
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Nuevamente actividades de disposición de residuos de construcción y demolición, práctica recurrente en varios municipios de Cundinamarca, fueron suspendidas por la autoridad ambiental del departamento.
En esta ocasión las sanciones se aplicaron en un predio de la vereda Yerbabuena, en zona rural del municipio de Chía. La decisión se adoptó tras denuncias ciudadanas y visitas técnicas que dejaron en evidencia afectaciones en los suelos de un sector colindante al río Bogotá.
Durante las inspecciones se constató la nivelación y adecuación del terreno sin autorizaciones previas. El área intervenida alcanza cerca de 23.462 metros cuadrados, según los registros técnicos.
El predio limita en su parte posterior con el río Bogotá, lo que abrió la revisión sobre eventuales impactos al cuerpo hídrico y a su franja de protección. Este análisis hará parte del informe técnico que deberá establecer el alcance real de la intervención.
En el lugar también se observaron montículos de tierra, lodos, arenas y fragmentos de materiales como ladrillo, concreto y cerámica, además de plásticos, maderas y metales. Las autoridades registraron el ingreso continuo de volquetas, algunas identificadas con logos asociados a proyectos de movilidad, aspecto que será evaluado antes de definir medidas de fondo.
El caso se suma a otras intervenciones irregulares detectadas en la Sabana, donde la presión por rellenos y disposición de escombros continúa generando alertas por sus efectos sobre el suelo y los ecosistemas asociados.
La actuación fue adelantada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca en jurisdicción del municipio de Chía, en el marco de las labores de control ambiental.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.
