“Le pedimos a la ciudadanía que se encargue de vigilar que las alcantarillas estén limpias porque así, en caso de lluvias fuertes, se pueden evitar inundaciones graves en la ciudad”.
De la misma forma, el funcionario explicó que para esta época del año es recomendable que las personas no ejecuten ningún tipo de cortes en los cerros orientales, puesto que esta operación, hecha de una forma no técnica, puede incrementar el riesgo de deslizamientos en esta zona de la capital.
Asimismo, Escobar dijo que se están monitoreando los niveles de los ríos que cruzan la ciudad, en especial del Bogotá, para prevenir posibles inundaciones debido a la subida en el caudal de los cuerpos de agua. El funcionario afirmó que hasta el momento todo se encuentra bajo control.
De acuerdo con la DPAE, las inundaciones que se presentaron el domingo en la tarde no causaron daños considerables, así como tampoco dejaron heridos o muertos.
La emergencia se presentó, principalmente, en la zona centro de la ciudad, que abarca localidades como Teusaquillo y Barrios Unidos. En el barrio Nicolás de Federmán, 17 garajes se inundaron; en uno de estos el agua alcanzó a subir hasta casi dos metros de altura.La eventualidad fue atendida por el Sistema Distrital de Emergencias, compuesto por bomberos, DPAE, acueducto, entre otros.
El director del organismo aseguró que los eventos del domingo fueron ocasionados por una serie de coincidencias desafortunadas que no son usuales en la capital. Por un lado, fuertes vientos arrancaron algunos árboles en la Avenida Caracas, entre calles 50 y 72. Por el otro, Codensa debió suspender el suministro de energía en el sector de Nicolás de Federmán, por lo que las motobombas dispuestas para atender las inundaciones en los garajes quedaron inservibles.