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Retenes ilegales, otro lunar en San Cristóbal

El domingo pasado atacaron a un líder comunitario y a una comisión de la Secretaría Distrital de Educación. El alcalde local admite que estos episodios se vienen presentando, aunque rescata que han mejorado las cifras de seguridad.

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Redacción Bogotá
06 de marzo de 2015 - 10:41 a. m.
Archivo / San Cristobal Sur.
Archivo / San Cristobal Sur.
Foto: DAVID CAMPUZANO 2012
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Líderes de la localidad de San Cristóbal, al suroriente de Bogotá, vuelven a alzar su voz ante la inseguridad que aqueja sus calles. Esta vez, 10 organizaciones comunitarias suscribieron un comunicado en el que se pronunciaron por el ataque del que fue víctima uno de ellos el domingo pasado, altercado en el que también resultó afectado un vehículo en el que iban trabajadores de la Secretaría Distrital de Educación.

El hecho se presentó en lo que llamaron un “retén ilegal” que un grupo de seis personas hizo en el barrio Corinto. El Espectador habló con la persona herida, que seguía en recuperación y prefirió reserva de su identidad por seguridad. Relató que pasada la 1:00 de la tarde varios líderes discutían temas locales en una asamblea comunal. Un carro “con el logo de Bogotá Humana y cuatro ocupantes, dos mujeres y dos hombres”, se les acercó y estos les pidieron colaboración, porque en la parte baja del barrio se habían encontrado con un retén. “Nos pidieron ayuda, porque les estaban pidiendo un impuesto”, contó el señor.

“Cuando llegamos al retén les pedimos a los que lo hacían que dejaran pasar el carro, pero no quisieron. Estaban consumiendo sustancias psicoactivas y licor, y un tipo estalló una botella sobre el parabrisas del carro”. Posteriormente le arrojaron un ladrillo al vehículo, que terminó pasando el retén y saliendo del lugar. “Lograron pasar y se fueron porque tenían mucho miedo”.

El hombre describió cómo comenzaron a agredirlo con un machete y azuzaron un perro pitbull para que lo atacara. “Otro tipo me apuntó con una escopeta hechiza. La comunidad intentó ayudarme, pero también sintió miedo al ver que estaban armados. Los del retén eran cuatro hombres y dos mujeres”. Finalmente lo resguardaron en una casa y posteriormente lo trasladaron al Hospital San Blas.

Este diario se comunicó con Yaneth Valero, quien en la Secretaría de Educación hace parte de la estrategia RÍO (Respuesta Integral de Orientación Escolar), pero indicó que sobre el caso del domingo se pronunciarían mediante un comunicado que hasta el cierre de esta edición no habían emitido.

El alcalde de la localidad, Jairo León, confirmó los hechos e informó que ya habló con la víctima y puso el caso en conocimiento de las autoridades, pues el martes pasado celebró un consejo de seguridad con los comandantes de la Policía y del Ejército que operan en el sector.

Tanto León como el hombre agredido coinciden en que la localidad ha sufrido por estos retenes. El líder comunal agrega: “retienen a los carros de gaseosa, a los taxis, a los de los tamales, a los del gas, a los funcionarios que pasan por ahí. Es delincuencia común, pero están comenzando a organizarse”.

Edith Parada, edil del Movimiento Progresistas, hace énfasis en el deterioro de la seguridad de la localidad y recuerda cómo en 2014 el índice de homicidios aumentó 86% con respecto a 2013: los casos pasaron de 38 a 71. El alcalde admite que el año pasado la inseguridad arrojó “una estadística importante”, aunque resalta que los 11 homicidios que van en 2015, con corte al miércoles pasado, representan una disminución del 50% con respecto al mismo periodo del año anterior.

El Espectador dio a conocer en octubre pasado las preocupantes cifras de la inseguridad en San Cristóbal, evidenciada en informaciones de la Policía sobre peleas entre bandas de microtráfico para controlar el territorio, y en investigaciones del Centro de Estudios y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana (Ceacsc), que depende de la Secretaría de Gobierno, y de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes). Esta ONG indicó que la mayoría de homicidios de la localidad se presentan en las Unidades de Planeamiento Zonal de La Gloria, Los Libertadores, 20 de  Julio y San Blas, de la hace parte el barrio Corinto, donde se presentó la agresión del domingo pasado.

El líder atacado, por lo pronto, afirma: “estos hechos evidencian el resentimiento contra el Estado por la falta de atención integral en este territorio”.

Por Redacción Bogotá

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