
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El quinto tren de la Línea 1 del Metro de Bogotá ya está en Colombia. La unidad fue desembarcada esta semana en el puerto de Cartagena y en los próximos días iniciará su traslado hacia el patio taller de Bosa, donde se integrará al proceso de pruebas técnicas que ya cursan los trenes que han llegado a la ciudad,
Con este arribo, el Metro suma cinco trenes en el país y, de acuerdo con el Distrito, mantiene el ritmo previsto en el cronograma, el cual indica que la meta es que los 30 trenes que conforman la flota de la Línea 1 estén en territorio nacional en octubre de 2026. En ese orden de ideas, el cuarto tren había llegado a Bogotá el pasado 10 de enero, tras arribar a Cartagena luego del viaje marítimo desde el puerto de Quingdao, en China.
Quinto tren en Colombia ✅ pic.twitter.com/tyoZ7qtAjK
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) January 13, 2026
Así va la obra
Advierte el Distrito que, a diciembre de 2025, la Línea 1 alcanzó un progreso general del 70 % y a comienzos de enero se completaron más de diez kilómetros de los 24 que componen el viaducto.
Por otro lado, los trenes que ya están en Bogotá se encuentran en fase de pruebas, una etapa clave para ajustar sistemas, tiempos y condiciones de operación antes de la puesta en marcha comercial. Desde la Alcaldía se ha insistido en que, de mantenerse el ritmo actual, cada dos semanas llegará un nuevo tren al país para ser incorporado progresivamente a estas pruebas.
Ampliación de la Primera Línea
Mientras la obra principal avanza, el Distrito también empezó a mover fichas para una posible ampliación del trazado. A finales de diciembre, la Empresa Metro publicó los pliegos de una convocatoria para contratar una consultoría especializada que evalúe la factibilidad integral —técnica, ambiental, financiera y jurídica— de la extensión de la Línea 1 hacia el norte de la ciudad, hasta la calle 100 con autopista Norte. El contrato, con un presupuesto cercano a los COP 4.500 millones, tendría una duración estimada de seis meses.
La iniciativa fue presentada por la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC) bajo el esquema de Asociación Público-Privada de iniciativa privada. Tras un primer aval del Comité de APP del Distrito, el proyecto entró en etapa de estructuración, a la espera de que los estudios de factibilidad definan si la extensión resulta viable y de interés para la ciudad. De ser así, se abriría un proceso de licitación pública.
La eventual ampliación busca aliviar la presión sobre nodos críticos del sistema, como la calle 72, e integrarse con otras infraestructuras estratégicas, entre ellas la troncal de la avenida 68, el Regiotram del Norte y corredores clave del sistema TransMilenio. Sin embargo, como ha ocurrido en fases anteriores del Metro, el desafío no será solo técnico o financiero, sino mantener la ejecución dentro de los plazos y costos previstos.
Por ahora, la llegada del quinto tren y el avance sostenido del viaducto refuerzan la percepción de que el proyecto sigue en marcha. La verdadera prueba, coinciden expertos y ciudadanos, será traducir estos hitos en una operación efectiva y confiable que responda a las expectativas de movilidad de una ciudad que lleva décadas esperando su metro.
Así fueron las pruebas sobre rieles del primer tren del Metro de Bogotá
El 26 de diciembre de 2025 la ciudad atestiguó una escena que llevaba esperando por décadas: el primer tren del Metro moviéndose, por fin, sobre rieles en suelo capitalino.
Las pruebas dinámicas del primer tren de la primera línea, realizadas en un trayecto de 905 metros en el patio taller ubicado en la localidad de Bosa, representaron un paso técnico clave que, aunque aún lejano de la operación comercial, marca un hito simbólico para un proyecto que durante años fue promesa, disputa política y deuda con la ciudad.
Allí, tras ser energizado, el tren inició su desplazamiento para evaluar su comportamiento real: arranque, frenado, operación en plataformas, apertura de puertas y funcionamiento de los sistemas de seguridad. Se trata de una fase indispensable para validar que lo que funcionó en laboratorio y en fábrica responda también a las condiciones del terreno en donde se desarrollará la operación.
En estas primeras pruebas que se realizan en Bogotá, el tren ha alcanzado velocidades de hasta 30 km/h, con posibilidad de llegar a 80 km/h. En ese momento el alcalde Galán aseguró que, de seguir cumpliendo el cronograma a carta cabal, en el primer semestre de 2026 el tren circulará por los primeros 5.750 metros del viaducto, ya a la vista de la ciudadanía.
Pruebas estáticas y operación manual
En paralelo con las pruebas dinámicas para evaluar el comportamiento del tren en rieles, se desarrollan pruebas estáticas cuya función primordial consiste en revisar baterías, puertas, comunicaciones, ventilación, iluminación y otros componentes indispensables para una operación impecable.
Aunque es un hecho que el proyecto contará con trenes que operan 100% de manera automática, en esta etapa inicial se operan de forma manual para su integración con el sistema de señalización del Patio Taller, un requisito técnico indispensable para el proceso de certificación.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.
