21 Sep 2016 - 12:37 a. m.

A sus 76 años, Javier conoció el universo

Los días de Javier transcurren en la biblioteca y una vez al mes va al Planetario en Medellín. Perdió la visión a los 50 años y hoy explora sus demás sentidos para ver más allá de sus ojos, gracias al programa apoyado por Bancolombia.

El Espectador

A sus 76 años, Javier conoció el universo

La angustia que le produjo perder la visión a Javier Aristizabal se ha ido mermando con el tiempo, al ver que puede realizar actividades que lo motivan para explorar el mundo. Y más allá. El último miércoles de cada mes, este hombre de 76 años acude a la biblioteca del Planetario en Medellín, para aprender sobre astronomía, ver los planetas y las estrellas, a pesar de que sus ojos ya no tienen luz. 
 
“He aprendido sobre el tamaño de los planetas, los agujeros negros, los dinosaurios, la edad del universo, los planetas que son habitables y las formas de vida en el planeta tierra”, cuenta desde su casa en Medellín. Javier fue miope desde niño y usaba lentes con una fórmula que los hacía ver muy gruesos; a los 38 años tuvo desprendimiento de retina. Lo operaron más de cuatro veces, pero finalmente perdió uno de sus ojos. Años más tarde, a los 50, empezó a perder la visión por el ojo izquierdo hasta que quedó ciego. “Ir perdiendo la visión hace que uno se pueda adaptar poco a poco y no es tan doloroso como perderla de golpe . Aunque es muy duro, pero me adapté y fui aceptando las cosas; aprendí a usar otros sentidos”. Por eso, cada vez que puede, y si es todos los días mejor, va a las bibliotecas para que los lectores le ayuden a escuchar los textos en voz alta. Son muchachos encargados de leerle, pero también tiene la  ayuda unas máquinas escaneque an el texto y  le ponen en voz. Javier, que ya se ha adaptado con el oído y la memoria mejor que cualquiera, sabe el nombre y apellido de todos los miembros del grupo de lectores, hasta el de las máquinas: All reader y Reading age.
 
El programa del Planetario llamado Astronomía para ciegos le abrió la posibilidad a esta población de adquirir conocimientos y un espacio de interacción novedoso e interesante, además de incluyente. Apoyado por Bancolombia, el Planetario impulsa los diferentes programas para los antioqueños, incluyendo estos programas para población con discapacidad. También surgieron otras actividades como lecturas dramáticas, en las que exploran textos y los adaptan al contextualizar la lectura con ambientaciones sonoras.
 
Astronomía con todos los sentidos es otra de las ramas de este proyecto que emplea una maleta viajera, creada gracias a la  Unión Astronómica Internacional, que les dio la posibilidad, gracias a una beca, de hacer modelos táctiles de astronomía para ciegos y sordos. Son varias maletas itinerantes las que recorren colegios y universidades. 
 
Y, finalmente, el planetario y el parque Explora realizan rutas para personas en situación de discapacidad en las que se recorren las salas, con el apoyo de mediadores que realizan los recorridos a los visitantes con algún tipo de limitación.  
 

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