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30 Dec 2021 - 4:49 p. m.

POT de Bogotá: ¿qué sí gustó del nuevo plan de ordenamiento?

Pese a las críticas por la aprobación por decreto del nuevo POT, hay puntos que durante la discusión lograron el apoyo general.
Radicación del proyecto de Plan de Ordenamiento Territorial (POT), en el Concejo de Bogotá.
Radicación del proyecto de Plan de Ordenamiento Territorial (POT), en el Concejo de Bogotá.
Foto: Carlos Rosas - Mauricio Alvarado Lozada

La aprobación del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bogotá por decreto, luego de que no se alcanzó a votar en el Concejo, ha desencadenado una serie de críticas, no solo porque se aprobó el texto inicial sin las modificaciones que se acordaron en los últimos tres meses, sino además por el momento que escogió la alcaldesa Claudia López para hacerlo.

Lea: POT de Bogotá: lo que debe saber del plan aprobado

En gran parte, esto se debe a que hay varios puntos que generan inconformismo, como el que se haya priorizado la renovación (construcción en altura) a la expansión urbana, las necesidades de vivienda que se proyectan para los próximos años, el papel de las bicicletas en las vías o la decisión de no construir la ALO Norte, pero así mismo hay propuestas dentro del plan, que en medio de las discusiones lograron consensos entre las mayorías.

Estructura ecológica principal

Uno de los puntos estructurantes del POT es todo el esquema ambiental de la ciudad, es decir, los Cerros Orientales, el río Bogotá, el páramo de Sumapaz y la reserva Van der Hammen, pero también los humedales, los bosques urbanos y parques de reserva.

Este plan aumenta la conectividad de la estructura ecológica principal, pasando de 94.000 a 124.000 hectáreas de zonas protegidas (crece en un 30 %) y se logra por la protección de zonas que antes estaban para expansión y la declaración de dos nuevos humedales y cuatro nuevos Parques Ecológicos Distritales de Montaña.

Se trata de los humedales de Tingua azul, en Kennedy, y Hyntiba - Escritorio, en Fontibón, así como de los parques Cerro Seco (Ciudad Bolívar), Mirador de los Nevados (Suba), Serranía El Zuque (San Cristóbal) y Soratama (Usaquén).

Además, se crean las Zonas por un Mejor Aire (ZUMA), que permitirá la ejecución de acciones para que las emisiones y concentraciones de gases contaminantes puedan ser disminuidas y de esta manera atender la calidad del aire en la ciudad.

Sistema de cuidado

Uno de los programas incluidos dentro del Plan de Desarrollo de Claudia López y que se extendieron al POT son las manzanas del cuidado. Se trata de un programa con el que se busca reconocer el trabajo de las personas cuidadoras, que en su gran mayoría son mujeres, ofreciéndoles una serie de servicios para apoyarlas con sus cargas y para que puedan realizar otro tipo de actividades de desarrollo personal.

En el plan de ordenamiento se establecen 45 zonas que para 2035 deberán convertirse en manzanas del cuidado, prácticamente habrá dos por localidad (nuevas unidades de planeación local), en las que se habilita el suelo para la construcción de jardines, colegios, parques centros de salud, casas de igualdad y demás equipamientos sociales.

Junto a esto, para los próximos 15 años, se tiene prevista la construcción de 60 nuevos colegios, 24 hospitales, así como 171 hectáreas de espacios públicos y peatonales.

Patrimonios

Uno de los puntos más curiosos y trascendentales es la inclusión de los patrimonios inmateriales de la ciudad, que son todos aquellos que definen manifestaciones y prácticas, que generar identidad y memoria en los territorios, entre los que se incluye el patrimonio sonoro, las artes populares urbanas y los saberes culinarios de las plazas de mercado.

Gran parte de esta nueva interpretación surge de reconocer las diferencias e identidades de cada zona de la ciudad (lo que fue clave para la división de las nuevas localidades), así como para la integración de otras que no habían tenido tanta relevancia como el área arqueológica protegida de la Hacienda el Carmen.

En esta categoría también se incluye un cambio en el uso de los Bienes de Interés Cultural (BIC), que son los predios en sectores que han sido declarados como patrimonio, por su valor arquitectónico, su relevancia histórica o simbólica, y que ahora para promover la permanencia de propietarios, se les permitirá algunas construcciones en el interior como la posibilidad de vender los derechos de edificabilidad que no pueden usar.

Lea: Los cambios en los patrimonios que plantea el POT

Animales

Es la primera vez que se tiene en cuenta a todas las formas de vida dentro del ordenamiento territorial, por lo que se incluyen acciones como la creación de un protocolo para la atención de animales, en medio de la gestión predial como desalojos u obras de renovación, la construcción de una Casa Ecológica de los Animales, la instalación de señalización en zonas de alta accidentalidad, como restricciones para la construcción e instalación de nuevas plazas de toros.

Uno de los puntos más destacados es que le permite al Distrito dar en comodato, de manera temporal, espacios para la acogida de animales, así como permite la construcción en más puntos de la ciudad de alojamientos de animales vulnerables, abandonados y en la calle, como de alimentación, atención veterinaria y adopción.

Lea más en: ¿Qué dice el POT de Bogotá de los animales?

Política de moradores

Con el fin de proteger a los propietarios y habitantes de las zonas que entran en renovación, el Distrito propuso una política de moradores para garantizar la permanencia y calidad de vida de los pobladores originales y evitar la gentrificación (el proceso de expulsión de comunidades de sectores céntricos y populares a las periferias, para ejecutar proyectos de altura y a mayor costo).

La política establece que los desarrolladores deben ofrecer a los poseedores la entrega de un inmueble de reemplazo en proporción a los metros cuadrados construidos o la posibilidad de hacerlos inversionistas del proyecto, mientras que a los moradores se les deben ofrecer inmuebles a un precio preferencial en primera opción de compra, como mínimo seis meses antes de su comercialización.

Integración regional

A la par de las discusiones del POT en el Concejo, en el Congreso se aprobó el estatuto orgánico de la nueva Región Metropolitana Bogotá - Cundinamarca, por lo que dentro del articulado del plan de ordenamiento se incluyeron puntos con respecto a la integración como la extensión de una de las líneas del metro hasta Soacha y dos líneas más de Regiotram o tren de cercanías

También se establece un anillo logístico de occidente, con el fin de potencializar el funcionamiento aeroportuario, la promoción del abastecimiento alimentario por fuera de la ciudad (que es uno de los ejes estructurantes de la Región Metropolitana) y el sistema de servicios públicos para satisfacer la demanda de agua potable, energía, telecomunicaciones y la gestión de residuos públicos.

Por último, se plantea la construcción de cinco zonas industriales conectadas por 20 corredores de carga que constituirán el Anilló Logístico regional.

Redacción Bogotá

Por Redacción Bogotá

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