Bogotá

1 Jul 2014 - 8:44 p. m.

Pros y contras de cambios de rutas de TransMilenio en Eje Ambiental

La administración está eliminando paulatinamente los servicios por este corredor. Expertos en movilidad señalan que decisión afecta movilidad de población estudiantil y trabajadores del sector.

Redacción Bogotá

La administración de Bogotá quiere seguir avanzando en su proyecto para revitalizar el Eje Ambiental y la idea de peatonalizar el corredor, eliminando gradualmente las rutas de Transmilenio que circulan en este tramo en el centro de la ciudad. Por esta razón, desde este lunes el Distrito determinó cambios en la ruta B74 – J 72, que va desde el Portal Norte hasta la estación Las Aguas.

A partir del martes 1° de julio el servicio J72-B74 no tendrá paradas en las estaciones de Museo del Oro ni Aguas, sino que hará su retorno en la Estación Jiménez (junto a la Mariposa en el sector de San Victorino) desde las 9:00 a.m. hasta las 3:59 p.m. Esta ruta tendrá su operación normal por el Eje Ambiental (parando en las estaciones de Museo del Oro y Aguas) en la franja de la hora pico que va desde el inicio de la operación de Transmilenio hasta las 8:59 a.m. y desde las 4:00 p.m. hasta el cierre de la operación.

Por ahora, la idea del Distrito es mantener en operación por este corredor únicamente la ruta J23 - F23, que circula por la troncal de las Américas de Transmilenio. El plan es convertir el Eje Ambiental en “un corredor exclusivo para peatones”, como un “espacio cultural y recreativo para las personas que se localizan y laboran en este importante lugar”.

Pero la afectación que tendrá la población que diariamente llega al centro con la eliminación gradual de rutas de Transmilenio en esta zona, es uno de los puntos que genera preocupa a los investigadores del tema de movilidad.

Darío Hidalgo, exsubgerente de Transmilenio y director de investigación de Embarq, señala que resultaría inconveniente eliminar completamente el servicio de Transmilenio por este sector. “Eso sería un error porque el Eje Ambiental como eje de movilidad sostenible permite un acceso a más de 100.000 personas diariamente y eso no sería una mejora del servicio. No se consulta a los usuarios y sus necesidades de viaje y en este momento el eje es compatible con buses y peatones”.

Para el investigador de la Universidad de los Andes, Juan Pablo Bocarejo, se trata de una mala decisión por el enorme impacto sobre usuarios transporte público. Además, Bocarejo cuestiona cuáles son los lineamientos técnicos que soportan esta medida y señala que significa otro golpe a Transmilenio y al centro de la capital.

Lo mismo piensa Álvaro Rodríguez Valencia, investigador de la Universidad de California, quien critica que la decisión sea política y no técnica. Si va a seguir circulando la ruta F23, ¿cómo es que la gente va a poder caminar más? El espacio va a seguir siendo para los buses de Transmilenio.”, agrega Rodríguez. Explica que haber sacado el tráfico mixto hace 15 años para darles mejor calidad de vida a los peatones y en solo dos carriles mover a miles de personas por el Eje Ambiental. “Esa es una buena manera de usar el espacio, con buses de transporte público y el resto de espacio para peatones”.

En este sentido Fernando Rojas, asesor del concejal Juan Carlos Flórez en temas de movilidad, también dijo que la “medida explotará las estaciones Jiménez y Universidades” y agregó que se está ahogando al centro de la ciudad.

El colectivo Mejor en Bici (dedicado a la promoción de proyectos con la bicicleta), considera que la modificación es una “oportunidad para probar eficiencia y comodidad de la bici para ingresar al centro”.

Por su parte, la Alcaldía dijo por medio de un comunicado que “Transmilenio viene adelantando una serie de acciones para hacer de este un corredor con vocación peatonal, que pueda igualmente convivir con un sistema de transporte público que siga atendiendo las necesidades de movilidad de la ciudadanía”. Fuentes de la administración han dicho a este diario que se ha estudiado introducir buses pequeños para que el Eje Ambiental no se vea afectado por la carga de los biarticulados y no afectar la movilidad de los estudiantes del centro.

La idea de que entren al Eje Ambiental buses que no sean articulados no es del todo alentadora para investigadores como Hidalgo, quien señala que se necesitaría hacer trasbordos, y esto alargaría los tiempos de viaje de los usuarios.

La historia de la idea de peatonalizar el Eje Ambiental

La iniciativa para eliminar las rutas de Transmilenio del Eje Ambiental sonó en la administración Petro desde 2012 y se la contó a este diario la entonces secretaria de Hábitat María Valencia Gaitán. Luego de su salida del Distrito, el plan quedó a cargo del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC).

A finales de 2012 el alcalde Gustavo Petro anunció que "para recuperar la estética del Eje Ambiental, hoy recorrido por los enormes buses de Transmilenio, es necesario peatonalizarlo y además solucionar el problema de las aguas parciales del Río San Francisco".

El sábado 11 de mayo de 2013 el Distrito comenzó la eliminación de rutas en el tramo. Lo hizo con el servicio J 24-D 70, que para llegar al centro ahora sube por la troncal de la calle 26 hasta la estación Universidades. En octubre del año pasado, El IDPC dijo que los 90 articulados que en ese momento circulaban por el tramo eran “una carga muy fuerte para un eje que fue diseñado como peatonal. Llegamos al acuerdo de bajar la carga pero no retirar los articulados del todo. Dejando el F23 se bajará significativamente la carga del eje”.
 

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