
El corredor nororiental de la ciudad es el más afectado por empapelamiento político irregular.
Foto: Mauricio Alvarado
Caminar por las calles de Bogotá es, por decir lo menos, extenuante. El ruido de las megaobras de movilidad, los pitos de conductores desesperados, la polución que deja una densa capa de humo o el olor de la basura regada convierten un día cotidiano en un cóctel de estrés y cansancio.
A este tipo de contaminación se suma la visual que, aunque puede pasar desapercibida, igual impacta la salud. Pese a que existen normas para regularla, en época electoral la situación se agudiza y algunos partidos políticos tienden a hacer caso omiso. Esta es la...

Por María Angélica García Puerto
Cubre temas de seguridad, primera infancia, educación, movilidad, derechos humanos y género.@_amariag
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