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3 Nov 2020 - 2:00 a. m.

“Regresaríamos en alternancia a partir de marzo”: rector de la Universidad Distrital

El rector de la Universidad Distrital asegura que parte de los recursos para la matrícula cero que faltaban salieron de la contratación de las cinco facultades. Además, que se adelantan con el Gobierno Nacional y el Distrito diálogos para lograr el pacto de concurrencia para las pensiones.
Mónica Rivera Rueda

Mónica Rivera Rueda

Periodista Bogotá
Ricardo García Duarte fue elegido como rector de la U. Distrital en 2017.
Ricardo García Duarte fue elegido como rector de la U. Distrital en 2017.
Foto: Óscar Pérez

El 2020 fue un año de retos para la Universidad Distrital. Tuvo que terminar parte del segundo semestre de 2019, que quedó pendiente por cuenta del paro nacional, y realizar una serie de reformas, entre ellas la que le dio vida a la Asamblea Universitaria, exigencia de los estudiantes para plantear cambios en la institución. Todo en medio de las dificultades que surgieron en la pandemia, como la virtualidad, y la implementación de la matrícula cero, que finalmente se concretó para el segundo semestre del año.

Según el rector, Ricardo García, pese a todo, el tránsito ha sido exitoso, pues este semestre aumentaron 11 % las matrículas. Eso sí, reconoce que hay deficiencias en las clases de laboratorio y que la presencialidad, así como la entrega de la nueva sede en El Ensueño (Ciudad Bolívar), tendrán que esperar hasta el próximo año. Sobre la dependencia de extensión de la universidad, donde se presentó un caso de corrupción en el que se perdieron $10.000 millones, García afirmó que se esperan cambios antes de finalizar este año.

¿Qué se ha hecho en medio de la pandemia?

El primer semestre dimos apoyo a los estudiantes con tabletas, conectividad, bonos alimentarios y el entrenamiento a los docentes para manejar las asignaturas con herramientas digitales, aunque reconocemos que sigue habiendo una deficiencia en las clases de laboratorio, para lo que habrá que hacer una adaptación curricular. A esto se suma que en este segundo semestre nos aventuramos con la matrícula cero.

¿De dónde salieron los recursos que faltaban para completar la matrícula cero en pregrado?

Son recursos de la universidad. Tuvimos que hacer una reasignación de rubros de otros presupuestos. De la primera búsqueda nos quedaron faltando alrededor de $1.000 millones, entonces nos tocó sacrificar cosas de las cinco facultades. Por ejemplo, no se renovó alguna contratación y así los conseguimos. Lo más sobresaliente es que aumentaron las matrículas en 11 % en medio de la crisis. Ahora tenemos 30 mil estudiantes. Llegaron unos 2.700.

¿Se alcanzará a firmar este año el pacto de concurrencia para el tema de las pensiones?

La universidad gasta de su presupuesto $70.000 millones anuales, que si no tuviéramos que asumir, mejoraría la eficiencia. Hemos retomado las conversaciones con el Ministerio y la Secretaría de Hacienda, pero esto requiere una gran inversión del Distrito. Lo bueno es que el asunto se incluyó en el Plan de Desarrollo de Bogotá, y hay un buen ánimo y voluntad.

Con respecto a la corrupción en la extensión, ¿han revisado los hallazgos de la Contraloría?

Decía que descubrió otra irregularidad, por $4.000 millones. Investigué, pero no encontré nuevos elementos, porque estarían incluidos en lo ya evidenciado por la Procuraduría. En cuanto a las tarjetas de crédito, la universidad pidió la cancelación, pero el banco solo suspendió la actividad, mientras se pagaba lo que se debía, pero en general, lo de la Contraloría es tendencioso, queriendo decir que hubo irregularidades.

¿Qué cambios se han hecho en la extensión?

El director sigue a cargo de los recursos mientras hacemos la reforma, que espero presentar en mes y medio, para que haya un manejo distinto. Algunos proponen una fiducia, pero ahora lo que toca es un control directo, para evitar alguna anomalía. El tema es no darle esa autonomía tan absurda que se le dio acá.

Ya comenzó a sesionar la asamblea universitaria. ¿Han establecido tiempos o temas a tratar?

Tendrá que haber una colaboración armónica entre la asamblea y la administración, porque si no, se van a dilatar las discusiones. Por eso he dicho que tienen que seguir el ejemplo de la constituyente, que era muy autónoma, pero al lado siempre estaba el Gobierno. Debemos trabajar con mucha armonía para concretar las propuestas, como la reforma a los estatutos, que es una de las cosas que más los inquieta.

Antes de la pandemia se hablaba de nuevas carreras, ¿sigue el plan a corto plazo?

Llevamos cinco pregrados, tres especializaciones en ingeniería civil y el doctorado de artes. Ahora hemos venido trabajando el tema de salud, para que el año entrante tengamos enfermería. Solo espero que, como el Concejo se comprometió, tenga una partida presupuestal para eso.

¿Cuándo se entregará la sede del Ensueño?

La pandemia ha llevado a que los contratistas se demoren un poco, y eso nos ha perjudicado mucho. Ya tenemos contratos para dotar salones y laboratorios, así como conectividad, pero confío en que eso esté para febrero del año entrante y no para finales de este año, como habíamos dicho inicialmente.

¿Cuándo han pensado volver a la presencialidad?

Había pensado en este mismo final de año, pero dadas las condiciones no se puede, aunque sí quisiera que regresáramos en alternancia a partir del próximo semestre, es decir, en marzo, sobre todo en laboratorios. Para ello tendremos que destinar recursos para todo lo que es bioseguridad.

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