Las labores de rescate en la vereda Peñas de Boquerón, en el municipio de Sutatausa, revelaron la magnitud de la tragedia. Tras la explosión ocurrida en la tarde del lunes 4 de mayo en una mina de carbón, las autoridades confirmaron la muerte de nueve mineros y el rescate con vida de otros seis trabajadores.
La noticia la confirmó la propia Agencia Nacional de Minería (ANM) a través de un comunicado que difundió en redes sociales a las 10:40 de la noche, en el que, además, indicó que, en una visita de inspección, que realizó el pasado 9 de abril, realizó una serie de recomendaciones, para mitigar los riesgos, orientadas a fortalecer las condiciones de seguridad.
Entre las alertas estaba “actualizar las labores de inertización al interior del proyecto, debido a la presencia de polvo de carbón; realiza la hermetización completa de labores abandonadas, donde se evidenció emanaciones de metano, con potencial de generar acumulaciones peligrosas, e incluir dentro de la matriz de riesgos lo concerniente a los riesgos y peligros asociados a derrumbes, explosiones y control de polvo de carbón”. Menos de un mes después se registra esta tragedia.
El accidente ocurrió en la mina La Ciscuda, operada por Carbonera Los Pinos S.A.S., en el sector Mantogrande, perteneciente al complejo de minas de La Trinidad. Los empleados realizaban labores hacia el costado norte, a una profundidad aproximada de 600 metros. La explosión se generó por acumulación de gases.
Desde que se supo de la explosión, se desplegó una operación, liderada por los equipos de salvamento minero, coordinados por la ANM, que trabajaron de manera articulada con Bomberos de Ubaté, socorredores mineros y personal técnico de Gestión del Riesgo de Cundinamarca, los cuales lograron rescatar a seis mineros con vida, que fueron trasladados al Hospital Regional de Ubaté. Ahora se concentran en rescatar los cuerpos de los nueve fallecidos.
Según la ANM, como lo ha alertado en sus visitas, los depósitos de carbón pueden presentar acumulación de gases, como metano, así como concentración de polvo de carbón, lo que exige la implementación de sistemas de ventilación adecuados y controles permanentes para mitigar riesgos al interior de las labores mineras.
La prioridad ahora es asegurar la estabilidad del aire en el túnel para permitir el avance hacia el punto donde se presume está el resto del grupo. Los mineros evacuados ya reciben atención especializada.
“La ANM expresa su solidaridad con las familias de las víctimas y lamenta este accidente minero en el que, gracias a las oportunas tareas de rescate salvaron a seis mineros”, agregó la ANM, palabras que complementaron los organismos de socorro de Cundinamarca que lamentaron la tragedia y “nos unimos de manera solidaria a las familias que resultaron afectadas el día de hoy, concluyó el capitán Álvaro Farfán, delegado de Bomberos Cundinamarca.
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