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Roberto Mora: 22 años al volante de un articulado de Transmilenio viendo cómo cambia Bogotá

Testigo de la metamorfosis del sistema: vivió desde los primeros buses en 2001 y las rutas memorizadas en papelitos, hasta la tecnología moderna, la vigilancia y la presión de operar un “edificio rodante” en la capital.

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Ana Rodríguez Novoa
17 de diciembre de 2025 - 01:00 a. m.
Roberto Mora, de 52 años, lleva 22 al frente de un volante de los articulados del sistema Transmilenio. Desde su parabrisas ha visto el cambio que ha tenido Bogotá y su gente.
Roberto Mora, de 52 años, lleva 22 al frente de un volante de los articulados del sistema Transmilenio. Desde su parabrisas ha visto el cambio que ha tenido Bogotá y su gente.
Foto: Óscar Pérez

Silenciosos, concentrados, con la vista al frente y casi sin parpadear: así, como robots, suelen ver los usuarios de Transmilenio a los conductores de los 1.929 articulados y biarticulados que circulan por las troncales de la ciudad. Pero cada uno de ellos guarda en la memoria más que una ruta: es la historia de Bogotá, su desarrollo, su evolución y las fisuras cada vez más visibles de la cultura ciudadana.

Roberto Mora es uno de esos conductores. Y no uno cualquiera. Es uno de los más antiguos. De sus 52 años de vida, 22 los ha pasado al...

Ana Rodríguez Novoa

Por Ana Rodríguez Novoa

Periodista y profesional en Opinión Pública desde 2021, formada en la Universidad del Rosario. Con especial interés en temas sociales y culturales de Bogotá. Ha trabajado en redacciones universitarias y proyectos editoriales, con experiencia en reportería y escritura narrativa. Actualmente hace parte del equipo de Bogotá en El Espectador.amrodriguez@elespectador.com
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enriqueparra1978(84821)17 de diciembre de 2025 - 09:08 a. m.
Pero nadie habla de las pérdidas multimillonarias de los masivos, la mayoría en la quiebra. El señor Peñalosa y Pastrana fueron los líderes de ese ingenioso experimento, que benefició a los cementeros, pero no a los ciudadanos. Hoy Colombia tiene 17 millones de motocicletas porque los masivos no responden a las necesidades populares. Son transporte de alto costo. Tanto que muchos se arriesgan como colados. Presentan un sistema fracasado como ejemplo. Pero el pueblo paga esas improvisaciones.
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