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En momentos en los que el control de las empresas de servicios públicos es uno de los más codiciados objetivos de los empresarios en cualquier parte del mundo y cuando muchas de ellas en el país viven un proceso de búsqueda de socios estratégicos para no quedarse rezagadas ante la competencia mundial, el caso de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) se ha convertido en un caballo de batalla que ha tenido que sortear el alcalde electo, Gustavo Petro, antes de posesionarse.
Todo comenzó con su anuncio de hace una semana en el sentido de querer integrar la Empresa de Energía (EEB), la Empresa de Telecomunicaciones (ETB) y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) a través de una holding con el objetivo directo de reducir las tarifas de los servicios en Bogotá, para hacer que la ciudad sea más competitiva.
Le cayeron encima los académicos, los exgerentes de dichas entidades, la alcaldesa encargada Clara López y hasta voceros del Gobierno Nacional. Ayer mismo, durante su entrevista con la alianza informativa entre El Espectador, Caracol Radio y el Canal Caracol, fue cuestionado por la repercusión de su anuncio en la transacción de las acciones de la EEB y la ETB. El caso de la primera es especialmente notorio en el registro de transacciones, según el cual sus acciones se desvalorizaron un 16,6% la semana pasada.
Pese a la lluvia de críticas que tuvo que soportar, el alcalde electo está convencido de que sus declaraciones no fueron imprudentes ni causaron el pánico económico que sus detractores le achacan.
Y tiene dos argumentos para sustentarlo. El primero es que la idea de la integración no es nueva, pues la dio en la campaña. En segundo lugar, aseguró que la caída en el valor de las mismas no comenzó el lunes pasado, sino que viene desde hace por lo menos un mes. De hecho, insistió en que existe una mano negra, cuyo nombre se revelará en la investigación que cursa en su contra por causar pánico especulativo, pero dio pistas en el sentido de que podrían ser accionistas de la misma empresa.
Curiosamente, la composición de los dueños de la EEB durante los dos últimos meses varió. Aunque el Distrito sigue siendo el máximo dueño, con el 76%, los accionistas minoritarios pasaron de tener el 0,1 al 5,3%.
¿Qué tan cierto es que hay alguien interesado en jugar con el precio de la EEB? Mientras el alcalde electo no revele las pruebas o lo haga la misma entidad afectada, no se puede saber. Petro insiste en que debe ser prudente, pero la ciudad, que en últimas es la que saldrá beneficiada o afectada con el manejo que se le dé a la empresa, debe saber con claridad qué es lo que allí ocurre.
Sí habrá peajes en el centro
Frente al mar de dudas que se ha generado con la posibilidad de instalar peajes urbanos en Bogotá, el alcalde electo, Gustavo Petro, explico cómo será su implementación. Señaló que serán peajes electrónicos y que inicialmente se instalarán en el centro de la ciudad con el fin de desmontar gradualmente la restricción de Pico y Placa. Así, el costo por entrar a la zona será de $2.500, que según Petro, serán utilizados para subsidiar el transporte y mejorar la infraestructura. Otra de sus estrategias para mejorar la movilidad será la creación de un tranvía por lo menos con dos líneas y aumentar las rutas de Transmilenio.