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En junio del año pasado, la administración de Enrique Peñalosa fracasó en su intento por convencer al Concejo de que le autorizara cobrar valorización por $1,3 billones para financiar un paquete de obras. Los detractores de la iniciativa —incluso cabildantes de la bancada de gobierno— advirtieron no solo que era hora de que la Alcaldía ejecutara lo que ya tenía aprobado en vez de pedir más recursos, sino que no era el momento económico ni político.
Hoy, pasados 15 meses, la administración insiste en la importancia de los trabajos y por eso radicó un nuevo proyecto ante el cabildo. El proyecto, que plantea trabajos en los ejes Cedro, Córdoba, San Francisco y Zona Industrial, tocaría el bolsillo de los propietarios de 503.000 predios de estratos 4, 5 y 6. ¿Qué ajustes hicieron y qué chance tiene la administración?
>>>Lea: Distrito presentó ante el Concejo nuevo proyecto de valorización
A diferencia del plan que hundió el Concejo el año pasado, la valorización que esta semana radicó el Distrito asciende a $1,2 billones, es decir, $100.000 millones menos. Según el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), esto obedece, entre otras razones, a que ya están contratados los diseños de las obras, sumado a que los presupuestos están mucho más ajustados. (Ver infografía al final)
“Este amplio paquete de trabajos responde a la necesidad de construir parques, alamedas, vías, ciclorrutas y puentes peatonales que interconecten las obras que actualmente se ejecutan”, argumentó la entidad al precisar que se trata de proyectos necesarios para la comunidad y que incluso cuentan con el respaldo de la gente, que estaría interesada en pagar por ellos.
Otra de las diferencias es que se excluyeron seis obras del paquete presentado en 2017, en su mayoría parques que el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) pretendía intervenir para trabajos de rehabilitación. Aunque en el proyecto del año pasado se planteó la posibilidad de que a la comunidad se le cobrara la valorización después de que se terminaran las obras, ya no aparece así en el nuevo documento y en su lugar se ofrecen ventajas, como un descuento del 10 % por pronto pago y la posibilidad de diferir el valor en cuotas hasta por cinco años.
“Por primera vez se va a pagar la obra al mismo tiempo que se adelanta la construcción y se cobrará la contribución solo a los propietarios que tienen más capacidad de pago. Además, para los contribuyentes de predios residenciales, el pago por valorización no podrá superar el equivalente a un impuesto predial”, destacó el IDU.
Concejo, dividido
Que la valorización se haya hundido en junio de 2017 significó el primer revés de Peñalosa con un Concejo que, hasta entonces, era incondicional con su gobierno. Aunque el mandatario sigue gozando hoy de amplias mayorías, el factor electoral podría jugarle de nuevo una mala pasada a su administración.
>>>Lea: Valorización: ¿primer revés de Peñalosa en el Concejo?
En aquella oportunidad, los partidos políticos afinaban estrategias con miras a las elecciones legislativas y sabían que, además de la desconfianza que genera la valorización entre la gente, por cuenta de experiencias como el deprimido de la 94, que tardó una década en construirse y terminó costando casi cuatro veces su valor inicial, no se podía llegar a buscar votos con un proyecto de este calibre bajo el brazo.
Ahora, a un año de las elecciones regionales, muchos concejales apostarán por la reelección y saben de primera mano que no sería conveniente mostrarse a favor de la iniciativa, con todo y los beneficios que supondrán las obras para un amplio sector de la ciudad. Sin embargo, por ahora, pese a que en el Concejo ya hay quienes están a favor y en contra del proyecto, entre la mayoría prima una apuesta en común: esperar y revisar con detalle el documento antes de sentar posición.
Entre quienes se oponen está nada menos que el presidente del cabildo, Daniel Palacios (Centro Democrático), quien se sostiene en la misma posición que tuvo el año pasado para rechazar la iniciativa: “No es momento para que los bogotanos paguen más impuestos, más contribuciones, y se les siga tocando el bolsillo”.
Para su copartidaria, Ángela Garzón, tampoco se puede dejar de lado la baja ejecución presupuestal en el Distrito. Según reveló la Veeduría en julio pasado, en el primer semestre del año la Alcaldía solo ejecutó el 35 % de los recursos disponibles, es decir, que pese a que en las arcas de la administración había para este año $30,5 billones, en ese momento apenas se habían invertido $10,6 billones.
“A esta administración le hemos aprobado $21 billones por cupo de endeudamiento y apenas va en un 10 % de ejecución. El Distrito debería concentrarse en ejecutar, en lugar de seguir cobrándole a la ciudadanía, y más ahora que encontramos proyectos como el de semáforos inteligentes, que están tan cuestionados”, declaró Garzón.
Por su parte, el concejal Jorge Torres (Alianza Verde), se declaró a favor de la valorización e instó a sus colegas a adoptar decisiones responsables pensando en el futuro de la ciudad, en lugar de estar inmersos en estrategias políticas. De acuerdo con el cabildante, el nuevo proyecto ya tiene diseños listos, cuenta con más facilidades para el pago y solo se cobrará a quienes tengan alto poder adquisitivo.
“Hay buena disposición en el Concejo, pero sobre todo buen ambiente entre la ciudadanía, que está recuperando la confianza. Hay que tomar decisiones responsables y espero que tomemos una decisión conveniente. Este Concejo no va a entregar esas obras, entonces lo responsable es dejar un legado, no pensando en una reelección, sino en el bienestar de los ciudadanos”, manifestó Torres.
A su turno, José David Castellanos (Cambio Radical), asegura que, si bien no ha tomado una decisión y espera conocer el proyecto, sí es necesario que la administración avance en ejecución y entrega de obras. “Hay que ver qué tipo de obras nuevas están incluidas y qué tanto les van a costar a los ciudadanos”, sostuvo.
A esta postura se suman la mayor parte de los concejales consultados por este diario y quienes prefirieron no dar declaraciones sin conocer a fondo el proyecto. Con todo, al comparar la iniciativa que se hundió con la nueva valorización, se evidencian muy pocas diferencias, por lo que el nuevo proyecto bien puede sumar nuevos respaldos o acentuar las dudas entre quienes se oponen.
Para el secretario de Gobierno, Miguel Uribe, la iniciativa pretende poner sobre la mesa “el atraso de la malla vial e infraestructura que recibimos”, por lo que, aunque no se atreve a vaticinar el ambiente entre los concejales, sí busca que se abra el debate y conozcan las bondades de la iniciativa.
“Con este proyecto demostramos que finalmente acabamos las obras de valorización cobradas hace más de ocho años, que no se habían hecho y que tenían un déficit de $300.000 millones. Nosotros las refinanciamos y las terminamos de ejecutar. La nueva valorización tiene obras fundamentales que eventualmente pueden ser aprobadas, pues hay una comunidad interesada en pagar, por ejemplo, en la Zona Industrial”, indicó el funcionario.
Por ahora, mientras los concejales analizan la iniciativa y toman una posición, la administración tendrá que trabajar para sumar más apoyos y, de esta manera, evitar que suceda lo mismo con la valorización pasada, que ni siquiera alcanzó a ser sometida a votación y terminó archivada. La primera prueba de fuego será entonces a finales de mes, cuando en la Comisión de Hacienda del Concejo se le dé trámite a la iniciativa. Con todo, será necesario que el proyecto supere otro debate, ahora en plenaria, para saber si al fin se concretarán las obras o si, por el contrario, este nuevo intento será un revés mayor para el Distrito.
jgonzalez@elespectador.com