Kelvis Daniel Sequera, un taxista de Guanare (Venezuela), y Jesús Hernández Morales, maestro de construcción y tío de la dueña de Beauty Láser (María Fernanda Delgado Hernández), son los primeros procesados por la desaparición y muerte de Yulixa Toloza. No obstante, las circunstancias que rodearon su captura y sus roles están en entredicho, por los cuestionamientos del representante de la Procuraduría, quien incluso criticó la “lealtad” de la Fiscalía. Todo esto en medio de un panorama incierto frente a la extradición desde Venezuela de los otros tres implicados y nuevos detalles que sacuden el caso.
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En la audiencia de legalización de captura e imputación de cargos en Cúcuta contra Hernández y Morales, la fiscal Juana M. Cortés reconstruyó cómo habrían participado en el traslado y ocultamiento del vehículo, de placas UCQ-340, considerado pieza clave en la investigación.
Para justificar su captura, el ente acusador reconstruyó parte de lo que ocurrió en la estética en Tunjuelito, desde el deterioro del estado de salud de Yulixa y luego la decisión de los responsables del procedimiento estético de desparecerla, en vez de llevarla a un hospital. Para borrar cualquier rastro y ganar tiempo para escapar, incluso, usaron el celular de la víctima para enviar mensajes a sus amigas y ocultar lo que estsaba pasando.
Dudas en las capturas
Aunque la fiscal contó que a los procesados los ubicaron en Norte de Santander cuando intentaban encender el carro en el que trasladaron a Yulixa, la noche del 13 de mayo, su relato generó confusión. Esta escena ocurrió el domingo 17, tres días antes de la audiencia de garantías, es decir, más de las 36 horas legales para llevarlos ante un juez. No obstante, en la diligencia la fiscal indicó que, a pesar de este episodio, la captura formal no ocurrió ese día, sino el lunes, en cumplimiento de orden judicial. Ante esto, la defensa y la Procuraduría cuestionaron el procedimiento, al considerar que desde el domingo los procesados quedaron bajo custodia.
El abogado aseguró que a sus clientes los retuvieron ese domingo, a las 7:00 a. m., los trasladaron a la Sijín de Cúcuta y desde esa hora permanecieron vigilados y sin acceso a sus teléfonos hasta el día siguiente. Además, los obligaron a quedarse en un hostal, al frente de la Policía, con el pretexto de que debían firmar un acta al día siguiente. Cuando salieron del hostal a cumplir esa cita los capturaron.
“¿Por qué la fiscal habla de una captura durante operativos si ellos llevaban un día al frente de la Sijín? Querían mostrarlos como trofeo”, indicó el abogado. Lo sorprendente, al menos para la fiscal, fue que el delegado de la Procuraduría apoyó al defensor y pidió declarar ilegal la captura.
Aunque el juez legalizó la captura, la defensa y el Ministerio Público apelaron la decisión. Frente a esto, el abogado penalista Rafael Quintero, consultado por este diario, explicó que, pese a ello, es poco probable que en segunda instancia se revoque la decisión, pues la Fiscalía presentó evidencias que relacionarían a ambos hombres con la investigación por la muerte de Yulixa.
Los delitos
Mientras la Fiscalía imputó a los dos procesados ocultamiento de pruebas y favorecimiento en desaparición forzada, la hija de Kelvis Sequera Delgado (el taxista) salió públicamente a defender a su padre y aseguró que fue “engañado”. A través de redes sociales, dijo que su padre trabaja como taxista en Venezuela y habría aceptado la tarea de trasladar un vehículo entre Cúcuta y Guanare.
Sostuvo que su padre ni siquiera alcanzó a mover el automotor cuando lo interceptaron las autoridades colombianas. Sin embargo, la Fiscalía controvierte esta versión, diciendo que cuenta con chats donde es evidente su conocimiento sobre el origen del automotor y, por eso, el propósito es llevarlos a juicio por favorecer la desaparición forzada y ocultamiento de pruebas.
Durante la imputación de cargos, el abogado defensor de los procesados pidió explicación a la fiscal del por qué se les imputa ocultamiento de pruebas si sus defendidos no alcanzaron a mover el carro, ni siquiera a subirse en este.
La fiscal aclaró que sus actos eran “tendientes” a ocultar el carro, sabiendo en qué estaba implicado y con el fin de destruirlo o venderlo. Aunque no lo consumaron, la fiscal señala que hubo clara participación pues los mensajes que cruzaban con María Fernanda Delgado dan cuenta de su conocimiento en los hechos punibles, es decir, en saber que tenían que desaparecer ese carro.
La estocada final la dio la fiscal, la fiscal reveló que el taxista Sequera Delgado fue quien trasladó a la dueña de Beauty Láser y a su esposo, hacia Venezuela, siendo un punto clave en su complicidad en los hechos.
Las autoridades sostienen que el automóvil es una pieza clave: se convirtió en uno de los principales escenarios del crimen, pues allí podrían encontrarse rastros biológicos y otros elementos determinantes para el caso. Entre las evidencias halladas en el carro, la Fiscalía mencionó células epiteliales, cabello, una huella, una tarjeta SIM y un router de transmisión de señal de internet.
El abogado penalista Rafael Quintero explicó que el delito de desaparición forzada, contemplado en el artículo 165 del Código Penal, castiga a quien oculte o prive de la libertad a una persona y posteriormente niegue información sobre su paradero. “Cualquier persona que someta a otra, la oculte o la prive de su libertad y ello conlleve a no brindar información de dónde está, incurre en penas de entre 320 y 540 meses de prisión”, señaló el jurista, quien agregó que las sanciones incluyen multas de hasta 4.500 salarios mínimos.
Sobre el ocultamiento de elementos materiales probatorios, contemplado en el artículo 454B, Quintero indicó que las penas van de 4 a 12 años de cárcel, aunque advirtió que en este caso podrían agravarse “porque aunado a ello va el desaparecimiento de una persona y es más delicado”.
Nuevos detalles
Durante la diligencia quedó claro que las instrucciones de mover el carro las dio María Fernanda Delgado Hernández, quien —según se expuso en audiencia— contactó a su tío y a Sequera por medio de Whatsapp y TikTok. Según la Fiscalía, les ofreció COP 800.000 y ellos cumplieron la tarea, sabiendo que el vehículo lo buscaban las autoridades.
También se mencionó una falla pulmonar como la posible causa de muerte de Yulixa, y las imágenes de un hombre, al que identificaron los investigadores como ‘Leo Anestesiológo’, quien habría salido del centro estético clandestino minutos antes de que Yulixa Toloza fuera retirada del lugar y cuando ya se encontraba en mal estado.
Según la descripción incluida en el expediente, el sujeto vestía uniforme quirúrgico verde, una chaqueta negra y se movilizaba en una motocicleta de plataforma. Las autoridades buscan establecer cuál fue exactamente su rol dentro del procedimiento estético y si tuvo participación en las decisiones posteriores a la complicación médica de la paciente.
Entretanto, al cierre de esta edición se llevaba a cabo la audiencia de medida de aseguramiento contra los dos mencionados, en la que el juez decidió que ambos permanecerán en prisión. Por otro lado, se esperan noticias sobre las diligencias para los tres implicados capturados en Venezuela, cuya responsabilidad sería mayor en la desaparición y muerte de Yulixa Toloza y cuyo panorama de extradición sigue siendo incierto.
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