
Vista aérea de Montevideo, una de las zonas de interés para llevar a cabo iniciativas inmobiliarias desde Transmilenio.
Foto: RenoBo
Después de construir una estación, ampliar una avenida o levantar una troncal, el transporte deja algo más que carriles y concreto. A veces quedan pequeños terrenos que ya no necesita la obra; en otros puntos, la llegada de una nueva infraestructura cambia el atractivo de barrios enteros y aumenta las posibilidades de construir vivienda, comercio u oficinas. TransMilenio empezó a mirar ambos fenómenos con una pregunta distinta: cuánto del valor que genera el transporte en el suelo puede regresar al propio sistema.
La dimensión de esa búsqueda...

Por Miguel Ángel Vivas Tróchez
Periodista egresado de la Universidad Externado de Colombia interesado en Economía, política y coyuntura internacional.juvenalurbino97 mvivas@elespectador.com
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