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22 Jan 2016 - 4:13 a. m.

¿Todos contentos con cambio en la carrera 11?

Con el retorno de las dos calzadas a un solo sentido, la Alcaldía busca satisfacer a ciclistas, conductores y peatones. Ciudadanos, sin embargo, plantean inquietudes.

Redacción Bogotá

Tomada de cuenta de Twitter @PablejeBa / Tomada de cuenta de Twitter @PablejeBa
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“La ciudad tiene que irse repartiendo y no estructurarla sólo en función de los carros”. Esa es la razón que esgrime Diego Ospina, director de la organización Mejor en Bici, para celebrar el cambio que desde el 4 de febrero viene para la carrera 11 entre las calles 100 y 82: las dos calzadas del corredor no sólo volverán a quedar en un sentido (norte-sur), sino que habrá más espacio para los ciclistas, pues se creará en la vía un carril exclusivo (ver gráfico).

En términos prácticos, a los conductores que viajan de norte a sur les devuelven uno de los dos carriles que les habían quitado, a los ciclistas les dan un carril y los peatones gozarán de un andén más amplio con la eliminación de la ciclorruta. El retorno a un solo sentido era previsible, pues el alcalde Enrique Peñalosa declaró la semana pasada que lo estaban estudiando. La 11 tradicionalmente había funcionado en sentido norte-sur en ambas calzadas, hasta que la anterior administración decretó, en marzo de 2015, que los dos carriles de la calzada oriental debían quedar en sentido sur-norte, con la justificación de darle más cabida al transporte público. Desde abril de ese año, sin embargo, las evaluaciones de la Secretaría de Movilidad concluyeron que los tiempos de viaje habían aumentado.

La idea de retornar al sentido habitual, aunque incluyendo un bicicarril, sí es nueva. El secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo, explicó que “no es para mejorar la velocidad de los automóviles, sino para redistribuir el espacio y también darles cabida a peatones y ciclistas. Creemos que así beneficiamos a todos los usuarios de la vía”.

El cambio también implica la eliminación de la ciclorruta del andén occidental de la 11, en donde es frecuente el conflicto entre los ciclistas y los usuarios de transporte público que esperan los buses. Ospina, de Mejor en Bici, califica esa ciclorruta como “la peor diseñada del mundo”, precisamente por los choques que genera. Pasar de allí al bicicarril, además, les evitará a los ciclistas unas 40 rampas, de acuerdo con la Secretaría de Movilidad.

Los cálculos que dio a conocer ayer ese despacho indican que, según sus proyecciones, el transporte público aumentará su velocidad en 36% entre 6:00 a.m. y 6:00 p.m., y los particulares entre 4% y 10%.

También hay argumentos en contra. El urbanista Mario Noriega escribió en el portal La Silla Cachaca que, “posiblemente, la carrera 11 entre calles 80 y 100 en sentido norte (es decir, como está ahora) es la mejor vía que tiene Bogotá. Un recorrido que por lo general toma 20 minutos por la carrera 7ª en carro particular, ahora, por la carrera 11, dura menos de 5 minutos”. Por eso pidió mantenerla como está.

Hay que tener en cuenta, además, que en las evaluaciones que hizo la anterior administración a la implementación del doble sentido encontró que, tras eliminar también el contraflujo en la carrera 7ª, en ambos corredores se abrió una conexión desde la calle 45 hasta la calle 127 que les ahorraba tiempo a los viajeros.

En el debate en redes sociales, además, se presentaron dudas, por ejemplo, sobre lo que ocurrirá con vías paralelas a la 11 que sí mantendrán el sentido sur-norte, como la 7ª y la 15, que podrían recibir más carros. A pesar de la redistribución del espacio, ¿quedarán todos contentos? Bocarejo argumenta que las modelaciones que han hecho les permiten concluir que la situación mejorará. Los resultados comenzarán a verse el próximo 4 de febrero, cuando además se realizará el Día Sin Carro.

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