19 Nov 2020 - 2:03 a. m.

Taxis quieren tarifa dinámica en horas pico y valle

El servicio cumple cuatro años con las mismas tarifas, afectando a un gremio dividido en torno a su futuro. Para unos debe existir una tarifa regida por la oferta y demanda. Para otros la prioridad es regular las apps y se alistan para protestar contra las propuestas en el Congreso que buscan legalizarlas.

Incertidumbre. Esta puede ser la palabra que resume la sensación del gremio de taxis desde hace siete años, cuando empezaron a llegar las plataformas (apps) de transporte. La situación se viene agravando desde hace cuatro años, cuando se hizo el último ajuste a las tarifas y se condicionaron nuevos incrementos a la modernización conocida como “Taxi inteligente”, proceso al que pocos le apostaron. Hoy, con una marcada división entre los “amarillos”, la controversia permanece y gira en si aumentar o no las tarifas, teniendo en cuenta que eso derivaría en precios más elevados, incrementando su desventaja frente a los servicios que prestan las apps.

El debate sobre las tarifas empezó en octubre de 2016, último año en el que se ajustó la tabla de precios y se fijó en $2.300 el banderazo y en $4.100 la carrera mínima. Desde entonces, el reajuste empezó a depender de si los taxistas se subían a la modernización que, por costos y seguridad, tuvo una fuerte oposición en el gremio.

En esa disputa, que llegó a los tribunales, se fueron los cuatro años de la administración de Enrique Peñalosa. Los transportadores públicos depositaron sus esperanzas en el gobierno de Claudia López, pero la pandemia frenó todos los planes del Distrito y de los propios taxistas, que tuvieron que preocuparse más por cómo prestar un servicio de manera segura en medio de la pandemia.

Ahora que todo parece retomar su curso y la ciudad entró a la “nueva realidad”, para estas empresas de transporte es indispensable reabrir la conversación sobre las tarifas. Sin embargo, en lo único que coinciden las partes es que es imposible hablar de aumento retroactivo, así que ninguno se aventura a calcular un valor mínimo.

Eso sí, el clamor es que se haga un estudio profundo para cambiar el método actual y pensar en una tarifa dinámica, como la que usan las apps de transporte en vehículos particulares. Pero en medio de esa propuesta, que vienen discutiendo con la Secretaría de Movilidad, surgió otra vez el tema de la modernización. Así las cosas, el asunto preocupa de nuevo al gremio, que cree inconveniente que se condicionen las tarifas, pues creen que tienen todo para que la tecnología sea su aliada y no un escollo.

Estefanía Hernández, gerente de Taxis Libres, promueve que el ajuste de la tarifa evalúe la oferta y la demanda. “Hemos sido enfáticos en que, más allá del incremento, es necesario que sea dinámica en horas pico y valle. También, más allá de centrarnos en un hardware específico, la prioridad es el software. De esa forma el usuario también puede consultar la tarjeta de control y la información del conductor”, aseguró.

Los “amarillos”, aunque son conscientes de la inestable economía, piden tener en cuenta también su situación, pues con la vieja tarifa han tenido que seguir cubriendo unos costos operativos en incremento. Ernesto Sandoval, gerente de Taxis Teleclub y representante de los taxistas ante Fenalco, pide “no dar más vueltas al ‘taxi inteligente’. Hay que estudiar tarifas teniendo en cuenta todas las variables, pero volvernos a concentrar en las tabletas es obtuso. Perdimos cuatro años, ¿y vamos a volver a lo mismo?”, dijo.

Los empresarios coinciden en que si algo deben aprender de las apps es que un teléfono inteligente del usuario y uno del conductor (muchos tienen hasta tres) hacen la conectividad. También en que debe haber más “creatividad para regular”, por lo que consideran que se debe avanzar con el cambio de normas, que incluye definir el futuro de los ocho proyectos de ley que tramita el Congreso para regular las plataformas de transporte.

María Botero, gerente de Radio Taxi Autolagos, y quien apoya las tarifas dinámicas, cree que todos los proyectos van encaminados a crear taxis sin cupo. “Las apps lo que menos quieren son obligaciones y los proyectos buscan que los ilegales empiecen a cumplir requisitos. Ahí vendrá un problema, porque las apps no querrán pagar lo que cubrimos las empresas de taxis. Así las cosas, y teniendo en cuenta lo que ya hemos visto, ¿eso tendrá futuro?”, pregunta la líder gremial.

La regulación es lo que más interesa a conductores y sindicalistas, que se ubican en la otra cara de la moneda. Incluso esto les preocupa más que las tarifas, pues dicen que si lo primero se resuelve, lo segundo vendrá solo. Para presionar una solución al respecto, anunciaron un paro el 24 y 25 noviembre, para exigir la caída de los proyectos de ley que buscan legalizar las apps.

Elías Forero, vocero del sindicato SiTaxiBog, aseguró que “hoy el gremio tiene una prioridad: decir no a los proyectos para legalizar el servicio individual de transporte en carros particulares. Sin desconocer que siguen las mismas tarifas desde 2016, un tema más grande es intentar acabar con la ilegalidad”.

En eso lo respalda Herminso Bermúdez, presidente del Sindicato Nacional de Taxistas (Sinaltax) y uno de los organizadores de la manifestación de la próxima semana, quien enfatizó en que las apps no pueden fijar tarifas y que lo único que se está logrando es tener más carros particulares en las calles, justo cuando se habla de desincentivar su uso. “Tenemos la tecnología y en materia de regulación está todo para bloquear la ilegalidad. No entendemos cómo retrocedemos con las tabletas, si todo eso está en nuestras manos”.

Edison Perilla, presidente del sindicato Taxiplus Bogotá, concluyó que el inconformismo es amplio y prevé una movilización masiva, incluso desde varias ciudades hacia la capital. “Hay enojo, porque nos muestran como cavernícolas por no tener las tabletas. Seguimos cobrando lo mismo mientras todo sube y, cuando nos demos cuenta, nuestra tarifa mínima será la misma de los buses. Pareciera una rencilla, porque nos opusimos a la modernización como la plantearon”.

El Distrito, que ya conoce los planes de movilización, afirmó que las tarifas están en revisión, pero hay que “hacerlo con cuidado”. El secretario de Movilidad, Nicolás Estupiñán, destacó la mesa permanente de trabajo, que se reúne semanalmente. “Tocamos el control a la ilegalidad y el tema tarifario. Hay que reconocer que hay un atraso, pero es algo que estamos viendo con ellos, porque reconocemos las dificultades del sector, pero sabemos que en estos momentos hemos tenido muchas dificultades en la economía”.

El debate sobre las tarifas y la discusión entre taxis y plataformas ya se reactivó, pero la falta de claridad augura un nuevo episodio en la lucha por equilibrar la balanza entre ambos servicios. El paro se realizará sin importar los anuncios y todo está en manos del Distrito y el Congreso, que deben apurar sus trámites para evitar que pasen más años y permanezca el disgusto entre los amarillos, en medio de una lucha desigual.

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