La erupción del volcán de Fuego (Guatemala), uno de los más activos de Centroamérica, llevó a las autoridades a declarar alerta roja en los departamentos cercanos de Sacatepéquez, Chimaltenango y Escuintla. El evento, que inició hace más de 45 horas, obligó a evacuar a cientos de personas de El Porvenir y Las Lajitas hacia el centro urbano del municipio de San Juan Alotenango, una zona de menor riesgo, durante la noche del pasado lunes.
Con el apoyo de 11 vehículos de rescate, el Cuerpo Voluntario de Bomberos de Guatemala trasladó a aproximadamente 85 familias, es decir unas 350 personas, al albergue habilitado en el Salón Municipal de San Juan Alotenango. Allí deberán permanecer hasta que la emergencia finalice y las condiciones les permitan regresar a sus hogares.
“Salimos corriendo”, contó a la agencia AFP Alejandro García, habitante de El Porvenir. “Nos acostumbramos a tener el volcán siempre activo, pero en esta ocasión fue demasiado”, dijo, por su parte, Sonia Vásquez, otra de las habitantes del pueblo que fue trasladada a un albergue.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) de Guatemala advirtió que columnas de lava estaban fluyendo por las laderas del volcán, de 3.763 metros de altura. Es por ello que las autoridades instaron a tomar precauciones con el tráfico aéreo y se cerró temporalmente la vía que conduce a Antigua, el principal destino turístico del país. Además, el Ministerio de Educación ordenó suspender las clases presenciales en algunos municipios cercanos al volcán.
El (INSIVUMEH) ha mantenido vigilancia de la actividad volcánica a través de sus observadores en campo, sensores sísmicos y de infrasonido, cámaras web e imágenes satelitales. Aunque la actividad del volcán de Fuego muestra una reducción progresiva, según su más reciente boletín, el material acumulado en la parte alta sigue generando “colapsos y descenso de bloques incandescentes hacia las barrancas Ceniza y Seca, lo que podría generar corrientes de densidad piroclásticos (flujos piroclásticos) y las lluvias previstas podrían provocar lahares”.
Po su parte, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) indicó que la actividad del volcán de Fuego todavía está produciendo columnas de gas y ceniza “a alturas de 4.300 a 5.000 metros sobre el nivel del mar, que se dispersan a 25 kilómetros en dirección oeste y noroeste, provocando que dicha ceniza se disperse sobre el espacio aéreo de Chimaltenango”.
Frente a esas condiciones, las entidades han instado a mantenerse al tanto de los boletines oficiales, así como verificar y socializar los planes de respuesta, zonas seguras y rutas de evacuación. También pidieron fortalecer la difusión de información preventiva con la población y sectores turísticos.
La Secretaría Ejecutiva de la CONRED, además, recomendó a la ciudadanía en general cubrir los depósitos de agua y alimentos para evitar que se contaminen con ceniza, utilizar tapabocas o un paño húmedo para protegerse de los gases y mantener lista una mochila de emergencia para 72 horas.
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