15 Sep 2020 - 2:03 a. m.

Protestas en Bogotá: “Él no era un vándalo”, familiares de Fredy Maecha

Según el testimonio de su familia, Maecha había salido a comprar unos víveres cuando recibió el impacto de una bala que perforó su pulmón. Aseguran que uniformados de la Policía se rehusaron a brindarle atención, pues aseguraron que era un “vándalo”.
El joven de 20 años trabajaba como celador en un centro comercial en Suba
El joven de 20 años trabajaba como celador en un centro comercial en Suba

Según la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, lo que ocurrió en las noches del 9 y 10 de septiembre ha sido lo más grave que ha ocurrido en la ciudad desde la toma del Palacio de Justicia. Esta mandataria aseguró que entregó al presidente Iván Duque y al procurador general de la Nación, Fernando Carrillo, más de una hora de grabaciones en las que se evidencia los abusos policiales cometidos en esta jornada, entre ellos, la indebida utilización de armas de fuego en contra de los manifestantes.

Uno de esos casos, lamentablemente fatales, es el de Fredy Alexander Maecha, un jóven de 20 años que murió, en medio de las manifestaciones, el pasado 9 de septiembre al recibir el impacto de una bala que perforó uno de sus pulmones.

Su prima, Anyi Toro Mahecha, dijo a El Espectador que, contrario a lo que han dicho, él no era una persona que estuviera haciendo actos vandálicos en las manifestaciones. A su primo lo recuerda como una persona carismática, divertida, que luchaba por lo que quería y que tenía grandes aspiraciones en la vida. “Con su muerte siento que nos arrebataron un pedazo de nuestras vidas”, menciona al hablar en representación de la familia.

Le puede interesar: Durante las protestas en Bogotá, un disparo en el tórax le quitó la vida a Andrés Felipe Rodríguez

Maecha es oriundo de Cúcuta (Norte de Santander), quien decidió radicarse en Bogotá con la esperanza de conseguir mejores oportunidades. En los últimos años hizo un curso para poder trabajar como celador, profesión que estuvo desempeñando en un centro comercial en Suba, desde hace un año, aproximadamente.

“Él vivía con su hermana mayor, había sido militar. Era una persona que le gustaba estar con sus amigos, tenía una novia. En sus tiempos anhelaba estar con su familia y jugar fútbol. Era muy sociable”, describe.

Según el relato de Toro, Mahecha ese día había salido de trabajar, pero antes de irse a descansar decidió pasar, acompañado de un amigo a una tienda para comprar unos víveres. Es allí cuando se percata de las manifestaciones y, en un impulso de curiosidad decide asomarse para ver lo que estaba sucediendo. Es en ese momento cuando una bala perdida impacta en uno de sus pulmones. Maecha cae inmediatamente.

Las personas que estaban en el lugar intentaron pedirle ayuda a la Policía, para que pudiera ser trasladado a un hospital pero, según dice Toro, estos se negaron a prestar la ayuda alegando que Maecha era un “vándalo”. Una mujer invitó a quienes intentaron auxiliar al joven a que pasaran a su casa, para que no siguieran estando expuestos. Allí pasaron 15 minutos esperando que una ambulancia llegara.

Lea también: El proceso que viene en el caso de Javier Ordóñez

En un acto desesperado, ante la demora del vehículo, deciden montarlo en una moto y llevarlo a un hospital en Suba. Lamentablemente Maecha llegó sin signos vitales.

“Queremos recalcar que él no era un vándalo, que era una persona que quería sobresalir en la vida, que quería darlo todo por su familia. Es muy duro que de un momento a otro unos policías le hayan quitado la vida”, dice.

Toro asegura que no han sentido un acompañamiento ni de la Policía ni del Estado en estos momentos, exceptuando el traslado del cuerpo de Mahecha en un helicóptero de la Policía desde Bogotá hasta el aeropuerto de Cúcuta.

El cuerpo llegó el domingo a las 10 de la mañana, el mismo día la familia le rindió las honras fúnebres y lo despidieron. “Exigimos que se haga justicia, que muestren lo que pasó, que no haya más violencia, que paren los muertos, que no nos hagan sufrir más”, concluyó Toro.

Comparte: