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La NASA ya tiene listo un nuevo telescopio con el que esperan resolver interrogantes fundamentales en los campos de la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica. Se trata del Nancy Grace Roman, uno de los más potentes jamás construidos, que, entre otras cosas, podría revelar más de 100.000 mundos distantes, cientos de millones de estrellas y miles de millones de galaxias en los próximos cinco años.
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Recientemente, la agencia estadounidense informó que el telescopio espacial ya está ensamblado tras la integración de sus dos segmentos principales. Más de mil técnicos e ingenieros hicieron parte de parte del proceso, en el que juntaron millones de componentes individuales. Muchas piezas fueron fabricadas y sometidas a pruebas simultáneamente para ahorrar tiempo. Una vez ensamblado, el telescopio fue sometido a una serie de pruebas para luego ser enviado al Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.
El telescopio será el corazón del observatorio Roman. Está compuesto por un espejo principal que se encargará de captar y enfocar la luz de objetos cósmicos cercanos y lejanos. Su potencia le permitirá capturar imágenes del espacio con un campo de visión al menos 100 veces mayor que el del telescopio Hubble, también de la NASA. Además, tiene nueve espejos adicionales, estructuras de soporte y componentes electrónicos.
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Roman observará a través del polvo y a lo largo de vastas extensiones de espacio y tiempo para estudiar el universo, utilizando luz infrarroja, la cual es invisible para el ojo humano. “La cantidad de detalles que revelarán estas observaciones está directamente relacionada con el tamaño del espejo del telescopio, ya que una mayor superficie capta más luz y permite medir características más definidas”, explica la NASA.
El espejo principal de Roman mide 2,4 metros de diámetro, el mismo tamaño que el espejo principal del Hubble, pero con menos de una cuarta parte de su peso (186 kilogramos).
“Roman utiliza sensores de última generación que se basan en la tecnología de los detectores del infrarrojo en los instrumentos de los telescopios Hubble y Webb de la NASA. Sin embargo, el plano focal de Roman es mucho más grande, lo que permite capturar un campo de visión mucho mayor”, menciona Greg Mosby, astrofísico investigador en el centro Goddard de la NASA.
El nuevo telescopio también cuenta con seis paneles solares, cada uno está cubierto de celdas solares. Los dos paneles centrales permanecerán fijos al conjunto del cilindro exterior, mientras que los otros cuatro se desplegarán una vez que Roman esté en el espacio.
Estos elementos permanecerán orientados hacia el Sol durante toda la misión (inicialmente de cinco años) para proporcionar un suministro constante de energía a los componentes electrónicos del observatorio. Esta orientación también dará sombra a gran parte del observatorio y ayudará a mantener los instrumentos a baja temperatura, lo cual es fundamental para un observatorio de luz infrarroja.
Roman fue sometido a pruebas como un observatorio completo y, pronto será trasladado al sitio de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida para los preparativos de su lanzamiento que está previsto para principios de septiembre de 2026.
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