Fachada y sede de Échele Cabeza en Teusaquillo, Bogotá.
Foto: El Espectador - José Vargas
Las consultas a través de la inteligencia artificial (IA) crecen en una sociedad que tiene los motores de búsqueda en su bolsillo, a través del teléfono celular. Aunque sea una práctica normalizada, preguntarle a una IA asuntos de salud mental puede terminar incidiendo en decisiones importantes, pero con respuestas sesgadas que no resuelven inquietudes especializadas. Es, por ejemplo, lo que pasa con el consumo de drogas: un tema trivializado y estigmatizado que lleva a los consumidores a acudir a canales que, a pesar de tener acceso a una...

Por Juan Camilo Parra
Periodista egresado de la Universidad Externado de colombia con experiencia en cubrimiento de orden público en Bogotá.jparra@elespectador.com
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