Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Una capital democrática
Es aquella en la cual la igualdad de condiciones garantiza el derecho de las mujeres de todas las edades, culturas, etnias y condiciones, a una vida libre de violencias. También donde la participación ciudadana ayuda a identificar los lugares públicos de mayores riesgos y a tomar medidas de protección frente a éstos. Además, la igualdad de género erradica la discriminación, la violencia y la desigualdad reduciendo la violencia sexual y física.
Tips para una ciudad segura
1. Saber dónde se está y a dónde se va: señalización, clara, precisa y colocada estratégicamente.
2. Ver y ser visto/a. Iluminación pública con suficiente intensidad que permita la visibilidad de la persona de a pie y ubicada en lugares estratégicos.
3. Oír y ser oído/a. Facilitar la mezcla de usos del espacio público para asegurar la concurrencia de personas ya que la afluencia de público reduce el riesgo de agresión.
4. Poder escapar y obtener socorro: vigilancia formal de guardias, que no necesariamente deben ser policías sino comunidad organizada y con suficiente acceso a ayuda.
5. Vivir en un entorno acogedor y limpio: ordenamiento y mantenimiento de los lugares. Formas del espacio que favorezcan su apropiación, su transformación por parte de las personas residentes.
6. Actuar en conjunto con las personas. Participación y apropiación de los lugares públicos por la comunidad.
Derechos de las mujeres
La Política Pública Mujer y Géneros establece una priorización de seis derechos orientados a la creación de condiciones para alcanzar la igualdad de oportunidades, el ejercicio efectivo de los derechos, el respeto al libre desarrollo de la personalidad y a la diversidad sexual:
1. Derecho a una vida libre de violencias.
2. Derecho a la participación y a la representación de las mujeres.
3. Derecho al trabajo digno e ingresos justos.
4. Derecho a una salud plena.
5. Derecho a una educación con equidad.
6. Derecho a una cultura libre de sexismo.