Buenas noticias recibieron ayer los habitantes de la vereda Aguadulce, ubicada en el páramo Cruz Verde, en Choachí, quienes luchan desde noviembre del año pasado por sacar de esta zona de reserva a la empresa Cosargo SAS, que realizó durante este tiempo exploraciones en busca de arenisca, un material de construcción. La Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales y Agrarios envió un comunicado a la Agencia Nacional de Minería (ANM) y a la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia) para que suspenda de inmediato el permiso otorgado a Cosargo SAS y fije las medidas correctivas y preventivas de acuerdo a la complejidad del caso.
Según el Ministerio Público, de acuerdo con la visita de Corporinoquia a la zona se pudo determinar que, si bien el polígono permitido no se encuentra dentro del área del páramo de Cruz Verde, “sí hace parte del complejo Sumapaz-Cruz Verde, a su vez se encuentra en un área de páramo a una altitud de 3.000 a 3.200 m.s.n.m., por ende es un ecosistema de páramo con vegetación que lo caracteriza, con nacimientos de agua y bosque de niebla en el área de influencia. Como se argumenta normativamente, debe ser protegida y conservada”, afirmó en el documento.
La Procuraduría rechazó el argumento de que en la etapa de exploración no se necesita una licencia ambiental, pues las reglas en las zonas de páramos se deben cumplir sin excepción, de acuerdo con el artículo 202 de la Ley 1450 de 2011, que dice que “en los ecosistemas de páramo no se podrán adelantar actividades agropecuarias, ni de exploración o explotación de hidrocarburos y minerales, ni construcción de refinerías de hidrocarburos”.
También le pidió a Corporinoquia tomar cartas sobre el asunto, como máxima autoridad ambiental, encargada de garantizar el cuidado de esta reserva tan indispensable para la regulación hídrica.
Sólo una sugerencia
Esta decisión llega como una “bendición”, según los habitantes de la vereda, pues a pesar de que habían enviado un derecho de petición a la ANM e incluso un concepto de Corporinoquia certificaba que la compañía estaba realizando actividades mineras en el territorio de Cruz Verde, nada había ocurrido más allá de una sugerencia de la entidad a Cosargo SAS para que tuviera cuidado con el área protegida.
La ANM “sugiere solicitar al titular de contrato de concesión Nº KKR-15341 suspender las actividades de perforación que actualmente adelanta en el punto denominado CHO-2; toda vez que éste se ubica aproximadamente 100 metros por fuera del polígono de concesión”. Esto quiere decir que sólo se le recomendó trabajar en el espacio acordado y que la empresa podía continuar con el permiso, decisión que preocupó a la comunidad y las autoridades locales.
Según Carlos Cotrino, alcalde de Choachí, la actuación de la ANM hasta el momento ha sido una burla, pues en las recomendaciones pide que el informe de inspección realizado por ellos sea revisado por la Alcaldía, que debe hacer cumplir la sugerencia. Pero, de acuerdo con Cotrino, esta es una responsabilidad de la ANM, pues ellos no tienen la facultad sobre el subsuelo del territorio y sólo la entidad debe controlar y ordenar la salida de Cosargo SAS.
Jorge Saray, líder de la comunidad, espera que con esta petición de la Procuraduría la guerra por salvar el medio ambiente la ganen los habitantes, pues la preocupación radica en que, con la sencilla sugerencia de la ANM, la empresa aún continuaba con su título, lo que le permite tramitar los permisos ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) para empezar con la segunda etapa de la explotación.
“Creemos que con todos estos documentos, las autoridades locales ya pueden evitar la exploración y la explotación en esta zona. Con esto exigimos que desistan de la idea de empezar a sacar materiales de construcción de aquí, porque así ellos bajen, las veredas están debajo de suelo paramoso”, puntualizó Saray.