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El Concejo de Bogotá prendió las alarmas por el incremento de clínicas estéticas clandestinas en la ciudad. La concejal Clara Lucía Sandoval denunció el completo desinterés de la actual administración que en su Plan de Desarrollo no contempló acciones concretas ni la realización de campañas para detener esta problemática creciente.
“En la actualidad hay más de 2.500 quejas por procedimientos estéticos mal realizados que han dejado secuelas permanentes en muchas mujeres y en algunos casos, han ocasionado la muerte; esta es una cifra preocupante que requiere acciones inmediatas de la Administración para detener esta problemática”, expresa la cabildante.
Así mismo, evidencia cómo en Bogotá no se están llevando a cabo los controles suficientes ni se están brindando las herramientas necesarias para combatir las clínicas ilegales o de garaje que ofrecen cirugías a muy bajos costos, funcionan sin ningún tipo de licencia y con cirujanos que no cuentan con acreditaciones.
“Hoy existen más de 267 medidas impuestas por falta de idoneidad, falta de inscripción en el registro, fallas en bioseguridad y decomiso de medicamentos vencidos”, agrega.
Debido a esta grave situación, Sandoval radicó un proyecto de acuerdo que busca la realización de campañas que informen sobre los riesgos de realizar procedimientos estéticos en lugares no autorizados; sin embargo, la Secretaría de Salud no le dio viabilidad al proyecto y emitió un concepto poco razonable.
Según lo afirmado en este concepto, para el año 2015 el plan de comunicaciones aprobado por el secretario de Salud y ‘Agencia en Casa’, “No contempla la realización de una campaña o acción para este tema porque se le dio prioridad a otros relacionados directamente con metas trazadas en el Plan de Desarrollo de la Bogotá Humana, es decir que las lamentables cifras y los constantes casos de las víctimas no son importantes para esta Administración”, puntualiza.
Por esta razón, la cabildante hace un llamado a la Administración para que la Secretaría de Salud incluya dentro de su presupuesto campañas de prevención que minimicen y reduzcan a cero las cifras de víctimas de cirugías plásticas y procedimientos estéticos en Bogotá.
De acuerdo a información suministrada por la concejal Lucía Bastidas, en los últimos cinco años fueron selladas o sancionadas 230 instituciones por no cumplir los requisitos, y muchos escondieron los sellos y volvieron a operar, sin que la Secretaría de Salud se haya dado cuenta.
“De las 2.500 quejas que recibe la entidad por fallas en procedimientos, 500 corresponden a cirugías estéticas mal realizadas. Y estos son solo los casos que se denuncian, porque muchos no llegan a conocimiento de las autoridades. Por eso, sin que haya registros oficiales, en la ciudad están proliferando pacientes, la mayoría mujeres, con quemaduras, prótesis encapsuladas, dolores, infecciones, reintervenciones, reacciones a procedimientos y muertes por cuenta de estos malos procedimientos. Quiero enfatizar que en esta investigación confirmamos que estos efectos negativos no solo cobijan a las mujeres, sino a muchos hombres que hoy acuden a la cirugía estética, y que no son una minoría”, indicó Bastidas.
La concejal Lucía Bastidas conoció un caso en San Andresito donde las cirugías eran practicadas por un supuesto cirujano estético que realmente es abogado y periodista. “En el recorrido que realicé comprobé que estos sitios de garaje están inyectando productos cosméticos, que están prohibidos por el Invima, que solo autoriza tratamientos para masajes. Y esto está ocurriendo en 19 de las 20 localidades de la ciudad. No es un problema menor. Las fallas más generalizadas son el uso de personal no idóneo para estas prácticas, los procedimientos sin contar con los requisitos, las complicaciones que se presentan durante y después de las cirugías y el uso de productos cosméticos”.