital de Planeación, marca un nuevo rumbo para la entidad que tiene como gran reto lograr que el Concejo de Bogotá apruebe el POT, que no se modifica desde 2004. Esto significa que desde entonces no se actualiza esa hoja de ruta, que define el modelo de crecimiento y los usos de suelos en la capital, y de ahí la importancia y urgencia de tramitarlo con éxito.

Tras un año al frente de la entidad, la saliente secretaria de Planeación hace un balance positivo sobre los avances que se dieron no solo en cuanto al POT, sino también en los otros proyectos que dependen de esa cartera distrital. Por ejemplo, uno de los hitos que resaltó Córdoba es la aprobación del Concejo al Plan de Desarrollo (PDD) a 2024 y que se evidencia en que, de 155 artículos que proponía el plan, el Concejo apenas negó tres.

“En los últimos gobiernos no se había logrado aprobar por unanimidad y en este caso fue así. Eso habla del liderazgo de la Secretaria de Planeación y de la interacción que había con varios sectores”, dijo Córdoba, quien realizará hasta el 11 de enero el proceso de empalme con la nueva secretaria, María Mercedes Jaramillo, quien fue nombrada este miércoles por la alcaldesa Claudia López.

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Sobre el Plan de Desarrollo, Córdoba señaló que tenia varios aspectos importantes como un enfoque de género, diferencial y étnico, además de que es un plan que busca sentar las bases para que Bogotá cumpla en 2030 con los objetivos de desarrollo sostenible. Según afirmó, el proyecto aprobado busca que quienes históricamente han sido vulnerados tengan una mejor calidad de vida, así como reorganizar hábitos de consumo, reaccionar a las exigencias de la crisis climática y atender los riesgos de forma sostenible.

La exfuncionaria también destacó que el PDD se centró en temas de integración regional, seguridad y convivencia, atender población vulnerable, establecer un sistema multimodal de movilidad basado en redes férreas y contiene un fuerte componente para el cumplimiento de los Acuerdos de Paz en lo relacionado con Bogotá.

Sin embargo, también tuvieron que hacer algunas modificaciones pensando en la pospandemia. “Este Plan de Desarrollo se construyó con el desafío de enfrentar la pandemia así que tuvimos que ajustar el plan a las exigencias, que eran la reactivación económica y la disminución de la pobreza”, agregó Córdoba.

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POT en 2021, el máximo reto

Aunque Córdoba fundamentó su renuncia en motivos familiares, la oposición criticó su decisión debido a que está en proceso el principal desafío de la Secretaría de Planeación (SDP): estructurar el nuevo POT, para que su trámite ante el Concejo no tarde mucho tiempo más. Sin embargo, la saliente funcionaria argumentó que el POT quedó avanzado en un 80 % y que incluso hay componentes que están listos al 100 %, como el diagnóstico de ciudad, la evaluación localidad por localidad, los planes de revitalización, la estructura ecológica, las cifras de población y la definición del modelo de ocupación territorial.

Algunas de las intenciones de este nuevo POT que llevan el sello de la administración de Claudia López son consolidar lo que ya se conoce como Bogotá-Región (área metropolitana), entender la estructura ecológica de la ciudad y afianzar un modelo de ciudad basado en la proximidad y vitalidad. Esto último se viene implementando en varias ciudades líderes del mundo y se conoce con el concepto de “ciudades de 15 minutos”, aunque en el caso de Bogotá se apunta a una ciudad de 30 o 20 minutos.

La idea es que un rango de 19 kilómetros cuadrados los ciudadanos tengan acceso a equipamientos de salud, educación, comercio, recreación, espacio público y ambiente sano, y a todos tenga acceso a pie o en medio de transporte alternativos en un tiempo no menor a los 20 o 30 minutos que pretende el POT. Este modelo de ciudad compacta es un concepto de ocupación basado en la proximidad y en corredores verdes que, para esta administración, son su impronta sobre el urbanismo capitalino.

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Respecto a la formulación del POT, Córdoba explicó que se inició en enero y acabó en abril. En mayo arrancó uno de los aspectos más novedosos de este proyecto, que fue el proceso de participación en el que obtuvieron más de 11.000 aportes de 10.000 participantes, entre llamadas, reuniones con diferentes sectores, encuestas, correos electrónicos, sesiones en las JAL y varios encuentros virtuales.

“Tuvimos 12 canales para que la ciudadanía, el Concejo y los diferentes sectores pudieran participar. Siempre hay espacio para haber hecho cosas diferentes, pero podemos decir con orgullo que logramos en estos meses superar las cifras que en la misma etapa hicieron las dos administraciones anteriores”, aseguró Córdoba.

¿Qué viene para Jaramillo, la nueva secretaria de Planeación, en cuanto al POT? Según Córdoba, queda pendiente la concertación ambiental ante la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la actualización de mapas de riesgo y otros estudios. “La idea es que entre febrero y marzo la CAR estudie la concertación y entregue el resultado en abril. Luego lo tiene un mes el Consejo de Planeación y sobre mayo o junio la administración tendrá las observaciones y lo pueda presentar en julio o agosto. Una vez presentado al Concejo se surtirán los 90 días y ojalá tengamos un POT aprobado a finales de 2021″, estimó.

El nuevo POT, si bien recoge varios aspectos de proyectos anteriores, también se diferencia en aspectos como el componente regional; en la búsqueda de articular los municipios de Cundinamarca con los que se comparte la cuenca del rio Bogotá, algo que no se planteó en ningún plan anterior; en fortalecer el componente en cuanto a renovación urbana y redesarrollo; en la movilidad multimodal y articulada a la región, y en que se basa en las proyecciones oficiales del DANE de hogares, personas y viviendas al 2035. Entre los instrumentos que mantiene de proyectos anteriores hay temas como la plusvalía, el sistema de cargas y beneficios y los índices de edificabilidad.

Al POT que queda estructurado también hubo que hacerle ajustes teniendo en cuenta la emergencia sanitaria. Como la pandemia aumentó la pobreza, este proyecto plantea la generación de instrumentos de financiamiento que reactiven la economía, entre esos los distritos como unidades de planeación y el acceso a tejidos productivos basados en la vocación del territorio. “La infraestructura de este POT es ordenadora del territorio y en ese sentido las proyecciones se vuelven definitivas. Es infraestructura que va a permitir reactivar la economía, fortalecer otros tipos de encuentros mas innovación, mas tecnología, pues la nueva normalidad exige organizar la ciudad”, manifestó Córdoba.

Otros hitos del sector

Además de los planes de Desarrollo y de Ordenamiento Territorial, el sector planeación tuvo otros desafíos, principalmente relacionados con la gestión de la pandemia. En ese sentido, la SDP construyó el sistema Bogotá Solidaria en Casa, que según la entidad se trata de un registro de personas vulnerables que luego se tradujo en ingresos mínimos garantizados para la superación de pobreza.

Otros resultados que destacó la entidad fue la creación de una agencia analítica de datos, la formulación de cuatro planes parciales de desarrollo, la actualización del Sisbén 3 y un análisis al sistema de estratificación. “Son temas que tienen mucho de instalar en el largo plazo, así que no solo respondimos a la coyuntura de este año. Cuando miro hacia atrás, veo proyectos que en otro momento se hubieran hecho en dos o tres años y lo hicimos en 10 meses, gracias a un equipo admirable y serio”, resumió la extitular de la SDP.

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Y es que, si hay algo que Córdoba subrayó de su año de gestión, es el arduo trabajo y a la vez compromiso que hubo durante este difícil año. “Cuando la situaciones son más críticas y exigentes, hay que tener un método para trabajar y articular un equipo. Manejar lo técnico y lo humano a la vez fue una preocupación que mantuve todo el tiempo. Me importó mucho la legitimidad de la SDP y llegamos con el propósito de construir sobre lo construido y valorar el conocimiento de la SDP. Fuimos conscientes de que detrás de cada experto y técnico había un ser humano que estaba viviendo momentos de dificultad, pero también sabíamos que había que responder a tiempo y con responsabilidad”.

Por último, la saliente funcionaria hizo un gran reconocimiento a su equipo, deseó éxitos a su sucesora y comentó que como desafíos importantes quedan para la SDP concluir el 20 % de lo que resta del POT, evolucionar el programa Bogotá Solidaria en Casa y dejarlo como política publica.

“A todos los gobiernos les toca en el primer año el Plan de Desarrollo, pero a ninguno le tocó Plan de Desarrollo, Plan de Ordenamiento Territorial y pandemia. Agradezco a la ciudadanía habernos escogido para este momento tan desafiante y ahora tengo que poner foco en otras tareas pendientes, me dedicaré a otras prioridades que tengo en mi vida”, concluyó.

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