Cuando se diseñó el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), en la administración de Samuel Moreno, uno de los puntos acordados fue que la ciudad pondría $750 mil millones para implementar el esquema y cubrir las posibles pérdidas de los privados. Sin embargo, esas proyecciones cambiaron y hoy el Distrito necesitará más dinero del previsto. Al final de 2014 la suma alcanzaría $1 billón y se necesitarían aun más recursos para 2015. Por ello, el gabinete de Gustavo Petro les está dando vueltas a las opciones para conseguir más dinero. Desde el Concejo ya advierten temores por crisis del sistema a final del año.
“Este año el costo de la implementación del SITP se está acercando a los $50 mil millones mensuales”, dice el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, quien reconoce que la cifra total alcanzará $1 billón.
En la medida en que hay más buses, pero la gente aún no los usa con frecuencia, el déficit en las arcas de la ciudad aumenta. El sistema fue diseñado para que a los operadores se les pague por los kilómetros recorridos, sin importar si los buses van vacíos. Es decir, la ciudad asume el riesgo de los privados y, con todo lo absurdo que resulte, así fue pactado por Samuel Moreno, sin que la polémica trascendiera.
De acuerdo con datos del concejal Antonio Sanguino, la cuenta de la implementación sería la siguiente: en 2013 se gastaron $405 mil millones; en 2014 se giraron $245 mil millones hasta mayo al Fondo de Estabilización Tarifaria; y para el resto del año se necesitarían $350 mil millones, teniendo en cuenta el costo promedio mensual de $50 mil millones.
El investigador en transporte Juan pablo Bocarejo, recalca que no se puede pretender que el SITP y Transmilenio sean autosostenibles financieramente. Sanguino reconoce que los sistemas necesitan subsidios de parte del Estado para su funcionamiento. Sin embargo, el concejal cuestiona: “¿En qué momento el sistema conseguirá el punto de equilibro que no requiera traslados de tanto valor, como lo está haciendo hasta ahora la administración? Infortunadamente esta fecha no la tenemos”. Así, se necesitarían $600 mil millones más para solventar el SITP en 2015.
Las implicaciones para el presupuesto de 2015
Una de las consecuencias del aumento en el déficit para la ciudad es que probablemente en el presupuesto de 2015 se sacrifiquen varias metas de otros sectores para destinar más dinero al SITP. Bonilla asegura que la administración está empeñada en evitarlo y que la apuesta es acelerar la implementación en los tres meses que le restan al año. “No podemos seguir manteniendo un sistema dual”, resalta.
El otro problema es que las empresas Coobús y Egobús retrasaron la entrada de buses al SITP debido a su crisis financiera. Aunque están intervenidas por la Superintendencia de Puertos y Transporte desde hace tres meses, la situación con los retrasos en la flota sigue igual. Y esto, además, implica que se demoran más en salir los buses tradicionales de la ciudad.
“La discusión del fondo es que el sistema arrancó y tiene que ser uno solo. O lo echamos para atrás o seguimos para adelante. Algunos dirán: ‘devuélvase’, pero el costo de esto cuál sería?” anota el secretario de Hacienda.
Crisis del SITP: seguir o detenerse
En medio de este panorama, el concejal Sanguino advierte que “en diciembre puede haber una crisis como la de las basuras, pero en el transporte”. Reconoce que el SITP tiene un trauma de nacimiento, que es la estructuración financiera pactada durante la alcaldía de Moreno ‘al calor del paro de transportadores de 2010’, lo que obliga a una revisión y ajuste del sistema.
También señala que en este déficit presupuestal indudablemente tiene que ver la rebaja a las tarifas hecha por Petro a mediados de 2012 y los problemas por el cambio de gerencia en Transmilenio. Aunque Bonilla asegura que la reducción tarifaria no tiene impacto, lo cierto es que en diciembre pasado la Alcaldía tuvo que disminuir los horarios en los que se cobra el pasaje según hora valle para que Transmilenio pudiera recibir más recursos.
Por otra parte tampoco ha tenido los efectos esperados el subsidio para el SITP que Petro dio a la población sisbenizada a partir de este año. Ese subsidio le costó al Distrito $150 mil millones solo en la vigencia de 2014, pero no ha tenido un gran impacto entre los usuarios pese a que Transmilenio y la Secretaría de Movilidad han hecho campañas por localidades para difundir esta alternativa.
Reajustes para el SITP
Como lo contó El Espectador el martes pasado, debido a la baja demanda del sistema y a que los ciudadanos están subiéndose más a Transmilenio y la moto que al SITP, Sergio París, gerente de Transmilenio, dijo a este diario que se vienen los primeros ajustes para las rutas y en general para el proceso implementación. En los próximos días la entidad espera dar más detalles al respecto.
La visión de un experto
Juan Pablo Bocarejo, investigador de la Universidad de los Andes, aclara que pretender que un sistema sea autosostenible implica “maromas que llevan a que el sistema sea costoso para los más pobres y no tenga una calidad adecuada”. Pero ello tampoco quiere decir que se deba promover un sistema de subsidios mal diseñado que sea un barril sin fondo y comprometa la calidad del sistema.
Otro de los puntos que resalta es que los contratos con los operadores privados son un aspecto delicado ya que al pagar por kilómetro recorrido es el Distrito el que corre por el riesgo de demanda parcialmente. Finalmente agrega que cada día de demora del SITP, en especial de salida de los operadores tradicionales implica pérdidas financieras para todos, menos para los antiguos operadores que además serán indemnizados.
¿Por qué los contratos del SITP no fueron reajustados por Petro?
Desde que llegó a la administración Gustavo Petro criticó los contratos firmados por Samuel Moreno y su equipo para el SITP y dijo que debían reestructurarse. De hecho en mayo pasado volvió a repetir que que los problemas en la implementación del sistema vienen desde esta administración, pues el contrato "arrodilló la ciudad ante los operadores privados". Sin embargo, ¿por qué el alcalde y su gabinete no dieron la pelea por cambiar los acuerdos pactados?
El secretario de Hacienda le dijo a El Espectador que al empezar la administración revisaron las posibilidades jurídicas, pero en ese momento los argumentos “nos daban que eran muchas las demandas que se podían venir contra el Distrito, con altas probabilidades de perderlas y demasiados costos para la ciudad. Por lo que se decidió que era mejor pagar el costo de implementar el sistema.
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@VeronicaTellez